Espacio creado con la finalidad de difundir contenidos, materiales, debates y experiencias de todo tipo sobre Sexología para alumnos y graduados de la Facultad de Psicología de la UNED. Es un espacio abierto para la reflexión y el dialogo con vistas a un futuro desempeño profesional como sexólogos y terapeutas sexuales. Sus contenidos hace que el acceso este reservado a mayores de 18 años y se espera que se haga de ellos un uso responsable con una finalidad formativa y profesional.
Mostrando entradas con la etiqueta respuesta sexual humana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta respuesta sexual humana. Mostrar todas las entradas
miércoles, 15 de mayo de 2013
lunes, 15 de abril de 2013
En busca del punto G (Documentos TV)
![]() |
| Andrea Burri es genetista y psicóloga. |
FICHA TÉCNICA
En busca del punto G / La promesse du plaisir, à la recherche du point G
Dirección: Ségolène Hanotaux y Gilles Bovon
Produccción: IDEACOM INT. &ZADIG PROD. Francia. Canadá 20
Duración: 52'
Calificación: mayores de 16 años
La doctora Andrea Burri es genetista y psicóloga. Su trabajo no había llamado la atención hasta el año 2009, momento en el que publicó un estudio cuyo resultado final fue portada de los diarios internacionales de medio mundo. Su conclusión: "El punto G, no existe".
Su investigación determinó que el punto G no está asociado a la genética, con lo que no se trataba más que de un fenómeno objetivo. La conclusión ofreció golosos titulares y una buena dosis de alivio contra la frustración de infinidad de hombres y mujeres, que en su angustioso afán de búsqueda no habían conseguido encontrarlo.
Sin embargo, esta investigación no convenció en absoluto a buena parte de expertos ginecólogos, sexólogos, urólogos y psicólogos, quienes además de desacreditar el estudio en cuestión, confirmaban la existencia del punto G e incluso que la eyaculación femenina era posible.
Desmontando la tesis de Burri
En busca del Punto G rebate en un simpático tono todas y cada una de las conclusiones del estudio de Burri y presenta pruebas incuestionables sobre la existencia de este punto descubierto ya hace más de medio siglo por el ginecólogo alemán Gräfenberg, del que tomó su inicial.
Décadas después, el célebre Informe Hite elevó todas las expectativas sobre este punto erógeno femenino, definido por las mujeres “como una especie de nuez, capaz de provocarte un subidón eléctrico por todo el cuerpo y que una vez que has dado con él, lo buscas todas las veces”.
En la calle, buscando respuestas
Pero ¿por qué a pesar de llevar décadas fascinándonos el punto G sigue siendo un mito esquivo para la mayoría? Es una de las cuestiones que se responden de forma muy amena en el documental.
Mujeres, hombres e investigadores aportan en este trabajo sus experiencias y conocimientos, en favor del encuentro de un punto que lleva décadas derribando los muros sexuales levantados ante la mujer.
Aún así, ¿cómo es posible que algo tan cercano siga siendo tan desconocido para tantos? Este documental sale a la calle a encontrar la respuesta. La diversión está asegurada.
lunes, 16 de julio de 2012
Orgasmos múltiples femeninos
Es como si después de llegar a la cima se volviera a la fase inicial, renovando los estímulos y provocando que el orgasmo se repita una vez tras otra. Llegando al orgasmo múltiple. La masturbación es la mejor manera para cualquier persona, sea hombre o mujer, de aprender todo acerca de sus cuerpos y acerca de lo que ellos aprecian sexualmente. Así, cuando se masturbe, debería estimularse hasta estar al borde del orgasmo, para luego hacer una pausa, frenarse, esperar y continuar en un grado menor. Se debe repetir el proceso entero hasta que ya no se sea capaz de rechazar otra interrupción, y entonces se podrá alcanzar el punto culminante. La solución tántrica es de una gran sencillez: prolongar la franja última, la más intensa y la más interesante, y para eso, inhibir el espasmo.
viernes, 6 de abril de 2012
Orgasmo femenino: Teoría de la bonificación fantástica
¿Qué tienen en común el orgasmo femenino y los pezones de los hombres? Esta pregunta ayuda a los investigadores a estudiar el orgasmo femenino, que no es únicamente una forma de placer. Lo que los investigadores tratan de descifrar es si el orgasmo femenino es una adaptación o un producto derivado de la evolución. En otras palabras, ¿el orgasmo femenino, al igual que el masculino, tiene su propia razón de ser en la evolución y contribuye directamente al éxito de la reproducción? ¿O simplemente es un asombroso extra? Lo que lo haría totalmente increíble. Esta pregunta fue el eje central del un estudio publicado en 2005 llamado El caso del orgasmo femenino: el sesgo en la ciencia de la evolución (The Case of the Female Orgasm: Bias in the Science of Evolution), en el que la profesora de la Universidad de Indiana, Elisabeth Loyd, examinó rigurosamente 21 teorías que catalogan el orgasmo femenino como una adaptación, y al final, encontró que a todas les faltaba algo.
