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sábado, 24 de mayo de 2014

Reorientación sexual: ¿se puede dejar de ser gay?



El pasado 4 de febrero, Escocia se convirtió en el decimoséptimo país en legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo y mientras este gran paso hacia el progreso es justamente celebrado alrededor del mundo, por otro lado, también hay quienes desde distintas partes del globo, hacen notar su desacuerdo. Desde vergonzosas campañas en contra de la homosexualidad a crueles y cobardes ataques neonazis a homosexuales en países como Rusia, incluyendo, entre otras cosas, “terapias” o “tratamientos” tan disparatados como los que aseguran que “las personas pueden dejar de ser gay”. La cuestión es simple, si de provocar revuelta y controversia se trata, hablemos de la terapia de reorientación sexual, sus polos y como siempre, lo que podemos asegurar desde las ciencias.

Crueldad y discriminación: la “terapia de reorientación sexual”


La llamada terapia de reorientación sexual prácticamente polariza a las sociedades de forma inmediata: por un lado están los fundamentalistas religiosos (quienes inventaron este tratamiento) asegurando que la homosexualidad es una opción que puede revertirse abrazando la religión, por el otro están quienes creen que no sólo no se trata de algo que se pueda revertir, tratar o “que deba tratarse”, sino que aseguran que lógicamente, no es más que algo cruel, desmoralizante e ineficaz.

También conocida como “terapia reparativa” o “terapia de conversión”, se trata de una serie de métodos que buscan la modificación de la orientación sexual de personas bisexuales y homosexuales para eliminar o aminorar sus deseos y comportamientos homosexuales. Para este fin, se aplica el método psiquiátrico y psicológico conocido como terapia de aversión, el psicoanálisis, la modificación y el moldeamiento del comportamiento, el consejo religioso y la oración.

Por supuesto que no existe la más mínima evidencia de que semejante cosa pueda funcionar para lograr semejante disparate de cometido y no es difícil sentir una mezcla de humor, vergüenza y molestia al leer sobre esta terapia. Sin embargo, el tema puede analizarse desde las ciencias y de esta manera, los expertos aseguran que tampoco hay que apresurarse a tomar una postura tan mesurada, puesto que si bien no existen casos registrados en los que un homosexual pueda cambiar su orientación sexual o dejar de sentir atracción por personas de su mismo sexo, es posible establecer ciertas consideraciones que, bajo otras circunstancias, podrían incidir en la orientación sexual de las personas.

Reorientación sexual, ¿qué podemos decir desde las ciencias? 

La psicóloga y profesora Heather Hoffmann, cabeza del programa de neurociencia en la Universidad de Knox en Galesburg, Illinois, asegura que hay ciertas consideraciones a tener en cuenta respecto a la forma en la que el condicionamiento, las experiencias y el aprendizaje pueden incidir directamente en los patrones de excitación sexual, jugando un rol fundamental en la orientación sexual del individuo.

Las investigaciones de la Dra. Hoffmann han demostrado cómo la excitación sexual está sujeta al llamado condicionamiento Pavloviano, al modelo estímulo-respuesta o aprendizaje por asociaciones (E-R), el método de aprendizaje asociativo que consta del emparejamiento repetido de un estímulo con otro consiguiente hasta que, por último, el primero desencadena una expectativa del segundo. En esencia, aquello que Aristóteles había llamado “Ley de contigüidad”.

Abre tu mente, luego tu boca: aprendizaje y estímulos en la apertura sexual


Hoffmann muestra en su trabajo como tanto hombres como mujeres pueden ser condicionados a excitarse sexualmente ante la exposición a un estímulo, como puede ser un aroma o un objeto, durante el aprendizaje. Al mismo tiempo, los individuos también podrían condicionarse de acuerdo a sus experiencias de vida, es decir, las vivencias que moldean la personalidad, los gustos y las preferencias sexuales de cada uno, aprendiendo y acostumbrándose a excitarse sexualmente por algo o alguien luego de tener una experiencia de tipo sexual con ese alguien o ese algo. 

Si bien, por razones más que obvias, aún no se cuenta con experiencias que puedan comprobar lo que asegura Hoffmann, sí existe amplia evidencia de cómo esto funciona en otras especies de animales, reino en el que la homosexualidad no es noticia y abundan casos bien documentados. Mencionemos por ejemplo un experimento reciente desarrollado con codornices macho a los que se les alteraron las hormonas para que otros codornices macho vírgenes pudieran practicar el coito con estos. Luego de la experiencia de aprendizaje natural de los codornices macho vírgenes, se constató que de hecho muchos de estos optaron por el coito con otros machos, lo cual demuestra que muchos fueron efectivamente orientados sexualmente a través del aprendizaje. No obstante, la atracción hacia las hembras no desapareció, o sea que lo que ocurrió fue la apertura sexual, es decir que hubo una ampliación en el abanico de fuentes de estimulación sexual. 

La mayor plasticidad erótica de las mujeres


Por otro lado, la Dra. Lisa Diamond, profesora de psicología de la Universidad de Utah, se refiere también a la cuestión en su libro Sexual fluidity, en donde tras 10 años de investigación, demuestra también cómo las mujeres tienen una mayor plasticidad erótica y como su sexualidad puede ser moldeada por influencias culturales o alterada por experiencias ya sean positivas o negativas con el sexo opuesto. La Dra. Diamond señala que la fluidez sexual femenina se desarrolla con mayor facilidad que la masculina, pudiendo surgir la estimulación que da lugar a la excitación sexual tanto desde una fuente masculina como femenina, por ejemplo mediante imágenes tanto de hombres como de mujeres, mientras que esto no es tan común en el sexo masculino. 

