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miércoles, 3 de diciembre de 2014

Historia de la disfuncion erectil






La disfunción eréctil (con frecuencia aún llamada en español incorrectamente impotencia, que técnicamente ya no es el término aceptado por los especialistas en sexología) es la incapacidad repetida de lograr o mantener una erección lo suficientemente firme como para tener una relación sexual satisfactoria. En los hombres mayores, la DE generalmente tiene una causa física, como una enfermedad, una lesión o efectos secundarios de medicamentos. Cualquier trastorno que cause una lesión en los nervios o que deteriore el flujo de sangre al pene puede causar DE. La incidencia aumenta con la edad: alrededor del 5 por ciento de los hombres de 40 años de edad y entre el 15 y el 25 por ciento de los hombres de 65 años de edad experimentan DE. Pero la disfunción eréctil no es necesariamente una parte inevitable del proceso de envejecimiento.

martes, 29 de julio de 2014

De la impotencia a la disfuncion erectil: El marketing de Viagra




La disfunción eréctil (con frecuencia aún llamada en español incorrectamente impotencia, que técnicamente ya no es el término aceptado por los especialistas en sexología) es la incapacidad repetida de lograr o mantener una erección lo suficientemente firme como para tener una relación sexual satisfactoria. En los hombres mayores, la DE generalmente tiene una causa física, como una enfermedad, una lesión o efectos secundarios de medicamentos. Cualquier trastorno que cause una lesión en los nervios o que deteriore el flujo de sangre al pene puede causar DE. La incidencia aumenta con la edad: alrededor del 5 por ciento de los hombres de 40 años de edad y entre el 15 y el 25 por ciento de los hombres de 65 años de edad experimentan DE. Pero la disfunción eréctil no es necesariamente una parte inevitable del proceso de envejecimiento.

viernes, 8 de julio de 2011

Disfunción erectil: Protesis peneana


Cuando otros tratamientos para la impotencia no son efectivos, satisfactorios o cómodos, los hombres se inclinan por los implantes en el pene. Si la impotencia se debe a la diabetes, terapia de radiación, cirugía de próstata u otra causa física, un implante quirúrgico puede ayudar a los hombres a recuperar la capacidad de desempeñarse en el dormitorio y tener mayor control sobre sus erecciones. El segundo tipo de implante, más complejo, es un par de cilindros huecos e inflables (hidráulicos) que vienen como una unidad de una, dos o tres piezas. Estos dispositivos, hechos de silicona o poliuretano, se ajustan mejor a los hombres que están altamente motivados y tienen buena destreza. El dispositivo de una pieza o independiente, es un pequeño paquete equipado con una bomba en un extremo y un reservorio en el otro. Toda la unidad se coloca en el pene. Para conseguir una erección, simplemente usted bombea la parte frontal del cilindro, permitiendo que la solución salina se desplace fuera.

martes, 8 de marzo de 2011

Evolución en el tratamiento de las disfunciones sexuales masculinas


Se trata de una presentación para un congreso pero tiene la ventaja para nosotros que nos hace una exposición muy clara y sin entrar en demasiados detalles sobre como han evolucionado los metodos para tratar las disfunciones sexuales masculinas.

domingo, 26 de diciembre de 2010

Farmasutra

Psicofarmacología para Alumnos de la UNED: Farmasutra:



El uso de fármacos para activar la libido es uno de los temas que más interes suelen despertar en cuando tratamos el tema de la sexualidad humana. Este video que hemos publicado en uno de nuestros blogs sobre psicofarmacología es una buena forma de conocer el estado de la cuestión desde el punto de vista científico.

viernes, 17 de septiembre de 2010

La erección matinal: significado y valor

Momentos antes de que el hombre se despierte es frecuente que exista una erección, que obedece a causas reflejas. Aunque la misma no sea muy útil para el mantenimiento de un acto sexual, sí tiene valor de orientación diagnóstica y de pronóstico, ya que es uno de los primeros signos que vemos desaparecer en el curso de una insuficiencia sexual y por supuesto en estadios posteriores cuando por una impotencia.
Respecto a la erección matinal refleja, se debe hacer notar que cuando se evacua la orina acumulada en la vejiga, esta erección habitualmente se pierde en unos minutos y luego no puede ser conseguida nuevamente.
En el caso que se intente el acto sexual sin la evacuación de la vejiga es frecuente que se consiga una penetración aceptable, la duración de la erección por lo general es breve y parcial, con la particularidad de que la misma irá perdiéndose paulatinamente situación que crea una verdadera desesperación en quien ha iniciado un acto sexual en un momento que quizás no sea el más oportuno, ya que a todo ello se agregara una compañera somnolienta y malhumorada por la frustración causante.
Esta explicación es especialmente válida para aquellos que han comenzado con una insuficiencia sexual y han creído ver en la erección matinal una especie de salvación providencial a un problema incipiente. Este será resuelto con una oportuna consulta al médico, que averiguará los verdaderos motivos del comienzo de la declinación sexual.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Tratamientos para la disfunción erectil