Sexo en el cerebro; Orgasmo femenino (Komisaruk & Whipple)
El neurólogo Barry Komisaruk ha dirigido un estudio con el objetivo de descubrir qué partes del cerebro se activan durante el proceso que desencadena el orgasmo. El estudio se ha centrado en las RM realizadas cada dos segundos a varias mujeres mientras realizaban una autoestimulación. Entre los hallazgos, han logrado confirmar que la estimulación de la vagina, el cuello del útero y el clítoris activa distintas zonas del cerebro, siendo el clítoris la principal fuente de placer. Otro punto de la investigación planteó el poder curativo de los orgasmos. Esta faceta del éxtasis podría suponer un avance a la hora de tratar la falta de deseo sexual o de averiguar qué falla en las personas que no pueden alcanzar el orgasmo. Pero la investigación no tiene solo fines en el área sexual. La idea es aplicar estos descubrimientos a la neurología y que se pueda llegar a comprender cómo actúa el cerebro ante estímulos placenteros.
miércoles, 21 de marzo de 2012
Las alas del clítoris: El punto G
El clítoris es el órgano eréctil que se encuentra en la parte superior de la vulva de la mujer. Está unido a los labios menores y recubierto parcialmente por éstos. De hecho, habitualmente son sólo visibles el capuchón y el glande del clítoris, que se hallan en la parte superior de los labios menores, y que forman apenas una décima parte del volumen total del clítoris. El clítoris en toda su longitud puede llegar a tener un tamaño de 10 a 13 mm, mientras que el glande clitoriano mide entre 3 y 4 mm de ancho y 4 y 5 mm de largo (en estado de reposo) mientras en erección puede alcanzar los 1 a 1,5 cm de longitud en la mujer promedio. La parte visible del clítoris es el glande y es extremadamente sensible a la estimulación directa en la mayoría de mujeres, prefiriendo la estimulación indirecta a través del prepucio o capuchón clitoriano, el glande constituye sólo la octava parte de todo el clítoris.
miércoles, 17 de agosto de 2011
Pequeña muerte: Secretos del orgasmo femenino visto desde el cerebro
La pequeña muerte es un término que se usa para referirse al periodo refractario que se experimenta después del orgasmo femenino. A lo largo del tiempo y las diversas culturas ha sido denominada con otros vocablos como muerte dulce o petite mort y específicamente hace alusión al momento en el cual algunas féminas sufren un desvanecimiento o pérdida de conciencia.
Aunque en la literatura y el cine se ha tratado este tema, aún existen muchas personas que se preguntan si realmente existe la pequeña muerte o es solo un mito. ¿Existe alguna evidencia desde el punto de vista científico que sustente la existencia de la pequeña muerte?
Si bien muchas personas se centran en el halo romántico de los orgasmos, lo cierto es que estos son un proceso fisiológico extremadamente complejo. El orgasmo femenino puede extenderse durante más de 30 segundos y en ocasiones alcanza hasta un minuto. En este periodo la mujer experimenta una serie de cambios fisiológicos muy fuertes como el aumento de la presión arterial y la frecuencia cardiaca, las contracciones secuenciales de los músculos de diferentes zonas del cuerpo y la liberación de una enorme cantidad de hormonas como la oxitocina y la prolactina.
De hecho, el orgasmo es una sensación tan fuerte que algunos especialistas lo han descrito como: “una descarga explosiva de tensiones neuromusculares” o “un placer intenso que genera un estado alterado de la conciencia”. Así, no sería del todo extraño que, debido al esfuerzo al cual se somete nuestro organismo, algunas mujeres podrían perder la conciencia inmediatamente después de vivenciar el orgasmo.
Los especialistas afirman que el desvanecimiento postorgásmico en realidad se debe a una serie de cambios respiratorios particularmente fuertes que actúan contrayendo la aorta. Como consecuencia de esto, ocurre una hiperventilación (exceso de oxígeno en sangre) o tiene lugar una pequeñísima isquemia (falta de riego sanguíneo al cerebro).
Para arrojar nuevas luces sobre la pequeña muerte y el orgasmo femenino, recientemente se ha escaneado el cerebro de las mujeres mientras vivencian un orgasmo (creo que no se había realizado antes por limitaciones técnicas o quizás por falta de voluntarias). En este estudio se utilizó la tomografía por emisión de positrones en 12 mujeres sanas.
Al finalizar se halló que la estimulación sexual del clítoris aumenta significativamente la activación de las zonas de ambos hemisferios de la corteza primaria somatosensorial dorsal (zonas de la neocorteza). Sin embargo, al contrario de lo que se pensaba, el orgasmo provoca una disminución en la actividad de estas zonas neocorticales; particularmente en algunas regiones del lóbulo temporal (relacionado con el equilibrio por lo cual, quedan explicadas las pérdidas de equilibrio que sufren algunas mujeres inmediatamente después del orgasmo).
En resumen, esta investigación reafirma que durante el orgasmo femenino se evidencia una falta de riego sanguíneo al cerebro que sería la causante de: una conducta totalmente desinhibida, la pérdida de equilibrio, los mareos e incluso, la pérdida total de la conciencia.
Fuentes:
- Georgiadis, J. et. Al. (2006) Regional cerebral blood flow changes associated with clitorally induced orgasm in healthy women. European Journal of Neuroscience; 24(11): 3305–3316.
- Vaitl, D. et. Al. (2005) Psychobiology of Altered States of Consciousness. Psychological Bulletin; 131(1): 98-127.
- Keiser, S. (1953) The Psychoanalytic Quarterly. International Journal of Psycho-Analysis; 34: 353.