La mayor plasticidad erótica de las féminas puede explicar el registro existente de mujeres con más éxito en la adaptación a la heterosexualidad luego de la apertura bisexual u homosexual que en el caso de los hombres. Sin embargo, en ambos casos, la reorientación sexual nunca ocurre en sí, el individuo no cambia su preferencia sexual: la expande. Sobre las investigaciones de la Dra. Diamond, Hoffmann menciona que la fluidez sexual es más bien como una ampliación de su patrón de atracción en lugar de la eliminación de su patrón original y si bien los hombres tienen esta capacidad, parece ser más prominente entre las mujeres. 

Homosexualidad, predisposición y genética 




Finalmente, como lo vimos cuando te enseñé aquella publicación acerca de los mitos sobre la homosexualidad derrumbados científicamente, sorprendentemente, hay una cuota de genética que puede incidir: desde la exposición hormonal en el útero a diferencias fisiológicas a nivel cerebral, según se indica desde la neurociencia. Además, está el curioso caso de los gemelos idénticos (que comparten el 100% de los genes) y los gemelos fraternales (comparten el 50%), en donde la orientación sexual de cada uno siempre es la misma, ya sea heterosexual, homosexual o bisexual, ambos la comparten y puede ser un interesante indicador de cómo la genética y la sexualidad están relacionadas. 

El psicólogo Gerulf Rieger, de la Universidad de Cornell, asegura que efectivamente, la genética no determina completamente la sexualidad de una persona al momento de su nacimiento, pero que sí influye en el desarrollo desde el útero, lo cual acompañado por la formación, las experiencias tempranas y los primeros estímulos sexuales del individuo, sí será incidente en la orientación sexual del sujeto especialmente durante la pubertad. Lee Beckstead, psicólogo de la Universidad de Utah, menciona que si bien la influencia genética no puede ser completamente alterada, tiene sus dudas respecto a los demás factores y se necesita más información para determinar si los factores prenatales que pueden incidir en la orientación sexual se pueden modificar o no. 

Conclusión: 

En conclusión, aunque no se necesita aclarar mucho que con oraciones no se puede cambiar a un sujeto, no sabemos si una combinación del condicionamiento Pavloniano, la manipulación de los procesos de aprendizaje y la alteración hormonal podría aplicarse a una persona para cambiar a gusto su orientación sexual y direccionarlo a tener un comportamiento y un modo de vida heterosexual. Personalmente, la primera pregunta que me surge es ¿por qué diantres alguien querría hacer semejante cosa? ¿Por qué intentar cambiar la orientación sexual con la que se siente a gusto? 

Sin dudas, esta es una cuestión meramente cultural en la cual factores políticos, ideológicos, sociales y especialmente religiosos tienen una inmensa y triste influencia. Para la comunidad científica, esto ni siquiera es algo que valga la pena estudiar: no necesitamos desarrollar una terapia para reorientar las preferencias sexuales de las personas. 

No hay estudios científicos al respecto porque no necesitamos respuestas, no necesitamos encontrar la solución a un problema que no existe.


Articulo escrito por: Fernando Pino
Publicado en: Ojo Científico

viernes, 6 de julio de 2012

Matrimonio tabu: Infidelidad homosexual


Puede que no haya una escena más impactante en la vida de una pareja que descubrir que uno de los cónyuges tiene una relación con otra persona. El dolor es aún mayor cuando se trata de una infidelidad gay. Aunque cada vez es menos frecuente, el que una esposa se entere de que su marido le es infiel con otro hombre sí sucede en la vida real: "Hubo un período, a principios y mediados de los 80, en que estas situaciones fueron comunes. Tiene que ver con la aparición del Sida: las mujeres empezaron a infectarse con el VIH y así se enteraban de que sus maridos tenían relaciones con otros hombres". En EEUU., según una encuesta del The New York Times, se estima que 1,7 millón a 3,4 millones de mujeres están o estuvieron casadas con un hombre gay. En esa nación, uno de los casos más conocidos fue el del ex gobernador de Nueva Jersey, James McGreevy, quien tras darlo a conocer se separó de su segunda esposa.

lunes, 23 de abril de 2012

El sexo entre mujeres si entraña riesgos

Fotograma de la película 'Habitación en Roma', de Julio Medem.

La prevalencia de las enfermedades de transmisión sexual (ETS) entre las mujeres que tienen sexo con mujeres, independientemente de su orientación sexual, es similar a la de las heterosexuales. Sin embargo, la invisibilidad del colectivo, la falta de información y, muchas veces, de sensibilidad por parte de los facultativos lleva a la falsa percepción de que las prácticas sexuales lésbicas son seguras, con las consecuencias que esto puede tener para la salud.
"Nadie es inmune a las infecciones de transmisión sexual", asegura Rubén Sancho, Coordinador del Área de Salud y VIH-sida de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB). "Las lesbianas, bisexuales y mujeres que tienen sexo con mujeres (MSM) también tienen riesgo y éste varía en función de sus prácticas sexuales, no de su identidad".

