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jueves, 25 de octubre de 2012

Mi "Ex" está ya con otra persona

Publicado en la revista on-line Psicología.com

He descubierto que mi ex está con otra persona 

Un adiós puede suponer una etapa de inflexión en cualquier persona, no importa tanto el tiempo de relación como la entrega personal que ha habido hacia la otra persona. Cuando se pierde a alguien a quien se ama se necesita pasar por un periodo, que en psicología denominamos, duelo. Éste es un periodo de adaptación a cualquier pérdida que está compuesto por diferentes etapas que, a grandes rasgos, simbolizan sentimientos de incredulidad, profunda tristeza, rabia, pérdida de interés por la vida y, tras un largo periodo, incorporación a la vida cotidiana. El periodo de duelo no es algo sencillo de superar, muchas personas prefieren tomar "atajos" para evitar el sufrimiento de enfrentarse a la pérdida por lo que no terminan de afrontar los cambios que han ocurrido y, pueden permanecer "enganchados" sentimentalmente a sus ex parejas sin que el amor siga presente. 
Este tipo de situación suele darse con muchísima frecuencia y es que la ceguera que hay ante el amor es extraordinaria, ver y aceptar que la persona de la que uno ha estado enamorado no es lo que esperaba es algo que realmente cuesta a muchas personas, un impedimento para poder avanzar hacia una relación mejor y de encontrar el equilibrio personal. 

¿Qué sentimientos son los normales? 

Nada más enterarte de que tu Ex tiene a otra persona en su vida los sentimientos se disparan, pueden pasar desde la contradicción a la rabia y el dolor. Una de las preguntas que rápidamente aparecen en la mente es “¿Ya me habrá olvidado?” y tras esa, “¿Qué tendrá que no tenga yo?, ¿Cómo será?, ¿Le hará más feliz?, ¿Tan fácil soy de olvidar?” y un largo infinito de cuestiones que nunca tendrán respuesta. 
Cuando una relación se termina es necesario que haya un momento de reconstrucción, de volver a recoger todo el afecto y las esperanzas que se han puesto en otra persona y devolvérnoslas a nosotros mismos. Para ello, se necesita un tiempo a solas, un tiempo en el que sanar heridas, en el que poder mirar atrás con objetividad para ver qué fue lo que fallo, cuántos errores dependieron de la otra persona y cuántos de uno mismo. 
Pero en el caso de que te hayas enterado al poco de que te dejaran o, a pesar de que haya tenido lugar este paso, las inseguridades y las comparaciones aparecen, hay una herida narcisista que te recuerda que no eres el elegido, que esa relación en la que tanto te esforzaste no era lo que esperabas, no eres esa persona ni él/ella es tu persona. Esto a veces suele generar mucha contradicción porque uno piensa que estaba bien previamente, que ya lo había superado pero de repente todo cambia ¿Qué es el que ocurre entonces?

¿Cómo superar que mi ex esté con otro/a? 

En el caso de aquellas personas que han pasado página pero que al enterarse de que su Ex ha encontrado a otra persona todos los cimientos se le remueven, no tiene porqué estar relacionado con que no hayan superado la relación. Como hemos mencionado anteriormente, puede deberse a una herida narcisista en la que uno se compara con la nueva pareja que a veces es vivido como que está ocupando el lugar que fue de uno, también puede deberse a que en ese momento no haya encontrado de nuevo el amor o por problemas que pueda haber con la pareja actual. La verdad es que son múltiples las opciones que hay al respecto y, como siempre, cada persona es un mundo y cada historia es un caso único. Cuando uno está viviendo ese momento de primera mano parece que la sensación no va a terminar nunca, que los sentimientos de minusvalía no van a desaparecer pero la realidad es que no hay nada como el tiempo para poder sanar las heridas y ver todo desde otra perspectiva. 
Hay personas que consideran que "un clavo quita otro clavo". No puedo decir que esa sea la solución, hay personas a las que le sirve para rellenar el vacío que deja la persona amada, otros lo hacen simplemente para demostrarse que también pueden salir a adelante, otros simplemente para no pensar... Cualquiera de las razones que te plantees pueden ser consideradas un arma de doble filo ya que los temas del corazón pueden resultar impredecibles: uno puede enamorarse, disfrutar o al comparar los sentimientos que le hacía sentir la otra persona sentir aún un vacío más profundo. 
Apóyate en tu gente más cercana, de confianza, proponte nuevos retos y sueños que cumplir, hay un mundo de posibilidades ahí fuera, tanto amorosas como de todo tipo. No te juzgues porque la relación terminara, aprender a quererte a ti mismo, a ver tus virtudes y defectos, aceptarte, es la mejor solución.

jueves, 19 de abril de 2012

Japón: La soledad de las parejas


No es normal que un japones o japonesa lleve a su pareja cuando va con sus amigos, para que se conozcan o para disfrutar de todos juntos, asi pues puede pasar un año antes de que conozcas a los amigos de tu pareja. Del mismo modo los amigos tienen prioridad y si hay una cita previa con los amigos raramente se cancelará para cambiarla por un encuentro con la pareja. Respecto a la manera de demostrar el cariño también es muy diferente. Como los tiempos cambian hoy por hoy es más normal encontrar parejas que caminan de la mano pero aún así la cantidad es muy pequeña. Ver a dos japoneses abrazándose o besándose en la calle en materialmente imposible. La frecuencia de las relaciones sexuales ha ido descendiendo al mismo vertiginoso ritmo que ha aumentado la industria del sexo solitario (pornografía, robots y juguets sexuales). ¿Es este el futuro que nos espera?

jueves, 12 de abril de 2012

La reconciliación en la pareja ¿Vale la pena?