Publicado por Jennifer en Rincón de la Psicología
martes, 2 de agosto de 2011
Orgasmos multiples: Como obtenerlos
El orgasmo múltiple es nada más que un fenómeno que se caracteriza en ciertas mujeres que experimentan una serie de orgasmos sin pasar por el periodo de resolución, o sea, esas mujeres permanecen en un estado de excitación sexual, la llamada “fase de plataforma” (descrita por Máster y Johnson).
Las mujeres que poseen esa capacidad describen un orgasmo seguido de otro con algunos segundos apenas de intermedio.
Esa faceta es de exclusividad femenina, pues la analogía para el hombre consistiría en este pasar rápidamente de una eyaculación orgásmica a una siguiente sin perder la erección.
Cualquier mujer, que no tenga interferencia de alguna patología pélvica, puede tener la capacidad de obtener una respuesta multiorgásmica. Claro que puede haber factores de orden emocional que puedan muchas veces impedir a la mujer obtener esa sensación multiorgásmica, pues tales aspectos emocionales pueden reflejarse en lo fisiológico impidiendo tal sensación.
Es importante dejar claro que como cualquier otro tipo de respuesta sexual, existen variantes de suma importancia en el retorno orgásmico, como el momento que la mujer está viviendo, el lugar, las circunstancias, y principalmente el compañero.
Por eso la unión de estos factores determinará el éxito de una actividad sexual placentera para ambos. Jamás el placer sentido va a depender de una circunstancia aislada, el contexto a que se está vinculado, es el que dictará el camino de la plenitud sexual, y ¿por qué no de una experiencia tan deseada por las mujeres de obtener orgasmos múltiples?
Es verdad, sin embargo, que la mayoría de las mujeres se sienten satisfechas con un solo orgasmo por relación sexual, principalmente si pasan un tiempo suficiente en el periodo de juegos sexuales, de los juegos eróticos, en los preliminares, cuando predomina un conjunto de ternura, de comunicación, deseo y una atención recíproca.
En situaciones especiales algunas mujeres pueden, debido a la tranquilidad, alegría, comodidad y sintonía con su compañero, llegar a cinco, seis o más orgasmos.
Estas mujeres no consiguen este número de orgasmos sólo con la introducción del pene en la vagina, pero sí y probablemente, con la excitación manual u oral. De ahi se vale la importancia del conocimiento y de la confianza mutua entre la pareja. El hecho de una mujer experimentar una gran cantidad de orgasmos no se detiene en cómo y en qué circunstancias esos orgasmos son obtenidos.
Veamos algunos ejemplos:
La mujer puede alcanzar uno o más orgasmos , aún vestida, si el compañero la presiona provocando el roce de la ropa íntima en el clítoris y en la zona genital. Si asi prosigue, y el periodo de excitación continúa en alza, otro orgasmo puede ser obtenido, si su compañero la estimula besándola y acariciándole el cuerpo desnudo, y colocando uno o dos dedos en la región del clítoris o hasta introduciéndolos en la cavidad vaginal. La mujer mientras, se va moviendo y alterando el ritmo de la pelvis, pudiendo de esta forma acomodar los dedos del compañero en las zonas más sensibles de su vagina y asi obtener uno o dos orgamos más.
Cuando se llega a ese momento, ambos pueden decidir si cambian de posiciones o hasta descansan un poco, sin embargo si optan por continuar, ahora sí el hombre puede penetrarla y ambos llegar al orgasmo, y si en ese momento el hombre consigue retardar un poco la eyaculación, la mujer puede conseguir otro orgasmo en esa etapa. Pero en caso que el compañero esté muy excitado y eyacule demasiado rápido, la mujer puede acompañarlo con los movimientos, sin necesariamente experimentar un nuevo orgasmo.
Lo interesante de saber con respecto a orgasmos múltiples, es que para obtenerlos no es necesaria tanta preparación, tanta expectativa, pues para que tales sensaciones ocurran no es necesario que el hombre tenga erecciones eternas, el estímulo y el provocar de nuevas ondas de excitación, pueden ocurrir antes, durante y después de la eyaculación masculina, basta saber sacar todo el provecho de la situación, que requiere sólamente entrega, deseos y atención mutua y recíproca, siendo así, hombres y mujeres podrán vivir un gozo inolvidable.
Orgasmos múltiples, una secuencia de estimulos que lleva a la mujer a tener orgasmos, antes, durante y después del gozo.
Vivir el sexo con placer y seguridad, eso es plenitud !!
Adriana Sommer da Costa
Sexóloga
Orgasmo femenino y cerebro
En 2005, Gert Holstege, de la Universidad de Groninga, luego de haber estudiado mediante escaneo cerebral a hombres y mujeres en el momento del orgasmo, llegó a la conclusión de que las mujeres no registran ninguna actividad emocional en ese instante.
Tal descubrimiento provocó verdadero asombro en los científicos al detectar que en ese momento amplias zonas del cerebro femenino tenían su actividad disminuida.
Las investigaciones sobre la sexualidad humana se iniciaron en la segunda década del siglo pasado, luego de descubrirse los estrógenos y la testosterona.
El orgasmo y el placer sexual no dependen sólo de las glándulas sino también de distintas influencias sobre el sistema nervioso y el cerebro, que son las que controlan la producción de hormonas y los órganos sexuales.