ETS frecuentes

Ése riesgo es exactamente el mismo que el de las mujeres heterosexuales, con una prevalencia de ETS que se sitúa entre el 10% y el 20%. Ésta es una de las conclusiones de un informe elaborado por la FELGTB sobre la sexualidad de las mujeres que mantienen relaciones con mujeres, que representan aproximadamente el 8% de la población, mientras que el 1,5% se identifica como lesbiana o bisexual, según estudios internacionales.
El trabajo, con un "carácter más reivindicativo que académico", según reconoce el propio Sancho, es un reflejo de la situación de invisibilidad en la que vive este colectivo. Ésta se manifiesta en la escasa información en la literatura científica y en la ausencia de datos sobre salud sexual de las MSM en España, que dificultan la identificación y caracterización de esta "epidemia silente" de ETS entre las MSM.
Uno de los estudios utilizados para elaborar este informe se publicó en la revista 'Sexual Health' en 2005 y es el mayor de cuantos se han hecho hasta la fecha. Cerca de 7.000 mujeres que se identificaron a sí mismas como lesbianas tomaron parte y un 17% había recibido al menos una vez un diagnóstico de una ETS. Las tricomonas fueron la infección más frecuente (6%), seguidas del virus del papiloma humano (4,8%), las clamidias (4,6%) y el herpes genital (3,3%).
En este trabajo no se incluyeron la candidiasis y la vaginosis bacteriana que, según otras investigaciones, son las infecciones que más se transmiten entre las mujeres, según apunta el informe de la FELGTB. Las consecuencias de estas enfermedades, que a veces pasan desapercibidas al no provocar síntomas, pueden llevar incluso a la infertilidad y, en muchos casos, obligan a tratar tanto a la paciente como a su pareja. Pero esto, cuando se habla de mujeres con relaciones homosexuales, no siempre sucede.
El caso de María (nombre ficticio) es el de tantas chicas que acuden a la consulta del ginecólogo. En su caso, le detectaron "un cúmulo de células sospechoso" en una revisión. "[La doctora] me dijo que podía ser una verruga u otra cosa pero que tenía que acudir cada seis meses para revisarlo", explica la joven a este medio, "porque podía tratarse del virus del papiloma humano".
Ella pensaba, algo habitual en el colectivo y la sociedad, que el VPH "sólo se transmite por sexo sin protección con hombres" pero, tal y como le explicó a la ginecóloga, ése no podía ser su caso. "Me preocupé porque, entonces, yo se lo podría transmitir a mi pareja y le dije que tal vez debería tomar precauciones, pero ella me dijo que no". La doctora tampoco consideró oportuno que la pareja de María acudiera a una revisión para evaluar su estado.

'Abandono sanitario'

Las ideas erróneas de María son frecuentes entre las mujeres, también entre las que tienen sexo con mujeres. "Muchas de ellas no acuden al ginecólogo porque piensan que estas prácticas no son de riesgo y algunas, cuando van, se encuentran con una atención deficiente", asegura Isabel Portero, médico que ha participado en la elaboración de este informe.
Ésta especialista califica la situación en la que se encuentran las MSM de "desamparo sanitario" provocado por un "desconocimiento genuino" de los facultativos. "Se han hecho asunciones equivocadas. La primera es que todas las mujeres son heterosexuales, y en eso se basa el funcionamiento del sistema sanitario. Esto supone una barrera a la hora de hablar de prácticas homosexuales", a la que hay que sumar el miedo y los prejuicios. "La segunda –continúa– es que se piensa que el riesgo de las relaciones entre mujeres es cero".
Esta falsa percepción de seguridad forma parte del imaginario colectivo, también de las MSM. En un estudio publicado en 'Journal of The Gay and Lesbian Medical Association', el 84% de las 500 participantes dijo que no había incurrido en ninguna práctica de riesgo en sus relaciones durante el último año y el 61% declaró no haberlo hecho en toda su vida.
Sin embargo, como subrayan desde la FELGTB y en contra de la creencia popular, existen prácticas de riesgo en las relaciones lésbicas, además de los factores que afectan a cualquier individuo, independientemente de cómo se identifique: número de parejas sexuales, presencia de una ETS, uso de drogas, etc.
"Es surrealista asociar las infecciones de transmisión sexual sólo con el coito clásico", se lamenta Portero. Pero es muy frecuente.

Actitudes erróneas

Estas suposiciones llevan a las MSM a tomar muchas menos precauciones en la cama. Aunque la información disponible al respecto es escasa, la publicada hasta la fecha arroja porcentajes muy bajos. Un trabajo publicado en 'American Journal of Public Health' habla de un 11% de mujeres que había utilizado un método de barrera con otra mujer. En otro, sólo un 7% lo había usado y un 21% lo había sugerido a sus parejas. Incluso aquéllas que tienen sexo con hombres –un 80% de las que se consideran lesbianas lo ha hecho alguna vez– "se protegen menos que las exclusivamente heterosexuales", subraya Sancho.
"Estos datos nos dicen que tenemos que ponernos manos a la obra", reconoce. "Por un lado, hay que trabajar con las administraciones para que la salud sexual y reproductiva en España no se limite a lo último".
En el terreno médico, indica Portero, "tendría que existir un apartado específico sobre las ETS en el colectivo gay, lésbico, transexual y bisexual", cosa que la inmensa mayoría de los planes de estudios obvia, según un estudio publicado el pasado mes de septiembre por la revista 'JAMA'. Junto con una mejor educación de los profesionales sanitarios, desde la FELGTB consideran necesario poner en marcha campañas de sensibilización de las mujeres que tienen relaciones homosexuales para que acudan a los controles ginecológicos a los que debe someterse cualquiera sexualmente activo.
"Las MSM se han situado al margen y también la sociedad las ha colocado fuera", señala Sancho. "Pero la idea de que la identidad es un elemento protector es falsa –continúa– así que la actitud frente a las ETS, tanto de los profesionales como de las mujeres, debe ajustarse a las prácticas y no a la orientación sexual".