Menos del 10 % de los hombres que sufren DE buscan ayuda médica. Al enfrentarse con la DE, es frecuente que se desmoralicen, se depriman o busquen tratamientos milagrosos. Existen innumerables remedios populares que se deben considerar con toda cautela y escepticismo. Actualmente existen muchos tratamientos eficaces y muy seguros, aunque en ningún caso mágicos.
La modalidad del tratamiento viene dictada por el problema específico que causa la disfunción eréctil. El primer paso es definir la causa, si es posible, y luego intentar la solución más sencilla y menos arriesgada. En síntesis, las distintas alternativas terapéuticas incluyen una o varias de las siguientes:

Cambiar los hábitos de vida que afectan a la salud de las arterias y venas: dejar de fumar, moderar el consumo de alcohol y de grasas, hacer algo de ejercicio y aprender a relajarse.
Cambiar o reducir los medicamentos que puedan estar provocando DE, como algunos antidepresivos, diuréticos y betabloqueantes.
Psicoterapia y terapia conductual. Independientemente de la causa de la DE, se recomienda para todos los pacientes alguna forma de terapia psicológica, conductual, sexual o de combinación, generalmente asistidos por su pareja, sea ésta hombre o mujer.
Terapia transuretral y de inyección. Consiste en inyectar medicamentos en el tejido eréctil para relajar los músculos lisos del pene y permitir que pueda tener lugar la erección. Está indicada en algunos casos de DE. Los medicamentos inyectados suelen ser asociaciones de papaverina-fentolamina, o bien alprostadil (prostaglandina E1). Las reacciones adversas son generalmente menores, pero pueden incluir erecciones prolongadas y dolorosas (priapismo; véase príapo). Una alternativa a las inyecciones es un dispositivo de plástico para aplicar estos medicamentos a través de la uretra. Aunque más seguras y menos costosas que los tratamientos quirúrgicos, estas terapias tienen una tasa alta de abandonos, ya que la pérdida de espontaneidad hace perder interés en el procedimiento. Las sustancias vasoactivas son sustancias que,, introducidas a través de la uretra o inyectadas en los cuerpos cavernosos del pene, producen una erección que permite una buena relación sexual. Pueden utilizarse 1 o 2 veces por semana. Antes de empezar el tratamiento es importante hacer las pruebas necesarias para conocer la respuesta a dichas sustancias.
Los medicamentos orales que estimulan la actividad de la dopamina en el cerebro pueden aumentar el deseo sexual y con ello facilitar la erección. Con este fin se han comercializado pastillas sublinguales de apomorfina.
Sildenafilo (Viagra). Aprobado para su uso en Europa y Estados Unidos, es el medicamento oral que ha mostrado resultados más prometedores en la DE. En los estudios realizados, el sildenafilo mejoró las erecciones en 3 de cada 4 participantes (~75%), comparado con sólo 1 de cada 4 que mejoraron al tomar un placebo; con sildenafilo, uno de cada tres intentos de coito fue un éxito —comparado con sólo 1 de cada 5 intentos en pacientes con placebo. Sildenafilo aumenta una sustancia llamada GMP cíclico, que se produce en el pene durante la actividad sexual y que incrementa el flujo sanguíneo. Así, el sildenafilo eleva el flujo peneano de forma natural, de modo que la estimulación sexual causa erección. Sildenafilo no es, pues, un afrodisíaco, ni una hormona, ni un producto que cause por sí mismo erección, sino que sólo ayuda a conseguir una erección cuando existe estimulación sexual. El Sildenafilo se toma "a demanda" –sólo cuando se desea–, y su acción comienza en 30 minutos y dura hasta 4 h. No se recomienda más de una tableta al día. Los efectos colaterales incluyen molestias digestivas, dolores de cabeza, enrojecimiento facial y dolores musculares, y, en un 3 % de los tratados, alteraciones de la visión. Como otras sustancias para tratar la DE, el Sildenafilo está contraindicado en caso de enfermedades cardíacas y, sobre todo, jamás debe asociarse con los medicamentos llamados nitratos (por ejemplo, la nitroglicerina que se usa bajo la lengua para tratar la angina de pecho); en asociación con sildenafilo, los nitratos pueden bajar la tensión arterial bruscamente hasta niveles peligrosos.
Tadalafilo (Cialis®) y Vardenafilo (Levitra®). Dos fármacos de la misma familia que sildenafilo (inhibidores selectivos de la fosfodiesterasa tipo 5).
Yohimbina. Empleado como medicina popular durante años, actualmente existe evidencia de que puede mejorar la potencia en un tercio de los hombres con DE leve, sobre todo en combinación con el antidepresivo trazodone.
Tratamientos hormonales. La terapia con testosterona está indicada sólo en hombres con hipogonadismo (niveles bajos de testosterona, la hormona masculina). Puede utilizarse por vía oral o en parches. La testosterona no se recomienda nunca para hombres con niveles normales de hormona masculina; en éstos puede mejorar el impulso sexual, pero a costa de causar daños sobre la próstata y el hígado, a veces irreversibles. Cuando la DE se debe a niveles excesivos de la hormona prolactina, puede ser útil el medicamento bromocriptina.
Otros: se han utilizado, con distintos grados de éxito, medicamentos como pentoxifilina (Elorgan®), naltrexona —un antídoto de la heroína y la morfina— o el antihipertensivo minoxidil.
Dispositivos de aspiración (vacío). Colocación del pene en un cilindro plástico hermético, donde se crea a continuación un vacío, lo cual causa que la sangre fluya hacía el pene. Después se asegura una banda alrededor de la base del pene para retener la erección, y el cilindro se retira. La falta de espontaneidad de este método es el inconveniente principal.
Implantes peneanos. Tres tipos de implantes se emplean actualmente para el tratamiento de la impotencia; todos ellos deben implantarse quirúrgicamente: implantes hidráulicos, prótesis e implantes plásticos hinchables. Aunque muchos pacientes se han beneficiado de la cirugía del implante, éste es un procedimiento irreversible; el tejido eréctil se lesiona de forma permanente cuando se implantan estos dispositivos. En el momento actual ha caído en relativo desuso, a expensas de métodos menos arriesgados y menos costosos. Son unos cilindros de silicona (sustancia no rechazada por el organismo), de estructura anatómica, que se introducen en número de dos dentro de los cuerpos cavernosos del pene y que producen la rigidez necesaria para una buena y adecuada relación sexual. Existen diferentes vías y técnicas para implantar la prótesis; la intervención dura aproximadamente 45 minutos. Mediante una incisión de la piel de 3-4 cm en la parte inferior del pene y en la raíz del escroto, se llega a los cuerpos cavernosos, donde se colocan las dos prótesis correspondientes, siendo mínimo el porcentaje de complicaciones. Todo ello con anestesia local o regional. Al ser una cirugía poco agresiva, el postoperatorio no requiere cuidados especiales; el paciente puede abandonar la clínica entre 12 y 24 horas después de la intervención, y a las 3 ó 4 semanas de adaptación se puede reiniciar la vida sexual normal.
Cirugía vascular. Para los hombres cuya impotencia sea causada por problemas de las arterias o las venas del pene, la cirugía vascular puede ser una opción. Se practican dos tipos de operaciones:
Cirugía de revascularización (anastomosis): conexión de una arteria de la pierna con las arterias del dorso del pene, desviando cualquier bloqueo y aumentando el flujo sanguíneo.
Ligadura venosa: se realiza cuando el pene no puede almacenar una cantidad suficiente de sangre para mantener una erección. Se atan o extirpan las venas que están causando un drenaje excesivo de sangre del pene.
Afrodisíacos y tratamientos alternativos. Los afrodisíacos son sustancias que supuestamente aumentan el impulso, el deseo y el desempeño sexual. La leyenda ha atribuido cualidades afrodisíacas a alimentos como los chiles, el chocolate, el regaliz, la manteca, las anchoas, las ostras y las vieiras. El "Spanish fly" o cantáridas, hecho de escarabajos secos, es el afrodisíaco más "famoso" y es particularmente inútil y nocivo.