Los científicos creían que al producirse el orgasmo se activarían ciertas zonas del cerebro, pero al contrario, algunas regiones cerebrales permanecían paralizadas durante el climax.
La importancia del contacto físico y del estado anímico también es diferente en mujeres y hombres.
La razón quizás sea evolutiva y tenga que ver con la función reproductiva del varón, que puede eyacular con el simple contacto físico mientras que en la mujer el aspecto psíquico tiene más importancia.
Una mujer alcanza el climax con mayor facilidad si tiene confianza en su pareja y si se siente protegida.
El orgasmo en la mujer, desde el punto de vista biológico tendría la función de ayudar al semen a llegar a la matriz y favorecer la fecundación a través de las contracciones rítmicas musculares que se producen durante el climax femenino.
El orgasmo clitoriano fue considerado por Freud como una forma inmadura de satisfacción sexual, sin embargo, estudios recientes han puesto en duda esa teoría.
En 2005, Helen O'Connell, de la Universidad de Melbourne, descubrió que el tejido clitoriano continúa hasta ocho centímetros dentro de la vagina, de manera que durante el coito también es excitado por la estimulación vaginal.
Parece entonces no haber razones suficientes para distinguir entre orgasmo vaginal y clitoriano; sin embargo, Beverly Whipple y Barry R. Komisaruk, de la Universidad de Rutgers, en 2002, encontraron pruebas sobre esta diferenciación al descubrir que ambos orgasmos, clitoriano y vaginal, se transmiten por medio de diferentes vías nerviosas.
La ruta del orgasmo vaginal es directa al cerebro, a través del nervio vago, en cambio la senda del climax clitoriano pasa por la médula espinal antes de llegar al cerebro.
Esta hipótesis se constató mediante tomografías de emisión de positrones realizadas a cinco mujeres con parálisis debido a la sección transversal de la médula espinal, que no afectaba el nervio vago.
Esta observación de la actividad cerebral confirmó los hallazgos y en estas mujeres se comprobó un incremento de la actividad en el sistema límbico, que es el lugar del cerebro donde se elaboran las emociones.
Algunas de estas mujeres pueden experimentar orgasmos al acariciarles otras partes del cuerpo, como si la sensibilidad del clítoris también la tuvieran otras zonas.
La forma en que camina una mujer puede revelar su capacidad para experimentar un orgasmo vaginal, según investigaciones realizadas por Aurelie Nicolas, de la Universidad de Lovaina.
Los indicadores que permitían esta deducción fueron la longitud del paso y la movilidad de la columna vertebral, o sea el movimiento de la cadera.
Podría haber una razón biológica para que ello ocurra ya que algunas teorías psicológicas relacionan los trastornos funcionales sexuales con bloqueos musculares.
Aurelie Nicholas sostiene que la relajación muscular y los ejercicios respiratorios y de movimiento, pueden mejorar los trastornos del orgasmo femenino.
Fuente: “Mente y Cerebro”, Investigación y Ciencia, “Orgasmo y Cerebro”, Elisabeth Stachura, No.44/2010.
Fisiología del orgasmo femenino
Como lo he utilizado para contestar una pregunta que me han hecho en una entrada anterior y es una buena descripción por escrito de las respuestas fisiológicas asociadas al orgasmo femenino. Me parece que es buena idea republicar este texto en una entrada para que sea más sencilla de enlazar por los buscadores de internet.
Este tema es muy interesante de discutir en la medida que todo lo que involucra el orgasmo femenino es mucho más amplio que el orgasmo masculino y requiere un cuidado especial, pues cuestiones del tipo: orgasmo vaginal, orgasmo clitoriano, la dificultad que algunas mujeres tienen en llegar al orgasmo, los aspectos fisiológicos y emocionales del orgasmo, en fin, son temas de fundamental importancia.
Por lo tanto, el texto que sigue tiene como intención principal explicar un poco más, de forma clara y detallada, estas y otras cuestiones, para dar un enfoque más rico de informaciones fundamentales que aclaren los puntos importantes del orgasmo femenino y sus manifestaciones momentáneas.
La experiencia orgásmica femenina, además de ser más compleja que la del hombre, también posee una considerable diferencia: que después de haber llegado al orgasmo la mujer puede enseguida reiniciar un nuevo periodo excitatorio y eso le permite a la mujer tener orgasmos múltiples sucesivos. En el hombre esto no es posible, pues sabemos que necesita un periodo refractario (de descanso), para iniciar un nuevo periodo de excitación.
Algunas manifestaciones físicas del orgasmo comienzan con las contracciones de los órganos eréctiles en la plataforma orgásmica, en el tercio anterior de la vagina. Esta plataforma, formada involuntariamente por la vasocongestión local y por la miotonía, se contrae rítmicamente a medida que la tensión es liberada.
Las contracciones del rostro de la mujer expresan gratificantemente el aumento de la tensión miotónica en todo su cuerpo. Los músculos del cuello y los músculos largos de los brazos y de las piernas se contraen, en espasmos involuntarios. Durante el coito en posición supina, las manos y los pies de la mujer pueden sujetar voluntariamente al compañero, y en la ausencia de este interés o de esta oportunidad durante el coito, o en respuesta solitaria a las técnicas automanipuladoras, las extremidades pueden reflejar involuntariamente el espasmo corporal. Los músculos estriados del abdomen y las nalgas, son contraídos voluntariamente por la mujer en un esfuerzo consciente para elevar las tensiones sexuales y pasar lo máximo de esta fase para la obtención del orgasmo.