Publicado por Cristina de Martos en el diario El Mundo.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Modelo de Troiden de evolución de la identidad homosexual

Troiden, en 1981, esquematizó la formación de la identidad homosexual en cuatro etapas. Según Troiden solamente una pequeña porción de todas las personas que han tenido experiencias homosexuales adopta identidades gais o lesbianas. Así pues, las cuatro etapas de Troiden dicen:


Así pues, todas las áreas descritas por Troiden se caracterizan por un gran nivel de estrés. Las estrategias más utilizadas por los adolescentes para manejar estas emociones son:
  1. Negación: El individuo percibe impulsos y sentimientos que continuamente niega.
  2. Evitación: Existe la conciencia de impulsos y sentimientos homosexuales en el individuo, por lo tanto, éste evita situaciones que pudiesen desencadenar dichos impulsos y sentimientos. Como por ejemplo ir a la playa o al gimnasio.
  3. Reparación: El individuo intenta corregir aquellos comportamientos o sentimientos que considera homosexuales para comportarse como un heterosexual. Muchos exageran conductas que consideran heterosexuales para demostrar (y demostrarse a sí mismos) que sí les gustan las personas del sexo opuesto.

viernes, 2 de marzo de 2012

Adolescencia Homosexual


En la juventud y primera adolescencia cualquier manifestación de homosexualidad (percepción, conducta, atracción o discordancia sexogenérica) aumenta hasta en veinte veces el peligro de suicidio o conductas autodestructivas. Solamente una poderosa homofobia enquistada en las instituciones de educación y prevención puede explicar que no se estén tomando medidas para contrarrestar esta realidad.. Desde el siglo XIX se sostuvo que el suicidio era un peligro más grande para los jóvenes con algún rasgo homosexual que para la población general. Karl Ulrichs lo atribuyó a la persecución; John Addington Symonds, al chantaje; Havelock Ellis simplemente anotó el hecho. La idea se confirmó con el estudio de 1972 de Del Martin y Phyllis Lyon, en lesbianas jóvenes, y el de 1978 de Bell y Weinberg. En 1993 Garland y Zigler afirmaron que la depresión y el suicidio eran de dos a tres veces más comunes entre homosexuales que entre heterosexuales.

domingo, 15 de enero de 2012

Matrimonio homosexual


El matrimonio homosexual es el reconocimiento social, cultural y jurídico que regula la relación y convivencia de dos personas del mismo sexo, con iguales requisitos y efectos que los existentes para los matrimonios entre personas de distintos sexos. Éste es el paso más avanzado para el total equiparamiento de derechos y deberes entre los ciudadanos homosexuales y heterosexuales, y sólo se ha aprobado en los Países Bajos (2001), en Bélgica (2002), en España (2005), en Canadá (2005), en Sudáfrica (2006), en Noruega (2008), en Suecia (2009), Portugal (2010), Argentina (2010) y, como ya se mencionó en la sección previa, en México existe, también desde 2006, la llamada Ley de Sociedad de Convivencia.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Homosexualidad: Bases Biológicas


El objetivo de descubrir una base biológica para explicar la conducta sexual humana no es nuevo. Desde hace años se han postulado factores genéticos y endócrinos asociados a la homosexualidad. Pero a pesar de que estas hipótesis cuentan con seguidores en el medio científico, no han ofrecido hasta ahora explicaciones satisfactorias. Otra estrategia de la investigación han sido los estudios neuroanatómicos, mediante los cuales se ha buscado relacionar las características de distintas estructuras del cerebro con la orientación sexual.
En este terreno, en el campo de la neurobiología es en el que la investigación ha tomado un nuevo giro a partir de la introducción de las nuevas técnicas de imagenología.

sábado, 27 de agosto de 2011

"Orientación sexual y salud mental. Identidad y comportamiento en lesbianas, gays y bisexuales"

Autor Omoto Kurtzman
ISBN 9789707293564
Año Edición 2008
Páginas 268
Encuadernación Rústica
Idioma Español
Precio 34,00 €uros


Sinopsis

La diversidad sexual ha evolucionado con el paso de los años, tema de controversia para algunos sectores de la sociedad, que puede aceptar o rechazar a las personas lesbianas, gays y bisexuales sólo por el hecho de tener una preferencia sexual diferente a la común, una sociedad que no se detiene a pensar que tienen las mismas necesidades, virtudes y requerimientos que los heterosexuales. Es por esto que existen tantas investigaciones con respecto al tema de la diversidad sexual.
En este libro se hace un recorrido de varios aspectos importantes en la vida de personas LGB, tales como: practicas sexuales con personas del mismo sexo en diferentes contextos, autoestima, distintos procesos por los que ha pasado una persona LGB a lo largo de su vida, diferencia entre la aceptación en la época actual y la antigua, aceptación hacia alguna preferencia sexual, por qué pasan mucho tiempo dentro del clóset, etcetera.

miércoles, 5 de enero de 2011

Terapía aversiva: una "cura" para la homosexualidad

Imagen sobre Terapia aversiva
tomada de la película: "La Naranja Mecánica".