Disfunción erectil

La disfunción eréctil, a veces llamada "impotencia," es la incapacidad repetida de lograr o mantener una erección lo suficientemente firme como para tener una relación sexual. La palabra "impotencia" también puede usarse para describir otros problemas que interfieren con la relación sexual y la reproducción, tales como la falta de deseo sexual y los problemas con la eyaculación o el orgasmo. El uso de las palabras disfunción eréctil deja en claro que esos otros problemas no están implicados.
La disfunción eréctil, o DE, puede ser una incapacidad total para lograr una erección, una capacidad inconsistente para hacerlo, o una tendencia a tener solamente erecciones breves. Estas variaciones hacen difícil definir el DE y calcular su incidencia. Los cálculos varían desde 15 a 30 millones, dependiendo de la definición usada. De acuerdo a la encuesta de Atención Médica Ambulatoria Nacional (NAMCS, siglas en inglés), por cada 1,000 hombres en los Estados Unidos, se hicieron 7.7 visitas al consultorio médico por DE en 1985. En 1999, la frecuencia casi se había triplicado a 22.3. El aumento se produjo gradualmente, presuntamente a medida que se pusieron a disposición más ampliamente los tratamientos tales como dispositivos de vacío y medicamentos inyectables y comenzó a aceptarse la discusión de la disfunción eréctil. Es posible que el avance más publicitado fuera la introducción del medicamento oral citrato de sildenafil (Viagra) en marzo de 1998. Los datos de NAMCS sobre medicamentos nuevos muestran un cálculo de 2.6 millones de menciones de Viagra en visitas al consultorio medico en 1999, y un tercio de esas menciones tuvieron lugar durante visitas para un diagnóstico no relacionado con DE.
En los hombres mayores, la DE generalmente tiene una causa física, como una enfermedad, lesión, o efectos secundarios de medicamentos. Cualquier trastorno que cause una lesión en los nervios o que deteriore el flujo de sangre al pene puede causar DE. La incidencia aumenta con la edad: alrededor del 5 por ciento de los hombres de 40 años de edad y entre el 15 y el 25 por ciento de los hombres de 65 años de edad experimentan DE. Pero no es una parte inevitable del envejecimiento.
La DE es tratable a cualquier edad, y el conocimiento de este hecho ha ido creciendo. Más hombres han buscado ayuda y regresado a la actividad sexual normal debido a tratamientos mejorados y exitosos de la DE. Tradicionalmente los urólogos, quienes se especializan en problemas de las vías urinarias, han tratado la DE; sin embargo, los urólogos sólo son responsables del 25 por ciento de las menciones de Viagra en 1999.