En una ocasión Cervantes afirmó que “la peor reconciliación es preferible antes que el mejor divorcio”. Realmente no coincido con su idea pero al parecer hay muchas personas que si lo hacen. De hecho, a pesar de todas las dificultades que se vivencian cuando se rompe la relación de pareja, un elevadísimo porcentaje de personas opta por la reconciliación. En términos estadísticos, estamos refiriéndonos a que aproximadamente el 75% de las personas ha vuelto con una pareja de la cual se había separado.
Pero… ¿esta reconciliación está basada en la ignorancia de los hechos, en la persistencia del amor, en las ilusiones positivas o quizás en una oculta tendencia masoquista?
Realmente las causas que conducen a la reconciliación son muchas y van desde el hecho de que aún existe amor hasta el miedo a la soledad o la añoranza de los hábitos de pareja. Por supuesto, lo ideal es que la reconciliación esté guiada por los lazos del amor y que ambas personas reconozcan sus responsabilidades en el fracaso anterior, comprometiéndose a evitar los errores pasados.

La reconciliación no es empezar desde cero

Las personas suelen guiarse por dos grandes teorías contrapuestas entre sí:
  1. La naturaleza humana es estable y no le gustan los cambios.
  2. La naturaleza humana de por sí busca los cambios.
Quienes se guían por la primera teoría tienden a pensar que existe una persona en el mundo destinada a ellos y, por ende, deberán estar juntos por toda la vida. Quienes se guían por la segunda teoría saben que el amor debe ser alimentado y que el cambio en las relaciones de pareja puede ser un proceso normal cuando se terminan las razones para estar juntos.
Lo cierto es que ambas teorías son a la misma vez verdaderas y falsas. Es decir, el cambio es necesario para desarrollarnos como personas pero a la vez, mostramos cierta resistencia al mismo. Así, lo ideal sería lograr un equilibrio perfecto.
En lo que respecta a las relaciones de pareja, existen algunas cosas que pueden cambiarse siempre que nos esforcemos y existen otros aspectos que serán particularmente difíciles de transformar. La posibilidad de cambiar desempeña un rol esencial en el momento de la ruptura y la reconciliación. Básicamente (y dicho a grosso modo) decidimos romper una relación de pareja cuando consideramos que la otra persona no puede cambiar para satisfacer nuestras exigencias. Al contrario, decidimos reconciliarnos cuando hemos constatado que la otra persona ha cambiado o cuando creemos que realmente puede cambiar. Obviamente, valorar la capacidad de cambiar es difícil (tanto en uno mismo como en los otros) y a veces nos equivocamos tomando estas decisiones.
Pero si difícil es romper, aún más complicado es reconciliarse. Y es que la reconciliación, por más que deseemos comprenderla como un “nuevo comienzo”, realmente es más una prolongación de la relación anterior. Esto quiere decir que no podemos olvidar todo lo ocurrido y que el pasado siempre estará determinando de una forma u otra la nueva relación. No es lo mismo iniciar desde cero que con un camino recorrido donde a menudo existen muchas heridas sin sanar.
Sin embargo, el hecho de que se posea una historia de pareja previa no tiene necesariamente que ser negativo. Si ambas personas son capaces de aprender del pasado para no cometer los mismos errores y se comprometen verdaderamente con la relación, entonces la reconciliación puede ser positiva. No obstante, si uno de los miembros no es capaz de olvidar lo sucedido o de comprometerse con el cambio, de forma que el pasado continua reviviéndose, entonces la reconciliación es negativa y solo causará más dolor.
Otro detalle que frecuentemente olvidamos en la reconciliación, sobre todo si esta tiene lugar después de un periodo de tiempo relativamente largo, es que la persona que vamos a reencontrar no es la misma (para bien o para mal). Es decir, durante el tiempo de separación a menudo exacerbamos los recuerdos positivos y en muchas ocasiones estos nos llevan a idealizar a la otra persona o a retomar solo los rasgos que más nos agradaban. Sin embargo, el otro también tuvo experiencias durante este tiempo que pueden haberle cambiado. Por ende, esperar una reconciliación exactamente con la misma persona es una utopía así como tampoco se puede añorar mantener solo los aspectos más positivos de la relación anterior.
También en este caso, el cambio que ha ocurrido en el otro no tiene por qué ser negativo sino que al contrario, puede aportar una dosis de misterio a la relación, permitiéndonos redescubrir a la pareja y comprenderla desde una perspectiva totalmente diversa.

Resumiendo

La reconciliación es positiva y recomendable cuando:
  • Hay confianza mutua. Esto significa que ambos miembros de la pareja pueden regresar sin rencor a la relación porque sus heridas han sanado, de forma que el pasado no se convertirá en un lastre pesado que cargar.
  • Hay amor y pasión. El resto de los motivos normalmente no poseen la fuerza suficiente como para hacer que la relación perdure de forma satisfactoria a lo largo del tiempo.
  • Hay compromiso con el cambio. Ambas personas reconocen sus errores y están dispuestos a cambiar para mejorar la relación de pareja.
Escrito por Jennifer para Rincón de la Psicología.

La desilusión en la pareja: ¿Cúando y por qué llega?