Hace algunos años la homosexualidad era considerada una enfermedad mental; usualmente a su carga patológica se le sumaba la problemática moral y social. Así, los centros psiquiátricos acogieron a muchas personas cuyo único “problema” era sentirse atraídos por personas del mismo género. En un intento de “curar” la homosexualidad, se utilizaron los tratamientos más diversos, uno de ellos fue la terapia aversiva.
La terapia aversiva es un tratamiento psiquiátrico en el cual el paciente se expone a dos estímulos de manera simultánea: uno de ellos es la actividad o estímulo que se desea erradicar y el otro es un estímulo que provoca cierto grado de displacer o incluso dolor. Vale aclarar que los orígenes de este tratamiento se fundamentan en los experimentos de Pavlov pero en la actualidad no se utiliza, al menos en los países occidentales; si bien se prohibió hace tan solo cuatro años. Este tratamiento no era utilizado únicamente para “curar” la homosexualidad sino también para combatir la pedofilia o para eliminar hábitos infantiles tan inocuos como chuparse el dedo o para dejar de fumar y beber.
Pero sin lugar a dudas esta terapia fue ampliamente utilizada para curar la homosexualidad, usándose los más diversos estímulos aversivos. Por ejemplo, el caso más conocido proviene del 1962 cuando el joven capitán Gerald William Clegg-Hill fue arrestado en Southampton y sentenciado a seis meses de terapia aversiva. Pasados tres días el capitán murió, los doctores que atendieron el caso afirmaban que su muerte se debió a causas naturales pero un examen realizado 30 años después confirmó que la causa de la muerte fueron una serie de convulsiones que le produjeron un estado comatoso, resultado de las inyecciones de apomorfina, un fármaco que produce fuertes vómitos. Así, la terapia consistía en mostrar fotografías de hombres desnudos seguidas de inyecciones de apomorfina que le provocarían violentos vómitos. De esta manera, el capitán asociaría las náuseas y los vómitos con la homosexualidad, haciendo que ésta se convirtiese en una idea repugnante que lo condujese a cambiar su orientación sexual.
En el año 1965 se produjo otro caso que llegó a los medios de la mano de la BBC, el de Peter Price, un joven que fue enviado a un hospital psiquiátrico en Chester para que se tratase su homosexualidad. En esta ocasión los doctores decidieron combinar las imágenes de hombres desnudos con electroshock y diferentes drogas de potentes efectos secundarios.
Pero al mismo tiempo, otros jóvenes eran sometidos a tratamientos idénticos; como es el caso de Colin Fox, que ingresó por voluntad propia en un hospital de Manchester para intentar encajar en las expectativas de su familia y olvidar sus impulsos homosexuales. También en este caso el electroshock fue el estímulo aversivo que se unía a la presentación de imágenes de hombres en poses eróticas.
En la actualidad no se conoce cuántas personas se expusieron (de manera voluntaria o no) a este tratamiento que llegaba a ser altamente doloroso pero se conoce que era muy usual en la década de los "50" y los "60", sobre todo en los institutos de salud mental militares.
Según un informe realizado en el año 1987por la American Medical Association, este tipo de terapia se comenzó a utilizar en el año 1935. En aquel momento al paciente se le pidió que fantaseara con hombres mientras recibía las descargas eléctricas. Después de cuatro meses el doctor consideró que el tratamiento había tenido un 95% de éxito.
En otro experimento realizado en el 1967, a los hombres se les propiciaba una dosis de tetosterona mientras le mostraban videos de hombres desnudos de forma que pudiesen excitarse y provocar una vez más el estímulo doloroso o desagradable. En esta ocasión se sometieron al tratamiento un total de 43 hombres, pero se reveló que en el 31% de la muestra no fue efectivo.
Vale aclarar que muchas de las personas que suministraban estos tratamientos probablemente actuaban de buena fe (si bien no puede excluirse que existieran algunos particularmente propensos al sadismo). En aquel tiempo ellos consideraban que el tratamiento era un mal menor para aliviar un mal mayor; compartiendo la cognición social que afirmaba que la homosexualidad era una enfermedad como la esquizofrenia, no es extraño que se aplicasen los mismos tratamientos, el electroshock.
En resumen, páginas negras de la historia de la Psicología y la Psiquiatría que estaban motivadas por el desconocimiento científico y la adopción de los estereotipos sociales.

Fuentes:
  • D’Silva, B. (Agosto, 1996) When gay meant mad. En: The Independent.
  • (Agosto, 1996) Dark Secret: Sexual Aversion. En: BBC.
  • Council on Scientific Affairs of the American Medical Association (1987) Aversion therapy. Journal of the American Medical Association; 258(18): 2562-2565.
  • Macculloch, M. J. et. Al. (1967) Aversion Therapy in Management of 43 Homosexuals. British Medical Journal; 2: 594-597.
Publicado originalmente en el Rincón de la Psicología:

jueves, 16 de diciembre de 2010

Trastorno de identidad de genero infantil


Es un conflicto entre el sexo físico real de una persona y el sexo con el que ésta se identifica. Por ejemplo, una persona identificada como varón puede realmente sentirse y actuar como una mujer. La persona experimenta molestia considerable con el sexo biológico con el que nació. Causas, incidencia y factores de riesgo. Las personas con problemas de identidad de género pueden actuar y presentarse como miembros del sexo opuesto. El trastorno puede afectar:
  • La elección de los compañeros sexuales
  • El despliegue de amaneramientos, comportamiento y vestuario femeninos o masculinos
  • La autoestima
El trastorno de identidad de género no es lo mismo que la homosexualidad.
Los conflictos de identidad pueden ocurrir en muchas situaciones y manifestarse en formas diferentes. Por ejemplo, algunas personas con genitales y características sexuales normales (como mamas) de un sexo en privado se identifican más con el otro sexo.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Epigenética de la homosexualidad


Epigenetica de la homosexualidad: Estudio de gemelos
Cargado por raulespert. - Vídeos sociales y ecológicos.