¿Cómo ocurre una erección?

Figura 1. Las arterias (arriba) y venas (abajo) penetran en las cavidades largas y llenas que se ubican a lo largo del pene—los cuerpos cavernosos y el cuerpo esponjoso. La erección ocurre cuando los músculos relajados permiten que los cuerpos cavernosos se llenen con sangre en exceso alimentada por las arterias, mientras que se bloquea el drenaje de sangre a través de las venas.

El pene contiene dos cámaras llamadas cuerpos cavernosos, los cuales ocupan el largo del órgano (vea la figura 1). Un tejido esponjoso llena las cámaras. Los cuerpos cavernosos están rodeados por una membrana, llamada túnica albugínea. El tejido esponjoso contiene músculos lisos, tejidos fibrosos, espacios, venas y arterias. La uretra, que es el canal para orinar y eyacular, ocupa el largo por debajo de los cuerpos cavernosos.
La erección comienza con la estimulación mental y de los sentidos, o ambas. Los impulsos del cerebro y los nervios locales hacen que los músculos de los cuerpos cavernosos se relajen, permitiendo que fluya la sangre y llene los espacios. La sangre crea presión en los cuerpos cavernosos, haciendo que el pene se expanda. La túnica albugínea ayuda a atrapar la sangre en los cuerpos cavernosos, con ello sosteniendo la erección. Cuando los músculos del pene se contraen para parar el flujo de entrada de la sangre y abrir el flujo de salida de los canales, la erección se revierte.

¿Qué causa la DE?
Debido a que una erección requiere una secuencia precisa de eventos, DE puede suceder cuando cualquiera de los eventos se interrumpe. La secuencia incluye impulsos de los nervios en el cerebro, la columna vertebral, y el área alrededor del pene, y respuestas de los músculos, tejidos fibrosos, venas, y arterias en y cerca de los cuerpos cavernosos.
La causa más común de DE es el daño a los nervios, arterias, músculos lisos y tejidos fibrosos, a menudo como resultado de una enfermedad. Enfermedades tales como la diabetes, enfermedades del riñón, alcoholismo crónico, esclerosis múltiple, ateroesclerosis, enfermedad vascular y enfermedad neurológica—son responsables de alrededor del 70 por ciento de los casos de DE. Entre el 35 y el 50 por ciento de los hombres con diabetes sufren de DE.
También, la cirugía (especialmente la cirugía radical de próstata debido a cáncer) puede lesionar nervios y arterias cerca del pene, causando DE. Una lesión en el pene, la columna vertebral, la próstata, la vejiga y la pelvis puede llevar a DE produciendo lesión en los nervios, músculos lisos, arterias y tejidos fibrosos de los cuerpos cavernosos.
Además, muchos medicamentos comunes—medicamentos para la presión arterial, antihistamínicos, antidepresivos, tranquilizantes, supresores del apetito, y cimetidina (un medicamento para la úlcera)—pueden causar DE como efecto secundario.
Los expertos piensan que factores psicológicos como estrés, ansiedad, culpa, depresión, baja autoestima y miedo de falla en el sexo causan 10 a 20 por ciento de los casos de DE. Los hombres con una causa física de DE a menudo experimentan el mismo tipo de reacciones psicológicas (estrés, ansiedad, culpa, depresión).
Otras causas posibles son fumar, que afecta el flujo sanguíneo en las venas y arterias, y anormalidades en las hormonas, como cantidad insuficiente de testosterona.

¿Cómo se diagnostica la DE?

Antecedentes del paciente: El conocer los antecedentes médicos y sexuales ayuda a definir el grado y la índole de la impotencia. Los antecedentes médicos pueden revelar enfermedades que producen la impotencia. Por una simple descripción de la actividad sexual se puede distinguir si los problemas son con la erección, con la eyaculación, con el orgasmo o con el deseo sexual.
El antecedente de uso de ciertos medicamentos de prescripción o drogas ilegales puede sugerir una causa química. Los efectos de los medicamentos son la causa de aproximadamente el 25 por ciento de los casos de impotencia. La interrupción o la sustitución de ciertos medicamentos puede a menudo aliviar el problema.

Examen físico: Un examen físico puede dar pistas sobre problemas sistémicos. Por ejemplo, si el pene no es sensible al tacto, la causa puede ser un problema en el sistema nervioso. Características de sexo secundario anormales, tales como la distribución del pelo, pueden señalar problemas hormonales, lo que significaría que el sistema endocrino está implicado. El examinador podría descubrir un problema circulatorio si observara pulsos disminuidos en la muñeca o los tobillos. Y características inusuales del pene mismo podrían sugerir el origen del problema—por ejemplo, un pene que se dobla o curva cuando está erecto podría ser el resultado de la enfermedad de Peyronie.

Pruebas de laboratorio: Diversas pruebas de laboratorio pueden ayudar a diagnosticar la DE. Las pruebas para enfermedades sistémicas incluyen recuentos de sangre, análisis de orina, perfil de lípidos y mediciones de creatinina y enzimas del hígado. La medición de la cantidad de testosterona en la sangre puede dar información acerca de problemas con el sistema endocrino y está especialmente indicada en pacientes con deseo sexual disminuido.