¿Quién no se ha hecho esta pregunta después de diez o veinte años de matrimonio? Un día te das la vuelta en la cama, le miras y te preguntas si es la persona indicada. Y, claro, esto sucede porque nuestro cerebro está diseñado (o lo hemos configurado nosotros mismos) para pensar de forma binaria, en términos de blanco o negro. Es decir, o es la persona adecuada o no lo es. No existen términos intermedios.
El “romance” es el encargado de plantar la semilla de la discordia que nos hace pensar que hemos elegido a la persona equivocada. Durante la primera etapa de la relación, sentimos una intensa atracción por el otro. Y esta atracción (o enamoramiento) se parece mucho a una intoxicación por cocaína, sobre todo porque está determinada por algunos neurotransmisores que son los responsables de que no veamos los defectos del otro y de que nos sintamos como si estuviésemos volando en la luna.
No obstante, entre los nueve meses y los cuatro años esta sensación desaparece y muchas personas se sienten abrumadas porque comienzan a percatarse de que su relación no es tan romántica e idílica como soñaban. Con el tiempo, la inexorable realidad asoma su cabeza, se descubren las incompatibilidades y nos desencantamos. En fin, es una etapa en la cual nos concentramos en todo lo negativo de la otra persona que no nos gusta para nada. Algunos sacan la conclusión de que se han casado con la persona equivocada y rompen el matrimonio. Otros simplemente se resignan y viven una vida triste y sin esperanzas.

Sin embargo, ¡no todo tiene por qué acabar así!

En el amor maduro no miramos a la pareja como a la única fuente de felicidad o de infelicidad. Como personas adultas, asumimos nuestra responsabilidad de las expectativas que nosotros mismos nos hemos creado y aprendemos a ajustarlas. No nos dejamos llevar por el primer sentimiento de inseguridad o por nuestros estados de ánimo más oscuros. En vez de mirar continuamente al otro con ánimo recriminatorio, deberíamos mirarnos a nosotros mismos y pensar en cómo podrían resolver esa “crisis”.
Sin embargo, el problema estriba en que la cultura nos impulsa a pensar que no debemos conformarnos con algo que no es lo ideal. Y es que resulta imposible desligar nuestras creencias de la cultura consumista: “esto no me gusta más, lo boto y me compro uno nuevo”.
Así, en el matrimonio no se trata de encontrar a la persona adecuada sino de convertirse en la persona adecuada. Ambos pueden crecer juntos y readecuar sus expectativas e intereses en función del otro.
Por supuesto, hay veces en que nos equivocamos de verdad y elegimos a una pareja que no tiene mucho que ver con nuestros gustos e intereses. Esto sucede porque cuando pasamos por la fase del enamoramiento, nos convertimos en una “versión low cost” de nosotros mismos. Al igual que las personas adictas, pasamos muchos detalles por alto y nos alegramos con poco porque nuestra capacidad de raciocinio no funciona al 100%.
En otras ocasiones, simplemente no sabemos lo que queremos (qué características serían indispensables en la pareja) y elegimos inconscientemente la opción que está a mano. Quizás porque era la alternativa “menos mala”.

¿Cuándo se puede salvar el matrimonio?

Para salvar la relación de pareja es necesario que ambos miembros estén dispuestos a involucrarse en el cambio, que puedan pasar por alto los defectos del otro (o que incluso lleguen a amarlos) y que sean capaces de mostrar sus sentimientos.
Otro aspecto importante que nos indicará que la otra persona realmente se esfuerza en la relación son las señales de crecimiento. Es decir, cuando tu pareja cambia algunas de sus costumbres o motivaciones en aras de satisfacer tus necesidades o expectativas.
Recuerda que la solución siempre está en la comunicación asertiva.

Escrito por Jennifer para Rincón de la Psicología.

domingo, 15 de enero de 2012

Matrimonio homosexual


El matrimonio homosexual es el reconocimiento social, cultural y jurídico que regula la relación y convivencia de dos personas del mismo sexo, con iguales requisitos y efectos que los existentes para los matrimonios entre personas de distintos sexos. Éste es el paso más avanzado para el total equiparamiento de derechos y deberes entre los ciudadanos homosexuales y heterosexuales, y sólo se ha aprobado en los Países Bajos (2001), en Bélgica (2002), en España (2005), en Canadá (2005), en Sudáfrica (2006), en Noruega (2008), en Suecia (2009), Portugal (2010), Argentina (2010) y, como ya se mencionó en la sección previa, en México existe, también desde 2006, la llamada Ley de Sociedad de Convivencia.

lunes, 15 de agosto de 2011

¿Una historia de amor? (Documental de la Noche Temática)


Tierra de Mujeres


Documental sobre la cultura sexual y única del pueblo Mosuo, una pequeña minoría china, y una de las sociedades matriarcales últimas en el mundo. Sin un contrato de matrimonio, los Mosuo tradicionalmente construyen relaciones basadas en el amor libre y la satisfacción sexual.

Incesto: ¿El Último Tabú?


En el mundo se efectúa un cuarto de millón de adopciones al año. Pero, ¿qué ocurre cuando estos niños adoptados se convierten en adultos y deciden buscar a sus familias biológicas?. Por naturaleza, este tipo de reencuentros están llenos de emociones, pero hay un sentimiento inesperado que está haciendo que gente normal se encuentre en una situación realmente insólita. Son personas corrientes que se han visto inmersas en una aventura amorosa con un hermano o hermana, o un padre o una madre, desconocidos hasta un momento a causa de una adopción. Muchos lo ocultan, pero otros han decidido sacar a la luz estas relaciones poco comunes para defender su derecho de estar juntos.