El rubor sexual alcanza mayor distribución en el momento de la expresión orgásmica. Tras la experiencia orgásmica, el rubor sexual desaparece más rápido que en la fase de la tensión erótica.
El clítoris, las glándulas de Bartholin, los grandes y pequeños labios, son órganos eréctiles para los cuales ninguna reacción fisiológica específica, en el nivel de la fase orgásmica de la tensión sexual, fue establecida.
Desde el punto de vista cardiorespiratorio, el orgasmo es reflejado por hiperventilación, con frecuencias respiratorias a más de 40 por minuto. La taquicardia es un acompañamiento constante de la experiencia orgásmica, con índices cardíacos que van de 110 a más de 180 pulsaciones por minuto. La hipertensión es también una constante.
La fisiología fundamental de la respuesta orgásmica es la misma, sea el modo de estímulo heterosexual, coito artificial o mecánico, acción automanipulatoria sobre el área clitórica, los senos o cualquier otra zona erógena seleccionada. El orgasmo resultante de fantasías eróticas también produce los mismos tipos básicos de respuestas fisiológicas.
Adriana Sommer
Sexóloga
sábado, 14 de mayo de 2011
Eyaculación femenina
La eyaculación femenina (también conocida como cumming, gushing o squirting) se refiere a la expulsión de una cantidad variable de fluido a través de la uretra de algunas mujeres durante el orgasmo. El líquido expulsado es descrito como un líquido claro, transparente o lechoso que surge de la vagina (a veces con fuerza), que tiene una composición semejante al líquido generado en los hombres por la glándula de la próstata, y que es generado por las glándulas de Skene. A veces causa la sensación de micción, haciendo creer a una mujer que debe orinar. En 2003, Emanuele Jannini de la Universidad L'Aquila en Italia ofreció una explicación para este fenómeno: Las aperturas de la glándula de Skene varían generalmente en tamaño de una mujer a otra, al grado de que en algunas mujeres ha desaparecido enteramente. Si las glándulas de Skene son la causa de la eyaculación femenina, esto puede explicar la ausencia observada de este fenómeno en muchas mujeres.
sábado, 19 de marzo de 2011
DSF: Psicología de la sexualidad femenina
Las investigaciones más modernas han demostrado que las mujeres no se excitan sexualmente igual que el hombre. Ver a un hombre desnudo no es para ellas un motivo de excitación pero sí puede excitarlas ver el acto sexual. Una mujer no puede separar su idea de lo que debe ser la mujer y lo que realmente siente; en tanto que los hombres no tienen esa limitación y la sexualidad para ellos se reduce a sus genitales. La disociación que logra el hombre entre el deseo sexual y los sentimientos no es el único camino que las mujeres tienen necesariamente que seguir para lograr disfrutar del sexo. Porque disfrutar del sexo no es incompatible con los demás roles de una mujer ni con sus sentimientos. Vivir el sexo como una función orgánica placentera, desprovista de motivación y contexto, y vacío de vínculo, es una parte de un proceso humano inacabado, y la mujer necesita significados.
viernes, 18 de marzo de 2011
La anorgasmia: El fantasma perenne de la represión
La anorgasmia es un problema que afecta a millones de mujeres en todo el mundo. Se sabe que entre el 6 y el 11% de las mujeres nunca han experimentado un orgasmo, entre un 7 y un 22% no logran alcanzar el orgasmo mediante el coito (pero sí por otros medios) y entre el 10 y el 22% de las féminas presentan orgasmos coitales pero de manera muy irregular. A esto se le debe agregar que durante las primeras relaciones sexuales sólo un porcentaje mínimo de mujeres logra alcanzar el orgasmo (si bien para el final del primer año ya el 80% de las mismas lo ha experimentado).
Hasta la década de los años ’70 se le llamaba frigidez, un término que se consideró inadecuado y que en la actualidad ha sido suplantado por “trastorno de la capacidad orgásmica”. Hoy por hoy los especialistas concuerdan en que la anorgasmia es un bloqueo, imposibilidad o incapacidad para alcanzar un orgasmo tras una respuesta excitatoria normal. Masters y Johnson hablan sencillamente de la "incapacidad de una mujer para alcanzar el orgasmo” mientras que Helen Kaplan brinda algunas ideas más interesantes sobre la anorgasmia afirmando que usualmente las mujeres que sufren sólo de un bloqueo del componente orgásmico de la respuesta sexual poseen un intenso impulso sexual e incluso puede que no manifiesten ninguna inhibición importante de los sentimientos eróticos ni del componente vasocongestivo de la respuesta sexual. No obstante, las mujeres que sufren de anorgasmia experimentan una suerte de “bloqueo” en la fase de meseta, lo que les impide llegar al orgasmo. En otras palabras: la mujer con anorgasmia presenta una respuesta sexual “normal” ante los estímulos eróticos hasta la fase de meseta pero posteriormente algo se interpone en la misma y le impide llegar al orgasmo.