Otras pruebas: El monitoreo de las erecciones que ocurren durante el sueño (tumescencia peniana nocturna) puede ayudar a descartar ciertas causas psicológicas de la DE. Los hombres sanos tienen erecciones involuntarias durante el sueño. Si no hubiera erecciones nocturnas, entonces es posible que la DE tenga una causa física y no psicológica. Sin embargo, las pruebas de las erecciones nocturnas no son completamente confiables. Los científicos no han normalizado tales pruebas y no han determinado cuándo deben ser tomadas para obtener mejores resultados.

Examen psicosocial: Un examen psicosocial, que utiliza una entrevista y un cuestionario, revela factores psicosociales. También puede entrevistarse la pareja sexual de un hombre para determinar las expectativas y percepciones durante la relación sexual.

¿Cómo se trata la DE?
La mayoría de los médicos sugieren que los tratamientos de la impotencia deben seguir un trayecto que va de las medidas menos invasoras a las más invasoras. Esto significa que lo que se considera en primer término es la interrupción de cualquier medicamento que pueda ser nocivo. En seguida vienen la psicoterapia y las modificaciones del comportamiento, seguidas de la utilización de dispositivos de vacío, medicamentos por vía oral, medicamentos de inyección local y dispositivos que se implantan quirúrgicamente (y, en casos raros, intervenciones quirúrgicas de las venas y las arterias).

Psicoterapia: Para tratar la impotencia producida por causas psicológicas los expertos a menudo utilizan técnicas que disminuyen la ansiedad asociada con el coito. La pareja del paciente puede ayudar a aplicar las técnicas, que incluyen el aumento gradual de la intimidad y la estimulación. Dichas técnicas también pueden ayudar a mitigar la ansiedad cuando se está tratando la impotencia física.

Medicamentos: Los medicamentos para tratar la impotencia pueden ser tomados por vía oral o inyectados directamente en el pene. En algunos hombres que tienen concentraciones bajas de la testosterona natural la testosterona oral puede disminuír la impotencia. Algunos pacientes afirman también que otras medicinas orales, en especial el clorhidrato de yohimbina, la dopamina y los agonistas de la serotonina, y la trazodona son eficaces; pero ningún estudio científico ha comprobado la eficacia de estos medicamentos para aliviar la impotencia. Algunas de las mejorías que se observan después de usar estos fármacos pueden ser ejemplos del llamado efecto placebo, es decir, cuando se produce un cambio es sencillamente porque el paciente cree que se producirá una mejoría.
Muchos hombres consiguen vencer la impotencia mediante la inyección de medicamentos en el pene, lo cual hace que este se llene de sangre. Medicamentos como el clorhidrato de papaverina, la fentolamina y la prostaglandina E1 ensanchan los vasos sanguíneos. Sin embargo, estos medicamentos pueden producir efectos colaterales indeseables, en especial la erección persistente (conocida como priapismo) y la deformación cicatrizal. La nitroglicerina, un relajante muscular, a veces puede facilitar la erección cuando se frota sobre la superficie del pene.
La investigación sobre medicamentos para tratar la impotencia está creciendo rápidamente. Los pacientes deben preguntar a su médico sobre los últimos adelantos.

Dispositivos de vacío: Los dispositivos mecánicos de vacío causan la erección al crear un vacío parcial alrededor del pene, lo cual atrae sangre hacia este, que de este modo se ingurgita y expande. Los dispositivos constan de tres componentes: un cilindro de plástico en el cual se introduce el pene; una bomba que extrae aire del cilindro; y una banda elástica que se coloca alrededor de la base del pene para mantener la erección una vez que se retira el cilindro y durante el coito para impedir que la sangre fluya de regreso al cuerpo (véase la figura 2).

Figura 2. Un dispositivo constrictor mediante vacío causa la erección creando un vacío parcial alrededor del pene, lo cual atrae sangre al interior de los cuerpos cavernosos. El diagrama muestra los componentes necesarios: (a) un cilindro de plástico en el que se introduce el pene; (b) una bomba que extrae el aire del cilindro; y (c) una banda elástica que se coloca alrededor de la base del pene para atrapar la sangre y mantener la erección cuando se retira el cilindro.

Una variación del dispositivo de vacío consiste en una vaina semirrígida de goma que se coloca sobre el pene tras lograr la erección y se deja allí durante el coito.

Cirugía: El tratamiento quirúrgico generalmente tiene alguna de estas tres metas: (1) implantar un dispositivo que pueda causar la erección; (2) reconstruír arterias para aumentar el flujo de sangre hacia el pene; o (3) bloquear venas que permiten que la sangre escape de los tejidos peneanos.
Los dispositivos implantados, llamados prótesis, pueden restablecer la erección en muchos hombres con impotencia. Los principales problemas que pueden causar los implantes son la falla mecánica y las infecciones. Los problemas mecánicos han disminuido en los últimos años gracias a los adelantos tecnológicos.
Los implantes maleables generalmente consisten en un par de varillas que se insertan quirúrgicamente en los cuerpos cavernosos, las cámaras gemelas que corren a lo largo del pene. El paciente ajusta manualmente la posición del pene y, por lo tanto, de las varillas. El ajuste no afecta el grosor ni la longitud del pene.
Los implantes inflables consisten en un par de cilindros que se insertan quirúrgicamente en el pene y se pueden expandir usando líquido a presión (figura 3). Los cilindros se conectan mediante tubos a un depósito para el líquido y una bomba, que también se implantan quirúrgicamente. El paciente hincha los cilindros oprimiendo la pequeña bomba, situada por debajo de la piel del escroto. Los implantes inflables pueden aumentar un poco la longitud y el grosor del pene. También permiten que el pene tenga un estado más natural cuando no está inflado.