La Gran Historia de la Pareja


Un recorrido por la historia de la pareja desde la Prehistoria hasta nuestros días explicando cómo ha evolucionado de acuerdo a las distintas sociedades y épocas. Hoy en día, un tercio de las parejas casadas se divorcian y el número de familias monoparentales está aumentando. ¿De dónde viene nuestra concepción de una vida en común basada en el amor, la satisfacción y la lealtad? ¿Cómo se impuso?
Si uno mira hacia atrás, descubrirá que la pareja moderna es muy reciente. Inicialmente los humanos éramos polígamos, durante miles de años hemos vivido con una pareja sólo por el hecho de procrear.

sábado, 14 de mayo de 2011

Relaciones sociales: Hombres y Mujeres


En los años setenta, el feminismo académico anglosajón impulsó el uso de la categoría gender (género) con la pretensión de diferenciar las construcciones sociales y culturales de la biología. Esta categoría fue creada para explicar que los roles sociales asignados y ejercidos por las mujeres y los varones no son producto de diferencias biológicas “naturales” ni de sexo, sino el resultado de construcciones sociales y culturales asumidas históricamente. Además del objetivo científico de comprender mejor la realidad social, estas académicas tenían un objetivo político: distinguir que las características humanas consideradas “femeninas” eran adquiridas por las mujeres mediante un complejo proceso individual y social, en vez de derivarse “naturalmente” de su sexo.

domingo, 13 de marzo de 2011

Historia de la Pareja


Si bien el amor está fundado en capacidades y necesidades biológicas así como el placer sexual y el instinto de reproducción, tiene también una historia cultural. A veces se atribuye su invención a alguna tradición particular (a los sufis, a los trovadores,[58] al cristianismo, al movimiento romántico, etcétera), pero los vestigios arqueológicos de todas las civilizaciones confirman la existencia de afecto hacia los familiares, la pareja, los niños, los coterráneos, entre otros, por lo cual las interpretaciones que postulan que el amor en general es una construcción cultural específica no parecen fundadas. Desde el punto de vista cultural, el amor sexual se ha manifestado históricamente hacia las personas del sexo opuesto como hacia aquellas del mismo sexo. Para los griegos y durante el Renacimiento, los ideales de belleza eran encarnados en particular por la mujer y por los adolescentes de sexo masculino.


El lugar del homosexual en la sociedad y la percepción de la homosexualidad cambia muchísimo entre las sociedades y las épocas. En la Grecia antigua, por ejemplo, se consideraba normal que un muchacho (entre la pubertad y el crecimiento de la barba) fuera el amante de un hombre mayor, el cual se ocupaba de la educación política, social, científica y moral del amado. Pero se consideraba más extraño que dos hombres adultos mantuviesen una relación amorosa (aunque se ve que era normal en la relación entre Aquiles y Patroclo, o en las parejas de soldados tebanos y hasta en la relación entre Alejandro Magno y Hefestión).


En los palacios de la Edad Media había tres tipos de damas, las que querían escuchar al amor, las que se negaban a escucharlo y las que sólo se preocupaban por la sexualidad. Las primeras eran honradas por caballeros, y las otras eran abandonadas a su suerte. La primera norma del amor era la generosidad, moral y espiritual. Otras normas eran que el hombre que no era celoso no amaba; no se podían tener dos amores; el amor crece y disminuye continuamente; si en una pareja, uno de ellos tomaba algo del otro, sin la voluntad de aquel, no tenía valor; no se podía amar sin casarse; al amor había que tenerlo en secreto; era feo un amor fácil y si un amor era difícil tenía más valor.



El término amor libre, también conocido como unión libre o unión de hecho, surge a finales del siglo XIX y forma parte de la ideología del anarquismo, aunque también tuvo defensores anteriores y posteriores que no se identificaron con esa ideología. Según la concepción anarquista, todo acuerdo libre entre personas adultas es un compromiso legítimo que debe ser respetado por quienes lo suscriben así como por terceros, por lo tanto las relaciones sentimentales o sexuales no necesitan ningún permiso o autorización expresa del Estado, ni ningún compromiso religioso. La libertad del amor libre se fundamenta en la soberanía individual y la asociación voluntaria, por lo que además de la unión libre incluye:
  1. La elección libre de pareja.
  2. El ejercicio del placer sexual.
  3. La camaradería afectiva.
  4. Respeto y sinceridad entre ambas partes.



El matrimonio como unión libre entre dos cónyuges no siempre ha existido. ¿Cuándo y cómo surge el casamiento por amor? ¿Es un invento occidental o un hecho común a todas las culturas? Antaño, el matrimonio de reyes y príncipes siempre había sido una cuestión de suma trascendencia política. No se trataba de un acto de derecho privado sino de un acto de derecho internacional del que se derivaban importantes pactos y alianzas entre estados. En estas condiciones, es lógico pensar que los casamientos reales difícilmente podían ser por amor. Quizás ese era el precio que debían pagar tan insignes personajes por el poder del que disfrutaban. Irónicamente, las reformas agrarias que acompañaron las revoluciones democráticas del siglo XIX,contribuyeron en gran medida a la propagación de los matrimonios concertados entre las clases rurales. Hubo que esperar a la difusión de la industrialización y del modo de vida urbano para que el matrimonio libre y por amor propio del Siglo XX.


España ha sido el país de la UE que ha registrado un mayor incremento en el número de divorcios en la última década, cuando aumentaron un 205 por ciento pasando de 36.072 en 1998 a los 110.036 de 2008, lo que representa el 58 por ciento del incremento registrado en la Unión Europea durante el mismo periodo. Así se desprende del último informe elaborado por el Instituto de Política Familiar (IPF), en el que se denuncia que el "coladero" de la actual ley del divorcio exprés ha convertido a España en el país de la UE "con mayor crecimiento cuantitativo y cualitativo" de divorcios. En total, durante el año 2008 se produjo un divorcio cada 31 segundos en la Europa de los 27, es decir, 115 cada hora y 2.761 por día, hasta superar el millón en el año 2008. De ellos, un 79 por ciento tuvo lugar en la UE15, donde se registraron cerca de 800.000, mientras que los países de la ampliación alcanzaron los 200.000. La organización destaca "una caída vertiginosa de la nupcialidad en Europa".