Esta idea, aunque pueda parecer banal, presupuso un vuelco en la comprensión de la anorgasmia ya que antiguamente se pensaba que la mujer anorgásmica “no podía sentir”; sin embargo, Kaplan deconstruye este mito mostrando que estas féminas pueden disfrutar de la relación sexual si bien no alcanzan el orgasmo.
Para diagnosticar la anorgasmia el Manual de los Trastornos Mentales identifica tres puntos clave:
- La ausencia o un retraso persistente o recurrente del orgasmo después de una fase de excitación sexual normal.
- La ausencia del orgasmo provoca un malestar acuciado tanto personal como en la relación de pareja.
- No existe otro trastorno asociado de forma que la anorgasmia pueda considerarse como un síntoma del mismo y la persona no está ingiriendo algún tipo de fármaco o sustancia que incide en su respuesta sexual.
En este sentido debe puntualizarse que aproximadamente el 75% de las mujeres que acuden a las consultas de sexualidad se quejan porque no pueden experimentar un orgasmo coital pero si mediante otras formas de estimulación como la masturbación o la estimulación del clítoris. Así, en torno a la anorgasmia no sólo se esconde una problemática individual sino que existen numerosos mitos que deben ser desmontados como el hecho de que el único orgasmo valedero es aquel que se alcanza en el coito mediante la penetración (de hecho, se conoce que aproximadamente el 98% de las féminas que se masturban lo realizan exclusivamente mediante la estimulación del clítoris).
De la misma manera, usualmente la capacidad orgásmica mejora con la edad. Según estudios publicados en las revistas BJU International y Journal of Sexual Medicine el principal motivo de consulta en las clínicas de sexualidad en las mujeres entre los 18 y los 30 años es la anorgasmia mientras que con el paso del tiempo este problema se minimiza para dar paso a la falta de deseo sexual.
¿Qué nos indican todos estos datos?
Sencillamente que la anorgasmia es una problemática de índole meramente psicológica que sienta sus raíces más profundas en lo que la sociedad confirma como válido y adecuado para la sexualidad femenina. De hecho, para Masters y Johnson sólo el 5% de los casos de anorgasmia presentan causas orgánicas como los trastornos circulatorios de la región pélvica, condiciones médicas que afectan los nervios de la misma (como la esclerosis múltiple o la neuropatía diabética), las anomalías anatómicas de la vagina, del útero o de las estructuras de soporte de la pelvis y la vaginitis recurrente grave.
Entonces… ¿qué sucede con el 95% restante de las féminas que sufren de anorgasmia?
En estos casos las causas pueden ser múltiples, indicando desde una educación puritana y en extremo restrictiva y acusadora de la sexualidad hasta la vivencia de experiencias traumáticas o la falta de información sobre las temáticas sexuales. Pero más allá de las causas desencadenantes, en la base de las mismas se encuentran siempre dos factores: el miedo y la falta de conocimiento.
Debe tenerse en cuenta que el orgasmo es el clímax de la relación sexual; por ello, muchas mujeres temen perder el control. De esta forma, se someten a un fuerte escrutinio durante la relación sexual que les impide vivirla plenamente y alcanzar el orgasmo. Obviamente, en muchas ocasiones este mecanismo no transcurre de manera consciente. No obstante, a un especialista de la psiquis no le escapa el hecho de que muchas de las mujeres que sufren de anorgasmia también presentan acuciados rasgos obsesivos, sufren de ansiedad y son hipercontroladoras. Si a esto le sumamos los sentimientos de vergüenza relacionados con la sexualidad y la falta de conocimiento del propio cuerpo, entonces no es difícil comprender cuál es el mecanismo de base de la anrogasmia.
Fuentes:
- Sammy E. et. Al. (2010) Female sexual dysfunction in urological patients: findings from a major metropolitan area in the USA. BJU International; 106(4): 524-526.
- Davison, S. L. (2009) Sexually Satisfied Women Have Better General Well-Being and More Vitality. Journal of Sexual Medicine; 6(10): 2690-2697.
- Kaplan, H. (1986) La Nueva Terapia Sexual. Alianza.
- Masters, W. & Johnson, V. (1978) Respuesta Sexual Humana. Inter-Médica.
Cada día me gustan más los artículos que publica Jennifer Delgado Suárez en: El Rincón de la Psicología. Para mi que es de lo mejor que he encontrado en formato blog hasta ahora.
jueves, 30 de diciembre de 2010
Flibanserina: La viagra rosa
Las mujeres con la libido baja están de enhorabuena. Un fármaco -pensado originalmente como antidepresivo- es eficaz para despertarles otra vez los instintos sexuales. Los estudios que ha realizado la Escuela de Medicina de la Universidad de Carolina del Norte (Estados Unidos) y la Universidad de Ottawa en Canadá, respaldan la utilidad de este medicamento, flibanserina, para devolver el deseo a las mujeres.
Según explica John M. Thorp Jr., responsable norteamericano de estos estudios, ellos fueron los primeros en evaluar una terapia que funcionara a nivel cerebral para aumentar la libido en mujeres con bajo deseo sexual. “La flibanserina era un mal antidepresivo, sin embargo, se observó que aumentaba la libido en animales de laboratorio y seres humanos. Por ello realizamos múltiples ensayos clínicos y las mujeres de nuestros estudios que lo tomaron por un deseo sexual bajo decían sentir mejoras y experiencias sexuales satisfactorias”, añade.
lunes, 27 de diciembre de 2010
Bremelanotida: El afrodisiaco femenino
Cargado por raulespert. - Descubre más vídeos de ecología y sociedad.