Figura 3. En el emplante inflable, la erección se produce oprimiendo una pequeña bomba (a) implantada en el escroto. La bomba hace que cierto líquido fluya de un reserva (b) situado en la parte baja de la pelvis hacia dos cilindros (c) insertados en el pene. Al espandirse los cilincros se produce la erección.

La intervención quirúrgica para reparar arterias puede disminuir la impotencia causada por obstrucciones que impiden el flujo de sangre hacia el pene. Los mejores candidatos para este tipo de operación son los jóvenes con bloqueo aislado de una arteria a causa de una lesión en la zona genital o una fractura de la pelvis. La operación tiene menos éxito en los hombres de mayor edad que presentan bloqueo más difuso.
Las operaciones de las venas por las que la sangre escapa del pene generalmente suponen el procedimiento contrario, es decir, el bloqueo intencional. El bloqueo (ligadura) de las venas puede reducir el escape de sangre que disminuye la rigidez del pene durante la erección. Sin embargo, los expertos han manifestado dudas acerca de la eficacia a largo plazo de esta operación.

La investigación da esperanzas
Los adelantos en los medicamentos inyectables, los implantes y los dispositivos de vacío han ampliado las opciones para los hombres que buscan tratamiento de la impotencia. Dichos adelantos también han ayudado a aumentar el número de varones que buscan tratamiento.
Un posible nuevo tratamiento, que actualmente se halla en etapa experimental, consiste en una bolita que el hombre puede introducir en la punta del pene. La bolita libera un medicamento que migra hacia los tejidos eréctiles y causa una erección temporal. No hay necesidad de utilizar agujas para inyección. Al margen de que este método de tratar la impotencia resulte inocuo y eficaz, las mejoras constantes de los métodos tradicionales seguirán produciendo tratamientos cada vez más satisfactorios y de uso más general.

Viagra
En la primavera de 1998, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) aprobó el medicamento llamado Viagra, la primera píldora para tratar la impotencia sexual. Viagra actúa facilitando el flujo de sangre en el pene; no es como los tratamientos mediante supositorios o inyecciones, que causan la erección directamente. Un hombre que toma Viagra no tendrá una erección a menos que esté sexualmente estimulado.
Viagra se sometió a prueba en más de 3.000 hombres que presentaban grados diversos de impotencia de distintas causas, entre ellas diabetes, lesión de la médula espinal y operación de la próstata. En algunos no se pudo identificar una causa orgánica de la impotencia. Asimismo, otros participantes en el estudio padecían problemas como hipertensión y coronanopatía. Algunos hombres recibieron un placebo (píldoras de azúcar), lo cual se hizo para ver en qué medida el mejoramiento de la función eréctil podía atribuirse a los efectos psicológicos de recibir tratamiento.
Los investigadores evaluaron la eficacia de Viagra formulando preguntas concretas sobre su función sexual a los hombres que participaron en el estudio. Los varones que recibieron Viagra tenían muchas más probabilidades de presentar erecciones que les permitían tener cópula, por comparación con los que recibieron placebo. Los individuos que padecían diabetes o habían sido operados de la próstata tenían ligeramente menos probabilidades de lograr buenos resultados con Viagra.
El paciente debe tomar una dosis de 50 mg de Viagra una hora antes de la actividad sexual. El médico puede duplicar la dosis o reducirla a la mitad, lo cual depende de la eficacia del medicamento y de los efectos colaterales. Algunos varones que participaron en las pruebas de Viagra notificaron dolores de cabeza, enrojecimiento del rostro e indigestión; dichos efectos colaterales aparecieron con una frecuencia sólo levemente mayor en los hombres que tomaron Viagra, por comparación con los que recibieron placebo. Algunos pacientes tratados con Viagra informaron que se había alterado su percepción de los colores, pues no podían distinguir entre el verde y el azul. Pero este efecto colateral desapareció al eliminarse el medicamento del organismo.
Siempre que se prescribe cualquier medicamento, el paciente debe preguntarle al médico cómo podría reaccionar ese fármaco con otros que esté tomando. Viagra no debe usarse al mismo tiempo que los parches o comprimidos sublinguales de nitroglicerina, pues la combinación puede disminuir la presión arterial.