sábado, 5 de marzo de 2011

Amor longevo: El apego


Desde nuestra perspectiva es importante distinguir entre amor y apego. Son dos cuestiones muy distintas pero que a menudo se mezclan y se confunden. Esto puede suponer un problema, especialmente en las relaciones de pareja, su devenir y su ruptura. A menudo la principal dificultad para aceptar que la relación ha terminado no es el amor sino el apego. ¿A qué nos referimos con 'apego'? Se trata de la fuerza de atracción y la necesidad −consciente o inconsciente− de estar con la otra persona. En este sentido, el apego está relacionado con la fuerza del hábito. Ciertamente, el apego es esencial en la vida emocional de la persona. Los humanos necesitamos de apego, el apego nos da seguridad, nos evoca los primeros estadios evolutivos de vínculo maternal y paternal y ofrece una cálida sensación de protección. Nuestras relaciones amorosas están influenciadas por nuestra experiencia de apego en etapas tempranas.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Relaciones afectivas saludables

Las relaciones afectivas dentro del contexto de la felicidad.

Carácter. Disciplínalo

"ES QUE YO SOY ASI!
Esta es una de las frases más repetidas y desgastadas entre las personas con un carácter que reflejan todo el tiempo mal humor, amargura, soberbia, o cualquier tipo de personalidad que genera agresividad y malos tratos hacia los demás. Pero en realidad, nosotros tenemos internalizado muchos falsos conceptos acerca de nuestra verdadera personalidad, y una de las cosas primordiales que necesitamos saber es que nosotros no nacemos así como somos en el presente, por el contrario, todo nuestro entorno, nos va moldeando, y nos va permitiendo ir desarrollando hábitos, formas de resolver problemas, formas de sentirnos, formas de reaccionar a los estímulos de nuestro entorno, en fin, nos va encaminando hacia una cultura de vida, y esta forma la adaptamos, y la vamos apropiando como nuestra.
Todos estos patrones de conductas que vamos asimilando, se van convirtiendo, en nuestra manera de ver la vida, afrontar las situaciones, e irnos convirtiendo en lo que somos. La mayoría de estos patrones de conductas, equivocados o no, los vamos internalizando durante la infancia, los expertos aseguran, que las personas van formando su propia personalidad hasta los 7 años de edad. Esto implica que la mayoría de las cosas que hacemos de adulto, es producto de lo que aprendimos a decir, hacer, creer, e internalizamos desde niños.
Ahora que ya conocemos esta realidad, es bueno y considerablemente justo, que hoy cuando ya somos adultos, vayamos madurando, e incrementando lo sabido, porque ahora tenemos muchas herramientas que no teníamos cuando éramos niños, ahora tenemos mayor capacidad para pensar, para decidir, para imitar, para definir las cosas, para clasificar todo en lo que es bueno, malo, y lo que es mejor, es aquí, cuando podemos comprometernos, con dejar de decir, es que yo soy así, aceptando todos los errores y equivocaciones que nos aseguramos ser parte de quienes somos, y empezar a moldear nuestra forma equivocada de hacer las cosas. Es tiempo de empezar a plantearte algunas preguntas, y respondértelas a ti mismo.

Preguntas de reflexión

Reflexionemos por un instante y preguntémonos lo siguiente:
  • ¿Como es mi comportamiento con los demás?
  • ¿Cuanto tiempo de mi agenda diaria, la ocupo para reflexionar en como soy y me comporto?
  • ¿A quien me parezco, o a cuantas personas me parezco en mi forma de ser?
  • ¿Estoy de acuerdo de ser como soy?
  • ¿Como es mi relación con los demás?
  • ¿Hay personas que se han quejado de como soy?
  • ¿Cuales son las criticas mas comunes que la gente hace acerca de como soy?
  • ¿Lo que la gente critica acerca de mi, tiene relación a como yo me veo?
  • ¿Puedo intentar resolver las cosas que otros dicen que están mal en mí?
  • ¿Que otras opciones tengo para cambiar a ser de esa otra manera?
  • ¿Mi forma de ser a menudo me trae problemas con las personas que me rodean?
  • ¿Mi forma de ser a menudo me trae problemas con mis seres queridos, y he roto relaciones?
  • ¿Yo alguna vez he detestado como soy?
  • ¿Alguna vez he pensado en cambiar mi forma de ser?
  • ¿Me gustaría ser como alguien en particular? ¿Que es lo que más me gusta de esa persona?
  • ¿Que cosas detesto mas en la gente?
  • ¿Hay algunos traumas que ocasionaron que yo deseara ser así? ¿No he superado esos traumas?
  • ¿Hay algunos temores internos, que no he enfrentado y son los que me hacen reaccionar como lo hago?
  • ¿Me siento emocionalmente saludable, o creo que tengo problemas?

Todas estas preguntas puedes planteártelas, y aun muchas mas, siempre y cuando desees ayudar en este sentido.

Redefiniendo quién soy y quién quiero ser
Luego de plantearnos todos estos interrogantes, e irnos contestando a nosotros mismos cada uno de estos planteamientos, ahora nos queda resolver otros asuntos, en nuestros diálogos internos.
¿Quién Soy? y ¿quién quiero ser?:
¿Quién soy?, en este particular, no es para referirnos, a lo que somos como personas, sino para referirnos a la forma como actuamos, y afrontamos la vida. Es esta parte de nosotros lo que queremos cambiar, porque nuestra forma de conducirnos, nos hace adoptar modelos, y patrones, que nos definen como persona, al proyectar una imagen que nos etiqueta delante de la gente.
Es esta imagen la que queremos cambiar, no quienes somos, sino que hacemos, y esto dice mucho de nosotros.
¿Quién quiero ser? Es la forma como queremos empezar a vivir e interactuar, es la imagen que queremos proyectar acerca de nosotros mismos, pero no una imagen fingida, sino una imagen real, que revele un perfil saludable. Para ello, es necesario que aprendamos acerca de lo que es un perfil.