La diferencia entre genética y epigenética probablemente puede compararse con la diferencia que existe entre escribir y leer un libro. Una vez que el libro ha sido escrito, el texto (los genes o la información almacenada en el ADN) será el mismo en todas las copias que se distribuyan entre los lectores. Sin embargo, cada lector podría interpretar la historia del libro de una forma ligeramente diferente, con sus diferentes emociones y proyecciones que pueden ir cambiando a medida que se desarrollan los capítulos. De una forma muy similar, la epigenética permitiría diferentes interpretaciones de un molde fijo (el libro o código genético) y resultaría en diferentes lecturas, dependiendo de las condiciones variables en las que se interprete el molde.

viernes, 10 de septiembre de 2010

El continuum de la homosexualidad

Lo que ahora os mando son escaneos de fotocopias de un articulo de una revista. Ya tienen algún tiempo y el equipo no era muy moderno así que no pude hacer copias en color por lo que la calidad se resiente un tanto. Lo más interesante del articulo que os mando es considerar la orientación sexual como un "continuum" más que en la forma de etiquetas discretas como suele generalmente considerarse. Tambien nos hace algunas interesantes reflexiones sobre el papel que tiene en la consumación de conductas homosexuales la mayor o menor presión ambiental y social.
Es un tema sobre el que yo tengo bastantes conocimientos y experiencia. En la sociedad en la que vivo se esta viviendo una especie de "explosión de la homosexualidad" en una forma que esta resultando muy sorprendente para algunos. Este articulo yo lo maneje hace unos años para defender unos planteamientos haciendo una valoración de lo que iba a suceder aquí socialmente. No es que el tiempo me diera la razón es que muchas veces hace falta dejar trabajar a los especialistas en vez de dejarse llevar por los cantos de sirena de "voluntaristas bienintencionados".
Mucha gente esta ahora confusa con el tema de su "orientación sexual", si aplicamos los conocimientos actuales sobre sexología científica probablemente podamos hacer un trabajo muy útil socialmente.
Es la hora de especializarse y dejar atrás los voluntarismos sin base.

"Homosexualidad y psicología"



Autor Ardila, Rubén
ISBN 9789589446263
Año Edición 2009
Páginas 160
Encuadernación Rústica
Idioma Español
Precio 27,00 €uros
 



Sinopsis:

La sexualidad humana y sus variantes han sido tema de gran interés por parte de médicos, psicólogos, psiquiatras, sociólogos, genetistas, historiadores y público en general. Una de estas variantes es la homosexualidad, tanto femenina como masculina, la cual es analizada en esta obra desde el punto de vista de la psicología científica, incluyendo la aportación de otras disciplinas como biología, sociología, antropología, genética e historia. 
En HOMOSEXUALIDAD Y PSICOLOGÍA, el lector encontrará los hallazgos científicos más recientes en el área, vistos dentro del contexto de los derechos humanos. Desde una perspectiva científica y objetiva, RUBÉN ARDILA, reconocido psicólogo e investigador, enfatiza la importancia de considerar a la homosexualidad como tema de interés no sólo para los individuos homosexuales, sino para toda la sociedad; así como la conveniencia de que esta última entienda mejor la conducta homosexual en general, el papel de la familia, el ciclo vital humano y los prejuicios contra los grupos minoritarios. 
Por su formato y tratamiento de los temas, HOMOSEXUALIDAD Y PSICOLOGÍA representa un trabajo serio y actualizado que muestra al lector la información más reciente sobre el tema, dentro del contexto de la sociedad contemporánea. 

Contenido: 

Introducción *Panorámica *El estudio psicológico de la homosexualidad *El ciclo vital de los homosexuales *El problema de la normalidad y la anormalidad *Una investigación *Las causas de la orientación sexual: ¿Biología o cultura? *La política de la homosexualidad: Stonewall, la liberación gay y la aceptación social de la diversidad *Un grupo humano y su identidad: La comunidad gay a finales del siglo XX *Problemas y perspectivas *Conclusiones: Psicología y homosexualidad *Anexo *Índice de materias *Índice de autores.

lunes, 6 de septiembre de 2010

La Escala Kinsey

Representación esquemática de la Escala Kinsey de respuesta sexual humana



La escala de Kinsey es una escala creada por el biólogo especialista en entomología que trabajaba en la Universidad de Indiana, Alfred Kinsey basandose en sus extensas investigaciones estadisticas sobre la conducta sexual del hombre y la mujer. Establece siete diferentes grados de sexualidad, hasta entonces tradicionalmente se trabajaba sólo con tres (heterosexual que se consideraba como normal, bisexual y homosexual que se consideraban desviadas). 
Evaluando el historial sexual de una persona o los episodios de su actividad sexual en un tiempo dado, se usa una escala desde 0, es decir, exclusivamente heterosexual, hasta 6, es decir exclusivamente homosexual. Proporcionando una gradación en la orientación sexual, estableciendo grados de bisexualidad, siendo muy novedoso para su época por ser el primer estudio que plasmaba tal diversidad y se alejaba de la monosexualidad entonces comúnmente aceptada. 