Recuerde
  • La impotencia es la incapacidad constante de mantener una erección suficiente para el coito.
  • La impotencia afecta de 10 a 15 millones de hombres en los Estados Unidos.
  • La impotencia generalmente tiene una causa física.
  • La impotencia se puede tratar a todas las edades.
  • Los tratamientos incluyen psicoterapia, medicamentos, dispositivos de vacío y cirugía.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Los fármacos en sexologia: el sidenafilo (Viagra)


El sildenafilo o sildenafil (compuesto UK-92,480) es un fármaco utilizado para disfunción eréctil e hipertensión arterial pulmonar. Fue sintetizado por un grupo de químicos farmaceúticos de la Empresa Pfizer, en sus centros de investigación de Sandwich (Kent). Comercializado como citrato de sildenafilo, es más conocido por el nombre comercial Viagra© y Revatio©. Como el nombre de muchos otros medicamentos, es una invención de carácter comercial; pero muy posiblemente fue inspirado por la palabra व्याघ्र (vyāghra) que en sánscrito significa "tigre" y donde son habituales los monumentos de dichos animales con sus penes erectos en los portones de los templos.
Inicialmente fue diseñado para su uso en la hipertensión arterial y la angina de pecho. Los primeros ensayos clínicos fueron realizados en el Hospital de Morriston, en Swansea, Gales.1 Durante los estudios de fase I, realizados bajo la dirección de Ian Osterloh, se sugirió que la droga tenía un ligero efecto en la angina, pero que podía inducir notables erecciones de pene.
Por lo tanto Pfizer decidió comercializarlo para disfunción eréctil, en lugar de para la angina. El fármaco fue patentado en 1996, y aprobado para su uso en disfunción eréctil por la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA) en 27 de marzo de 1998. Así se convirtió en la primera pastilla aprobada para tratar la disfunción eréctil en los Estados Unidos, y allí se ofreció a la venta el mismo año. Inmediatamente se convirtió en un gran éxito: las ventas anuales de Viagra© en el período 1999-2001 superaron los mil millones de dólares.
A pesar de que el sildenafilo está disponible únicamente por prescripción médica, fue anunciada directamente a los consumidores en la TV de EE. UU. (recomendado por el ex senador de EE. UU. Bob Dole y el astro de fútbol Pelé). Numerosos sitios de Internet ofrecen Viagra© para su venta después de una "consulta en línea" (consistente tan solo en un mero cuestionario de la red). El nombre "Viagra" se ha hecho tan famoso que muchos falsos afrodisíacos ahora se hacen llamar "Viagra herbal" o son presentados en tabletas azules imitando la forma y el color del producto de Pfizer. Viagra también se conoce informalmente como "la pastilla azul" ó "Vitamina V" entre otros muchos diferentes nombres.
En el año 2000, las ventas de Viagra coparon el 92% del mercado de píldoras prescriptivas para la disfunción eréctil. En el 2007, sus ventas descendieron hasta el 50% debido a la competencia con otros fármacos como el tadalafil (comercializado como Cialis©) y el vardenafilo (Levitra©), así como con sus propias falsificaciones y copias; y de la aparición de testimonios de pacientes que sufrían pérdida de visión al usar inhibidores de la PDE5 (ver la sección Mecanismo de acción).
Las patentes mundiales del citrato de sildenafilo vencerán entre 2011 y 2013. La patente mantenida por Pfizer en el Reino Unido para el uso de inhibidores de la fosfodiesterasa 5 (PDE5) como tratamiento de la impotencia fue invalidada en el 2000 por que se estimó que pretendía tener la patente de todo el grupo farmacéutico a partir de un producto de la familia. Esta decisión se mantuvo en una apelación en el 2002.

Mecanismo de acción
Parte del proceso fisiológico de la erección incluye al sistema nervioso parasimpático causando la liberación de óxido nítrico (NO) en el cuerpo cavernoso del pene. El NO se une a los receptores de la enzima guanilato ciclasa, lo que deriva en niveles aumentados de guanosín monofosfato cíclico (GMPc), llevando a una relajación del músculo liso del cuerpo cavernoso, mediante vasodilatación de las arterias helicinas del interior del pene. La vasodilatación incrementa el flujo de sangre en el interior del pene, causando así la erección. Robert F. Furchgott ganó el Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1998 por el descubrimiento y el análisis del factor de relajación derivado del endotelio (EDRF en siglas en inglés: endothelium-derived relaxing factor), que posteriormente fue identificado como óxido nítrico o algún otro compuesto relacionado muy cercano.
El sildenafilo es un potente y selectivo inhibidor específico de la fosfodiesterasa tipo 5 (PDE5) que es responsable de la degradación del cGMP en el cuerpo cavernoso. La estructura molecular del sildenafil es similar a la del cGMP compitiendo por la unión de éste a PDE5. El resultado es que el cGMP permanece más tiempo en el interior del pene, produciéndose erecciones más potentes y mantenidas. Drogas como el tadalafil (Cialis®) y el vardenafilo (Levitra®) actúan siguiendo el mismo mecanismo. Sin estimulación sexual, y por ende, en ausencia de activación del sistema NO/cGMP, estos fármacos no causan una erección.
El sildenafilo es metabolizado por las enzimas hepáticas y excretado tanto por el hígado como por los riñones. Tomado con una dieta altamente grasa, su tiempo de absorción se reduce en más de una hora y su concentración máxima en el plasma sanguíneo se reduce en dos terceras partes, disminuyendo considerablemente por tanto sus efectos.