Perfil: Conjunto de rasgos peculiares que caracterizan a una persona o cosa ( Diccionario de la lengua española © 2005 Espasa-Calpe S.A., Madrid)

¿Qué perfil quieres que la gente perciba en ti?

Perfil: tipos
Todos estamos conviviendo en sociedades que nos caracterizan y definen tanto socialmente como individualmente. Ejemplos de Perfiles Sociales:
  • Perfiles según Raza o Nacionalidad: Ej. Perfil de Latinoamericanos, Perfil de Occidentales, Perfil de los Venezolanos, etc
  • Perfiles según Clase Social: Perfil de una persona de Clase Alta, Perfil de una persona de bajos recursos, etc.
  • Perfiles según Vocación Profesional: Perfil de un Ingeniero, perfil de un abogado, perfil de un Educador.
  • Perfiles según Edad o Etapa de Desarrollo: Perfil de un Adolescente, Perfil de un Adulto, Perfil de un Anciano.
  • Perfiles según Género y Orientación Sexual: Perfil de una persona Heterosexual, Perfil de un Homosexual, Perfil de un Bisexual.
  • Perfiles según creencias religiosas: Perfil de un Sacerdote, Perfil de un Musulmán, Perfil de un Judío, Perfil de un ateo, etc.

Cada uno de estos perfiles, están bien definidos y estructurados, con características, patrones de conductas, y enfoques que diferencian a unos de otros. Pero además de estos perfiles, hay otras características, que son propias de cada individuo, y que no están estrechamente relacionadas ni con su nacionalidad, raza, religión, orientación sexual, vocación profesional, ni clase social. Es a este tipo de perfiles, de los cuales nos estamos refiriendo en este curso, y es precisamente al perfil, que nos distingue en cuanto a las relaciones socio afectivo.
Perfiles relacionados a las relaciones socio afectivo: - Ser Tolerable, amable, comprensivo - Ser estresante, problemático y extremadamente obstinado,
  • Ser egocéntrico, y desinteresado en cuanto a lo que le pase a los que están a su alrededor,
  • Ser una persona injusta y que quiere tener la razón como de lugar, a costa de lo que sea,
  • Ser una persona justa, etc.

¿Cuál es el perfil que te define? ¿Cuál es el perfil con el que te gustaría que te recuerden?

Perfil ideal
Todos tenemos y cumplimos diferentes roles en la sociedad donde nos conducimos; roles tales como padres de familia, representantes de nuestros hijos en una institución, hijos, hermanos, conyugues, abuelos, tíos. Primos, cuñados, sobrinos, yernos, suegros, en fin muchos roles, pero dependiendo como nos comportamos podemos tener varios perfiles dependiendo de nuestro comportamiento individual en cada uno de nuestros roles.

Ejemplo:

Marta es: Excelente Madre, Una obstinada suegra, Una esposa ejemplar, Una abuela consentidora, Una cuñada medio fastidiosa, Una hermana mayor muy regañona, y Una hija Rebelde, y una Estudiante Universitaria no muy buena.
Miguel es: Un sobrino muy obediente, un hijo muy cariñoso, un hermano muy egoista, un novio muy celoso, y un cuñado insoportable.
Y es posible que a cada cual le estemos proyectando una imagen muy diferente acerca de nosotros, pero en realidad son características individuales, pero no llegan a ser un perfil, porque a cada quien le estamos dando un trato muy distinto, esto revela que no tenemos un perfil definido.
Cuando tenemos un perfil definido, esto nos hace tener la capacidad de proyectar un perfil único para todos, y aunque con cada una de las personas compartimos roles distintos, bajo normas distintas, bajo principios de autoridad diferentes, tenemos la facilidad de proyectarles una imagen general acerca de nosotros, ejemplo:
Carlos es: Un hombre muy centrado en la vida, es justo, es honesto, reconoce sus defectos, es imparcial, es amable, es comprensivo, es cordial, y es de noble corazón.
Para que estas características de Carlos sean un perfil, tiene que ser que estos patrones de conductas son iguales para todos; amigos, conyugues, familiares, compañeros de trabajo y de estudio, sobrinos, cuñados, vecinos, jefes, empleados etc.
Lo que queremos resaltar en esta ocasión, es que Ud. debería enfocarse en lograr alcanzar un PERFIL QUE LE DEFINA A USTED, en cualquier lugar, circunstancia, ante cualquier persona, y aun cuando usted este solo, sea usted mismo quien juzgue ¡quién es usted!
Ahora que se ha hecho esta aclaratoria, nuevamente la pregunta ¿quién quiere ser usted?