En el Informe Kinsey, se usa un grado adicional para la asexualidad que refleja escaso o nulo interes por el sexo. Su primera publicación se hizo en el libro Conducta sexual en el varón (1948) por Alfred Kinsey, Wardell Pomeroy entre otros, que se extendió con el trabajo Conducta sexual en la mujer (1953).
Presentando la escala en el primer tomo del informe dedicado al hombre (aunque también la aplicaría a la mujer) Kinsey escribió:
"El varón no es quien representa estas dos poblaciones distintas, heterosexual u homosexual. El mundo no puede ser dividido entre cabras y ovejas. Es un fundamento de la taxonomía en que la naturaleza raramente se enfrenta con categorías separadas... El mundo vivo es continuo en cada uno de sus aspectos. Mientras enfatizo la continuidad de los grados entre las historias de los exclusivamente heterosexuales y los exclusivamente homosexuales, ha parecido deseable el revelar algunos tipos de clasificaciones que podrían estar basados en montones de experiencias heterosexuales y homosexuales, o las reacciones en cada historia... A un individuo le puede ser asignada una posición en esta escala, para cada periodo en su vida.... Una escala de siete puntos está más cerca de mostrar los muchos grados que actualmente existen."
Os ofrecemos una adaptación muy extendida donde se explica detalladamente el mecanismo de cada grado de sexualidad en particular:

0.- Exclusivamente heterosexual: El individuo del rango 0 es heterosexual, no desarrolla afecto que no sea amistad con otros de su mismo sexo (cualquier rango) y difícilmente hace amistades con individuos rango 0 del sexo opuesto. El rango 0 en el varón no es igual que en una mujer. Las mujeres del rango 0 expresan más afecto, como los saludos de beso en la mejilla, algo menos común en varones. Nadie dice que uno de rango 0 en realidad si podría haber tenido contacto sexual con gente del mismo sexo, pero esto es en el caso en que alguna vez lo intentó por única ocasión para determinar si le agrada o no, y por otro lado están las violaciones homosexuales totalmente contra la voluntad de la víctima heterosexual. Pero cuando un individuo que toda su vida se consideraba heterosexual sostiene relaciones homosexuales más de una vez, automáticamente abandona el rango 0. La intimidad se limita a darse sólo entre un hombre y una mujer, pero paradójicamente, en el rango 0 uno de los dos necesita ser bisexual o de otro rango, ya que un hombre y una mujer siendo ambos con rango 0 jamás son compatibles. El rango 0 se dedica a cazar y no puede ser cazado, y por lo general prefiere ir en busca de lo prohibido, como lo son los del rango 6 (homosexuales) del sexo opuesto, así como el rango 0 es prohibido para los rango 6 del mismo sexo. El individuo del rango 0 es compatible sólo con personas del sexo opuesto que posean otro rango, excepto el rango.
1.- Heteroflexible en 1er. grado: El individuo del rango 1 acepta amistades de cualquier sexo y preferencia sexual. Es predominantemente heterosexual y sólo incidentalmente homosexual. Se considera a sí mismo como heterosexual, mientras encierra en el armario su otra sexualidad. Mayormente tiene relación con el sexo opuesto, aunque también elige a gente del mismo sexo en ocasiones remotas. El varón con rango 1 por lo general adopta el rol activo con la pareja o persona que elija para tener relaciones, independientemente del sexo de ésta última con la condición de que tenga apariencia femenina, es decir, la pareja pasiva del varón rango 1 (de sexo femenino o masculino) está obligada todo el tiempo a asumir el papel femenino en el acto sexual, sea o no mujer. Por ejemplo, en relaciones varón-varón, el varón rango 1 obligará al varón gay pasivo a que asuma un papel femenino, y difícilmente acepta que éste último asuma un papel o apariencia varonil en el acto, pues en ese caso la relación fracasa. No se han conocido todavía mujeres heteroflexibles, debido a la creciente aceptación del lesbianismo. La intimidad ya no se limita a darse sólo entre un hombre y una mujer, sino también entre dos varones (un hombre con una travesti o transexual) y dos mujeres de forma muy ocasional. En este rango, el individuo es compatible con heterosexuales del sexo opuesto, con heteroflexibles de ambos sexos y con bisexuales de ambos sexos.
2.- Heteroflexible en 2º grado: Aunque el individuo del rango 2 puede empezar a tener interés en el mismo sexo, aún es mayor lo que sostiene con el sexo opuesto, y debido a ello, se esfuerza en ocultar toda señal de otra preferencia sexual. El rango 2 aún se sigue considerando a sí mismo como heterosexual, pero ya siente una curiosidad por los de su mismo sexo. Esto significa, por ejemplo, que un varón con rango 2 acepta tener relaciones no sólo con mujeres, travestis y transexuales, sino también de manera furtiva con varones pasivos de apariencia varonil (puede aplicarse en casos de compañerismo y amistad, donde ambos mantienen una relación en secreto), pero en la mayoría de los casos esto último es pasado por alto como fantasía o juego. Aunque en este rango todavía no se enamora, ya mantiene relaciones frecuentes con otro individuo del mismo sexo pero sin que ello signifique serle infiel a la pareja de sexo opuesto. En la intimidad todavía adopta el rol activo con la pareja o persona que elije para tener relaciones. En este rango, el individuo es compatible con heterosexuales del sexo opuesto, con heteroflexibles de ambos sexos, con bisexuales de ambos sexos, con homoflexibles de ambos sexos y con homosexuales del mismo sexo.
3.- Bisexual: El individuo rango 3 es bisexual, y desea a ambos sexos por igual. El individuo rango 3 no es muy notable, debido a su aparente "doble vida", pero lejos de la creencia común, las relaciones del individuo con rango 3, a diferencia de los rangos anteriores, no son furtivas. Rango 3 se distingue en hacer uso de un criterio muy avanzado para llevar sus relaciones fuera del closet con éxito sin nada que ocultar, y sin que ninguno de los bandos se quede con la peor parte. La mujer del rango 3 resulta la favorita para los varones heterosexuales del rango 0, ya que a pesar de ser casi tan prohibida como la mujer del rango 6, es quien les abre posibilidades infinitas en el mundo de las fantasías sexuales. A partir de este rango, el individuo ya se puede enamorar de alguien del mismo sexo de igual forma como del sexo opuesto, y por lo mismo, la fidelidad si juega un papel muy importante en cualquier relación que sostenga. El varón con rango 3 ya acepta parejas varoniles en su relación, y adopta en la intimidad el rol inter, pero en diferentes casos puede adoptar todavía el rol activo. En este rango, el individuo es compatible con heterosexuales del sexo opuesto, con heteroflexibles de ambos sexos, con bisexuales de ambos sexos, con homoflexibles de ambos sexos y con homosexuales del mismo sexo.
4.- Homoflexible en 1er. grado: Al individuo del rango 4 supuestamente le empieza a gustar menos el sexo opuesto. En el caso de los hombres, aprecian la belleza femenina sin morbosidad y de forma más equilibrada, es decir, deja de enloquecer por el sexo opuesto, y por lo mismo, empieza a volverse prohibido para las mujeres heterosexuales. La mujer homoflexible sigue frecuentando a los hombres, pero su desinterés en ellos no es tan notable. El hombre rango 4 puede adoptar un rol activo, un rol inter o rara vez un rol pasivo. En este rango, el individuo es compatible con heterosexuales del sexo opuesto, con heteroflexibles de ambos sexos, con bisexuales de ambos sexos, con homoflexibles de ambos sexos y con homosexuales del mismo sexo.
5.- Homoflexible en 2º grado: El individuo del rango 5 frecuenta mayormente a los de su mismo sexo que del opuesto, por lo que las relaciones que lleguen a tener con alguien del sexo opuesto son muy ocasionales o se limitan sólo a la amistad. El hombre en este rango puede adoptar el rol inter, el rol pasivo y rara vez el rol activo, y busca mayormente parejas varoniles con rangos menores, por ejemplo el 1 o el 2. La mujer en este rango fácilmente es confundida con una del rango 6 o lesbiana, ya que suele tener relaciones más seguido con otra mujer. En el caso de los hombres, cuando rangos 5 tienen relaciones con rangos 1 del mismo sexo, las relaciones suelen ser furtivas debido a que los rangos menores, en especial hombres, todavía se avergüenzan de su otra sexualidad. En este rango, el individuo es compatible con heteroflexibles de ambos sexos, con bisexuales de ambos sexos, con homoflexibles de ambos sexos y con homosexuales del mismo sexo.
6.- Exclusivamente homosexual: Quien es rango 6 sólo puede sostener relaciones con gente de su mismo sexo, que en el mejor de los casos también sea homosexual, pero prácticamente pudiendo ser de cualquier preferencia sexual, aunque paradójicamente el rango 6 hace lo mismo que los rango 0: ir tras lo prohibido, por ejemplo, los heterosexuales del mismo sexo. Se pueden conformar parejas con dos rangos 6, y en estos casos las relaciones no son furtivas. El rango 6 es totalmente prohibido para los rango 0 del sexo opuesto. En la mayoría de los casos el rango 6 tiene más amistades del sexo opuesto que del mismo, así que ya se ha acostumbrado a la constante convivencia con el sexo opuesto que prácticamente no hay intereses mayores, ya que ve a los del sexo opuesto prácticamente como parientes (ejemplo de lo anterior lo representan grupos como las mariliendras). La mujer de rango 6 tiene relaciones de rol inter totalmente sin riesgo con su pareja, y es la prohibición total para el hombre 0. El individuo rango 6 es compatible primordialmente con rangos 6 del mismo sexo, con rangos 3 del mismo sexo, con homoflexibles del mismo sexo y con heteroflexibles del mismo sexo.
X.- Asexual: Este individuo no se inclina hacia ningún grupo, por lo general opta por la abstinencia de por vida ya que no disfruta el sexo. 