Los problemas de disfunción sexual en la mujer han dejado de ser una cuestión tabú para convertirse en un apetecible negocio farmacéutico. Desde el espectacular éxito de las famosas pastillas azules para tratar la disfunción eréctil en el hombre, la industria se afana en encontrar un fármaco similar para combatir la reducción de la líbido femenina. Viagra también se probó en mujeres, pero los resultados no fueron los esperados. El fármaco engrosaba el tejido de la vagina, pero la inflamación no lograba mejorar el deseo sexual. La sexualidad femenina es más compleja que la masculina. Después de este fracaso, se llegó a la conclusión de que se necesitaba un tratamiento capaz de actuar sobre el sistema nervioso central, en los centros del placer del cerebro o en el circuito sensorial. Así nació un espray nasal: la bremelanotida.
jueves, 9 de diciembre de 2010
Química del amor: Helen Fisher
La química del amor es una expresión acertada. En la cascada de reacciones emocionales hay electricidad (descargas neuronales) y hay química (hormonas y otras sustancias que participan). Ellas son las que hacen que una pasión amorosa descontrole nuestra vida y ellas son las que explican buena parte de los signos del enamoramiento. Cuando encontramos a la persona deseada se dispara la señal de alarma, nuestro organismo entra entonces en ebullición. A través del sistema nervioso el hipotálamo envía mensajes a las diferentes glándulas del cuerpo ordenando a las glándulas suprarrenales que aumenten inmediatamente la producción de adrenalina y noradrenalina. Los síntomas del enamoramiento que muchas personas hemos percibido alguna vez, si hemos sido afortunados, son el resultado de complejas reacciones químicas del organismo que nos hacen a todos sentir aproximadamente lo mismo, aunque a nuestro amor lo sintamos como único en el mundo.
viernes, 15 de octubre de 2010
Respuesta sexual humana (Principales aspectos)
Respuesta Sexual Humana
Acabo de encontrar bastante documentos interesantes sobre sexología que ha compartido una tal Katherine Calderón que es de la República Dominicana. No hay mucha información más sobre ella aparte de esa pero da la impresión que tiene formación como neuroanatomista por los documentos que comparte. Este en concreto es sin duda el capitulo de un libro y esta en mi opinión bastante bien estructurado por lo que os puede ser útil si tenéis necesidad de algo más serio que lo que suele aparecer en ese sentido en las paginas de internet. Intentare a partir de ahora ser más serio y selectivo con los recursos que os ofrezco en este blog, en la forma en la que lo estoy haciendo en otro de los blog que estoy editando, el de Personalidad e Inteligencia
domingo, 3 de octubre de 2010
Fases de la conducta sexual y los trastornos asociados
Es un esquema bastante interesante que complemente muy bien la información que hemos dado en otras entradas sobre trastornos sexuales ya que nos los organiza de acuerdo con las fases de la respuesta sexual humana.
lunes, 20 de septiembre de 2010
Trastornos sexuales (eyaculación retrasada)
Ilustración de: Ricardo Fumanal
Es una afección médica en la cual el hombre es incapaz de eyacular, ya sea durante la relación sexual o con estimulación manual en presencia de una pareja. La eyaculación es la acción en la cual se libera el semen desde el pene.
Causas
La mayoría de los hombres eyaculan al cabo de unos cuantos minutos después de iniciado el acto de la relación sexual, pero los hombres con retraso en la eyaculación pueden ser totalmente incapaces de eyacular en algunas circunstancias (por ejemplo, durante la relación sexual) o pueden eyacular sólo haciendo un gran esfuerzo y después de una relación sexual prolongada (por ejemplo 30 a 45 minutos).
La eyaculación retrasada puede ser producto de causas físicas o psicológicas:
Las causas psicológicas comunes abarcan:
- Un contexto religioso estricto que lleva a la persona a ver el sexo como algo pecaminoso
- Falta de atracción por la pareja
- Condicionamiento provocado por patrones únicos o atípicos de masturbación
- Eventos traumáticos (como el ser descubierto al masturbarse o teniendo sexo ilícito o al saber que la pareja tiene un romance fuera de la relación)
- Pueden estar involucrados algunos factores, como ira hacia la pareja.
Las causas físicas pueden abarcar:
- Uso de ciertos medicamentos (como Prozac, Melaril y guanetidina)
- Enfermedad neurológica como un accidente cerebrovascular o daño nervioso a la médula espinal o la espalda
- Pruebas y exámenes
La estimulación del pene con un vibrador u otro dispositivo estimulador puede determinar si existe un problema físico subyacente, con frecuencia neurológico. Un examen neurológico puede revelar otros problemas en los nervios asociados con la eyaculación retrasada.
Tratamiento
Si el hombre nunca ha eyaculado en su vida a través de cualquier forma de estimulación como polución nocturna, masturbación o relaciones sexuales, debe consultar a un urólogo para determinar si hay una anomalía congénita o física.
Sin embargo, si la persona es capaz de eyacular en un período razonable de tiempo con alguna forma de estimulación, debe buscar una terapia sexual con un especialista en esta área. El tratamiento en estos casos, generalmente incluye ambos compañeros. El terapeuta normalmente instruye a la pareja acerca de las bases de la respuesta sexual y cómo comunicarse y guiar al compañero a brindar la estimulación ideal, en lugar de intentar provocar que se presente una respuesta sexual.