Efectos farmacológicos e indicaciones

Disfunción sexual
El citrato de sildenafil es un potente vasodilatador cuyo uso más conocido es para el tratamiento de la disfunción eréctil. Su uso se ha estandarizado para el tratamiento de la este problema en todos los ámbitos, incluyendo la diabetes.
Las personas en tratamiento con antidepresivos pueden experimentar disfunción sexual, bien como resultado de su enfermedad, bien como resultado del tratamiento recibido. Un estudio publicado en el año 2003 ha mostrado que el sildefanilo permite la recuperación de la disfunción en varones en estas condiciones. Los mismos investigadores confirmaron un estudio equivalente en mujeres publicado en 1999 que determinó que este fármaco no es capaz de mejorar la disfunción sexual en pacientes de este sexo que han sido tratadas con antidepresivos.

Hipertensión pulmonar
Al igual que en la disfunción eréctil, el citrato de sildefanilo es también efectivo en la poco frecuente enfermedad de la hipertensión arterial pulmonar. El fármaco relaja la pared arterial, permitiendo la disminución de la resistencia y presión arteriales. De esta manera, reduce la carga de trabajo del ventrículo derecho del corazón y disminuye la probabilidad de fallo cardíaco asociado a este ventrículo. Dado que la enzima PDE5 se encuentra principalmente en el endotelio del músculo liso de los pulmones y el pene, el fármaco actúa selectivamente en estas dos áreas sin inducir vasodilatación en otras áreas del cuerpo.

Edema pulmonar de altitud
El sildefanilo ha sido usado para el tratamiento del edema pulmonar de altitud asociado al mal de altura que puede ser sufrido por los alpinistas, habiendo llegado a ser usado cuando el descenso ha debido retrasarse por alguna circunstancia, aún no habiendo sido estudiado ampliamente su efecto todavía para el tratamiento de esta patología.

Efectos secundarios
  • Cefalea
  • Rubor facial
  • Adormecimiento de las extremidades
  • Dispepsia
  • Visión borrosa
  • Erupción cutánea
  • Palpitaciones
  • Fotofobia

Se han documentado efectos secundarios poco frecuentes pero severos gracias a la vigilancia seguida del medicamento una vez fue comercializado. Algunos de estos efectos secundarios incluyen priapismo, hipotensión severa, infarto de miocardio, arritmia ventricular, infarto cerebral, incremento de la presión interna del ojo y pérdida repentina de la capacidad auditiva.

Contraindicaciones
Dado que algunas condiciones de salud y ciertas medicaciones combinadas con el sildenafil conllevan graves riesgos para la salud, es necesario que éste sea recetado por un médico que evalúe si el paciente puede tomarlo. El sildefanilo, de este modo, sólo puede ser adquirido con receta médica. Las contraindicaciones incluyen:
  • Pacientes que están tomando óxidos nítricos, nitritos y nitratos orgánicos, cómo el trinitrato de glicerina (nitroglicerina), nitroferricianuro de sodio, nitrato de amilo (poppers), etc.
  • Pacientes en quienes la relación sexual es desaconsejable debido a factores de riesgo cardiovascular.
  • Insuficiencia hepática o renal severas.
  • Hipotensión arterial.
  • Infarto de miocardio reciente.
  • Patología de retina degenerativa de tipo hereditario, incluidos desórdenes fosfodiasterásicos retinianos.

Implicaciones sociales y utilización no-médica

Uso recreativo
La popularidad del sildefanilo entre los varones jóvenes ha crecido a lo largo del tiempo. El nombre comercial del sildefanilo, "Viagra" ha sido integrado extensamente en la cultura popular y el conocimiento de sus efectos ha llevado a su uso recreativo. Las razones detrás de este uso incluyen la creencia de que la droga aumenta la líbido o mejora el desarrollo del acto sexual. Los estudios de los efectos del fármaco cuando se usa sin prescripción médica son limitados, pero sugieren que tiene poco efecto cuando es usado por aquellos que no sufren disfunción eréctil o entre aquellas parejas sexuales estables. Otros estudios demuestran que una dosis de 25 mg no produce un cambio significativo en la calidad de la erección, pero puede reducir el tiempo refractario posterior a la eyaculación. En el mismo estudio se documentó un considerable efecto placebo en el grupo control.
El uso recreativo del sildefanil y otros inhibidores de la PDE5 es particularmente común entre consumidores de drogas no legales. Este fármaco es en ocasiones usado para contrarrestar el efecto de estas substancias, como el MDMA (3,4-metilendioximetanfetamina o éxtasis), otros estimulantes u opiáceos en un intento de compensar el efecto secundario de disfunción eréctil que producen. La mezcla con el nitrato de amilo es particularmente peligrosa y potencialmente fatal.

Uso por deportistas
Ha sido documentado que algunos profesionales del deporte han usado drogas como Viagra en la creencia de que mejoraría su irrigación sanguínea, mejorando su musculatura y así, su rendimiento deportivo.

Mitos
A diferencia de lo que muchos pueden creer, el sildenafilo no actúa en ausencia de estimulación sexual. Su efecto es exclusivamente vasomotor y por lo tanto solamente está indicado para el tratamiento de la disfunción eréctil de este origen.