Relaciones socioafectivas
Las Relaciones Socioafectivas no pueden ser definidas según como nos la llevamos con los demás. Si no deben ser definidas según, lo que creemos nosotros mismos que son las relaciones socioafectivas. Es decir, no importan las relaciones socioafectivas, según lo hagan sentir a usted, sino según usted quiera crear sus propias relaciones socioafectivas, es decir, no hay que buscar excusas, ni culpables, busque usted de crear las relaciones socioafectivas saludables, no dependa de los demás, sea usted quien cree las condiciones saludables, y es precisamente a través del perfil que usted quiera crear de si mismo,
¿Qué perfil desea tener usted, para formar relaciones socioafectivas saludables?¿Ser una persona conciliadora? ¿Ser una persona comprensiva? ¿Ser una persona que prepara el ambiente para el dialogo?¿Ser una persona que provoca que las cosas buenas pasen? ¿Ser un emisario de la Paz?
Si con estas características, están redefinido el perfil que usted va a estar empezando a crear le felicito, de no ser así, entonces de nada serviría haber tomado el curso, ¿verdad que si? Ya que usted está muy claro con lo que quiere hacer con su familia, en su ambiente de trabajo, de estudio, en su comunidad y en su entorno social, comience desde ya a ir trabajando en el perfil que desea grabar en los corazones de quienes le rodean, para mientras usted este vivo, y aun cuando parta de este mundo.
Yo ya empecé, mi perfil es ser una persona conciliadora, motivadora, comprensiva, educadora, y pacificadora, espero usted se agregue a esa lista e incluya incluso cada día mas características favorables en su perfil, yo todos los días estoy trabajando en ello. No se resigne a ser lo que sea, o lo que el destino le puso en el camino, o lo que los traumas del pasado quieran hacer con usted, empiece a crear relaciones saludables, en las que todos ganes, tome conciencia, que el deber no es de los demás, el deber es nuestro.

Sea líder de sus relaciones afectivas

Las Relaciones Socioafectivas
Ser líder, es más que tener una autoridad, es tener el control, es hacer que las cosas pasen, es ser el promotor de lo que se anhela tener, es crear y promover sus principios e ideologías, usted cree que se pueden tener relaciones socioafectivas familiares, empiece usted mismo a crearlas, sea el ejemplo, sea el modelo a seguir, sea quien comience el principio de ellas, si en su familia no existe armonía, no se queje, no busque culpables, no busque salvadores anónimos, comience usted a liderar en su familia, a favor de ella.
Un buen, líder de las relaciones socioafectivas:
  • Crea el ambiente de armonía,
  • Perdona las equivocaciones de los demás, se disculpa y admite sus propias equivocaciones.
  • Renueva las oportunidades para volver a comenzar de nuevo, y restaurar lo perdido,
  • Se preocupa por ser el modelo a seguir,
  • Se preocupa más por el bienestar general que el suyo propio,
  • Delega responsabilidades y coopera con el cumplimiento eficaz de ella,
  • Establece metas, objetivos, y criterios para resolver los problemas.

Si usted quiere tener un Perfil excelente, propóngase ser un Líder de las relaciones socioafectivas en su entorno, y desde ya, se está catalogando como un vencedor y una persona de éxito, y le esta asegurando el éxito a sus seres queridos.
La paz de las relaciones socioafectivas no se negocia con nada, deje el orgullo a un lado, deje la falta de perdón a un lado, deje el enojo, la amargura, y los traumas a un lado. Perdone, avance y siga adelante, siempre adelante y no se detenga en el camino.

Autor:
Maria de los A. Pérez
Fecha publicación: 26/01/2009

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Second Life: Amor virtual por internet


Second Life (abreviado SL) es un metaverso lanzado el 23 de junio de 2003, desarrollado por Linden Lab, y es accesible gratuitamente en Internet. Sus usuarios, conocidos como "residentes", pueden acceder a SL mediante el uso de uno de los múltiples programas de interface llamados Viewers (visores), lo cual les permite interactuar entre ellos mediante un avatar. Los residentes pueden así explorar el mundo virtual, interactuar con otros residentes, establecer relaciones sociales, enamorarse, participar en diversas actividades tanto individuales como en grupo y crear y comerciar propiedad virtual y servicios entre ellos. SL esta reservado para mayores de 18 años. Existe una alternativa para personas de entre 13 y 17 conocida como Teen Second Life.

lunes, 20 de septiembre de 2010

¿Humanos monógamos?: Ensayos


¿Humanos monogamos?: Ensayos
Cargado por raulespert. - Más vídeos de ecología, sostenibilidad y economía social.

Monogamia (del griego: mónos: uno y gamos: matrimonio). En el mundo animal, la monogamia se refiere a la relación de la pareja que mantiene un vínculo sexual exclusivo durante el período de reproducción y crianza. En los humanos, la monogamia es un tipo de relación amorosa y sexual exclusiva entre dos personas, las que mantienen un vínculo matrimonial o de unión libre por un período de tiempo o por toda la vida. Al practicante a este tipo de relación se le llama monógamo. 
A diferencia de la monogamia, existe otro tipo de relaciones que vinculan a más de dos personas a la vez, como la poligamia (sea poliándrica o poligínica), poliamor, entre otras. Según diversas opiniones la institución tradicional del matrimonio monógamo se enfrenta a un creciente deterioro. En varias encuestas muestran que el 75% de los casados según esta instituciónexperimentan algún tipo de sufrimiento, lo cual puede relacionarse en parte con que más de la mitad de los matrimonios terminen en divorcio o separación y su lapso de duración promedio, a escala mundial, sea inferior a cuatro años. Por estas separaciones, las personas experimentan el continuo tránsito de una relación a otra (perfilando lo que se llama monogamia seriada). Los consecuentes divorcios o separaciones, van perfilando una sociedad que vive y busca relaciones monógamas pero, mientras llega la siguiente, o en su caso la primera, las personas se enfrentan a vivir sin pareja. Sin embargo, cabe señalar que la separación de la pareja es un fenómeno que existe por igual en otro tipo de relaciones. Otra dificultad que experimenta la monogamia es la infidelidad o el engaño, pues las relaciones sexuales y románticas fuera de la pareja estable superan en muchos estudios, a más del 50%, en proporciones ligeramente superior entre hombres y mujeres. En este sentido Freud afirmaba que “todos somos polígamos reprimidos”. 

Trastornos sexuales (eyaculación retrasada)

Ilustración de: Ricardo Fumanal

Es una afección médica en la cual el hombre es incapaz de eyacular, ya sea durante la relación sexual o con estimulación manual en presencia de una pareja. La eyaculación es la acción en la cual se libera el semen desde el pene.