Normalmente, la terapia implica una serie de tareas para la pareja, en la privacidad del hogar, en las cuales ellos se comprometen en actividades sexuales que minimicen la presión del desempeño y se concentren en el placer.
De manera particular, no se permiten las relaciones sexuales durante un período de tiempo limitado, mientras la pareja mejora gradualmente su capacidad para disfrutar de la eyaculación a través de otros tipos de estimulación.
En los casos en los cuales existe una relación problemática o hay inhibición del deseo sexual entre la pareja, se puede requerir terapia como paso preliminar para mejorar la relación y la intimidad emocional.
Algunas veces, la hipnosis puede servir como complemento a la terapia, particularmente si el compañero no está dispuesto a participar en ella. Es probable que El autotratamiento de este problema no tenga éxito en la mayoría de los casos.
En caso de que se crea que la causa del problema es un medicamento, se pueden considerar otras opciones farmacológicas. (Nunca se debe dejar de tomar un medicamento sin consultar primero con el médico). Esto puede ser difícil en ciertos casos, especialmente cuando el medicamento está funcionando apropiadamente para resolver una afección física preexistente o un problema psicológico.
Pronóstico
El tratamiento ambulatorio requiere regularmente alrededor de 12 a 18 sesiones con una tasa de éxito promedio que va del 70 al 80%.
Un resultado más positivo está asociado con el hecho de tener antecedentes previos de experiencias sexuales satisfactorias, una duración corta del problema, tener sensaciones de deseo sexual, sentir amor hacia la pareja, tener motivación para el tratamiento y la ausencia de problemas psicológicos serios.
En caso de que los medicamentos estén causando el problema, el médico puede recomendar un cambio o una suspensión de éstos (si es posible). Si esto se puede hacer, la recuperación total es posible.
Posibles complicaciones
Si el problema no se aborda y se remedia, se puede presentar estrés en el matrimonio, insatisfacción sexual, inhibición del deseo sexual y renuencia al contacto sexual. Si se desea un embarazo, tal vez los espermatozoides se tengan que recolectar empleando otros métodos, debido a la falta de eyaculación.
Prevención
Las actitudes sanas hacia la sexualidad y los genitales propios ayudan a prevenir el retraso en la eyaculación. Asimismo, es de vital importancia darse cuenta que uno no puede inducir una respuesta sexual simplemente de la misma manera como no se puede inducir el hecho de dormir o transpirar. Cuanto más uno intente tener una cierta respuesta sexual, más inhibición se presentará.
Para minimizar la presión, un hombre debe abandonarse al placer del momento, sin preocuparse si va a eyacular y cuándo. La compañera debe crear una atmósfera relajada, libre de presión, en lugar de acosar con preguntas de si ha ocurrido la eyaculación o no. Finalmente, se deben comentar abiertamente los temores o la ansiedad, como el temor al embarazo o a una enfermedad.
Nombres alternativos
Incompetencia eyaculatoria; Eyaculación retrasada en el sexo; Retraso o demora en la eyaculación.
"El orgasmo femenino"
Shere Hite
Ediciones B, 2008 - 320 páginas
Estos ensayos, elaborados a partir de detalladas entrevistas con miles de personas, contienen los inicios de una nueva psicologa y mi reciente anlisis de la ideóloga en la que se apoya el sexo. Basada en sus investigaciones, que a su vez se sustentan en entrevistas realizadas a ms de tres mil mujeres de todo el mundo, Hite ha redefinido el tema y planteado nuevos interrogantes. "Mis investigaciones son las de una especialista en ciencias sociales que toma el pulso a la sociedad de hoy. Al indagar cmo se comportan las personas en privado, estudiando qu sienten y piensan, saco conclusiones y elaboro teorías, con el fin de entender mejor la situación en la que se ve atrapada la gente", escribe la autora del libro "El orgasmo femenino. Las teorías sobre la sexualidad humana".
Se trata de un libro de divulgación, pero esta escrito por una de las personas con más prestigio por sus investigaciones en el campo de la sexología, la doctora Shere Hite. Hay que tener en cuenta por lo que he expresado en anteriores entradas que en la sexología como en todas las especialidades se tienen que combinar las investigaciones y descubrimientos de distintas ramas del saber. El campo de estudio sobre la sexualidad de Shere Hite esta basado sobre todo en un análisis social sobre la sexualidad que experimente la gente pero no deja de tener bien presente la perspectiva de la neurociencía que tanto y buen trabajo puede hacer y esta haciendo por conocer las experiencias humanas.
Se trata de un libro de divulgación, pero esta escrito por una de las personas con más prestigio por sus investigaciones en el campo de la sexología, la doctora Shere Hite. Hay que tener en cuenta por lo que he expresado en anteriores entradas que en la sexología como en todas las especialidades se tienen que combinar las investigaciones y descubrimientos de distintas ramas del saber. El campo de estudio sobre la sexualidad de Shere Hite esta basado sobre todo en un análisis social sobre la sexualidad que experimente la gente pero no deja de tener bien presente la perspectiva de la neurociencía que tanto y buen trabajo puede hacer y esta haciendo por conocer las experiencias humanas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