La Escala Kinsey con porcentajes.

domingo, 5 de septiembre de 2010

"Homosexualidad y familia"



Cuando te especializas en sexología se supone que vas a tener que tratar de forma profesional con los problemas relacionados con la percepción de las conductas sexuales que la sociedad tiene. Estas, es obvio, están en continuo cambio y se están reasignando nuevos roles de comportamiento que resultan muy extraños a la forma en que estos se asumían no hace mucho. Uno de los más evidentes es el de la homosexualidad y las familias homoparentales. La Ley del Matrimonio entre personas del mismo sexo hace que la sociedad este viviendo una experiencia inédita que hasta ahora no se daba, las parejas homosexuales están formando familias, adoptando niños o los van ha concebir por inseminación artificial y eso genera tensiones y cambios culturales que no siempre son fáciles de asumir y requieren del trabajo de psicólogos especialistas en sexología. El material que se ha de utilizar en estos casos ha de ser adecuado al nivel que tienen las personas que necesitan esta ayuda profesional y hemos de ofrecer en caso de que lo necesiten.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Homosexualidad: Conducta y cerebro (Dr Swaab)


Homosexualidad: Conducta y cerebro (D. Swaab)
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Existen diferencias estructurales en circuitos cerebrales asociados con conductas sexuales. Algunas de estas diferencias dimórficas correlacionan con sexo, preferencia sexual, o identidad de género. Se ha encontrado que el dimorfismo sexual en estos circuitos no es aparente hasta la pubertad. Esto implica que factores postnatales juegan un rol importante en el establecimiento de la naturaleza dimórfica en circuitos neurales que median conductas sexuales. El reto consiste en entender cuáles son algunos de estos factores a través del estudio de la fisiología de las neuronas que componen las regiones sexualmente dimórficas del cerebro. En el caso del NIHA-1, sin embargo, se ha determinado que en los hombres existen dos veces más células que en las mujeres. Incluso se ha determinado que tanto niños como niñas poseen el mismo número de células al nacer y que este número aumenta exponencialmente hasta los 4-5 años de edad.