Causas
La mayoría de los hombres eyaculan al cabo de unos cuantos minutos después de iniciado el acto de la relación sexual, pero los hombres con retraso en la eyaculación pueden ser totalmente incapaces de eyacular en algunas circunstancias (por ejemplo, durante la relación sexual) o pueden eyacular sólo haciendo un gran esfuerzo y después de una relación sexual prolongada (por ejemplo 30 a 45 minutos).
La eyaculación retrasada puede ser producto de causas físicas o psicológicas:

Las causas psicológicas comunes abarcan:
  • Un contexto religioso estricto que lleva a la persona a ver el sexo como algo pecaminoso
  • Falta de atracción por la pareja
  • Condicionamiento provocado por patrones únicos o atípicos de masturbación
  • Eventos traumáticos (como el ser descubierto al masturbarse o teniendo sexo ilícito o al saber que la pareja tiene un romance fuera de la relación)
  • Pueden estar involucrados algunos factores, como ira hacia la pareja.
Las causas físicas pueden abarcar:
  • Uso de ciertos medicamentos (como Prozac, Melaril y guanetidina)
  • Enfermedad neurológica como un accidente cerebrovascular o daño nervioso a la médula espinal o la espalda
  • Pruebas y exámenes
La estimulación del pene con un vibrador u otro dispositivo estimulador puede determinar si existe un problema físico subyacente, con frecuencia neurológico. Un examen neurológico puede revelar otros problemas en los nervios asociados con la eyaculación retrasada.

Tratamiento
Si el hombre nunca ha eyaculado en su vida a través de cualquier forma de estimulación como polución nocturna, masturbación o relaciones sexuales, debe consultar a un urólogo para determinar si hay una anomalía congénita o física.
Sin embargo, si la persona es capaz de eyacular en un período razonable de tiempo con alguna forma de estimulación, debe buscar una terapia sexual con un especialista en esta área. El tratamiento en estos casos, generalmente incluye ambos compañeros. El terapeuta normalmente instruye a la pareja acerca de las bases de la respuesta sexual y cómo comunicarse y guiar al compañero a brindar la estimulación ideal, en lugar de intentar provocar que se presente una respuesta sexual.
Normalmente, la terapia implica una serie de tareas para la pareja, en la privacidad del hogar, en las cuales ellos se comprometen en actividades sexuales que minimicen la presión del desempeño y se concentren en el placer.
De manera particular, no se permiten las relaciones sexuales durante un período de tiempo limitado, mientras la pareja mejora gradualmente su capacidad para disfrutar de la eyaculación a través de otros tipos de estimulación.
En los casos en los cuales existe una relación problemática o hay inhibición del deseo sexual entre la pareja, se puede requerir terapia como paso preliminar para mejorar la relación y la intimidad emocional.
Algunas veces, la hipnosis puede servir como complemento a la terapia, particularmente si el compañero no está dispuesto a participar en ella. Es probable que El autotratamiento de este problema no tenga éxito en la mayoría de los casos.
En caso de que se crea que la causa del problema es un medicamento, se pueden considerar otras opciones farmacológicas. (Nunca se debe dejar de tomar un medicamento sin consultar primero con el médico). Esto puede ser difícil en ciertos casos, especialmente cuando el medicamento está funcionando apropiadamente para resolver una afección física preexistente o un problema psicológico.

Pronóstico
El tratamiento ambulatorio requiere regularmente alrededor de 12 a 18 sesiones con una tasa de éxito promedio que va del 70 al 80%.
Un resultado más positivo está asociado con el hecho de tener antecedentes previos de experiencias sexuales satisfactorias, una duración corta del problema, tener sensaciones de deseo sexual, sentir amor hacia la pareja, tener motivación para el tratamiento y la ausencia de problemas psicológicos serios.
En caso de que los medicamentos estén causando el problema, el médico puede recomendar un cambio o una suspensión de éstos (si es posible). Si esto se puede hacer, la recuperación total es posible.

Posibles complicaciones
Si el problema no se aborda y se remedia, se puede presentar estrés en el matrimonio, insatisfacción sexual, inhibición del deseo sexual y renuencia al contacto sexual. Si se desea un embarazo, tal vez los espermatozoides se tengan que recolectar empleando otros métodos, debido a la falta de eyaculación.

Prevención
Las actitudes sanas hacia la sexualidad y los genitales propios ayudan a prevenir el retraso en la eyaculación. Asimismo, es de vital importancia darse cuenta que uno no puede inducir una respuesta sexual simplemente de la misma manera como no se puede inducir el hecho de dormir o transpirar. Cuanto más uno intente tener una cierta respuesta sexual, más inhibición se presentará.
Para minimizar la presión, un hombre debe abandonarse al placer del momento, sin preocuparse si va a eyacular y cuándo. La compañera debe crear una atmósfera relajada, libre de presión, en lugar de acosar con preguntas de si ha ocurrido la eyaculación o no. Finalmente, se deben comentar abiertamente los temores o la ansiedad, como el temor al embarazo o a una enfermedad.

Nombres alternativos
Incompetencia eyaculatoria; Eyaculación retrasada en el sexo; Retraso o demora en la eyaculación.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Principales motivos de la infidelidad

Hablamos de motivos, no de excusas. Con estas se podrían llenar libros enteros

Una de las peores traiciones hacia nuestra pareja o por parte de ella es la infidelidad. Generalmente pensamos que la persona infiel es la única culpable, sin embargo la infidelidad es el resultado de la crisis de una pareja, pues quien es infiel lo hace porque busca en otra persona cuestiones sexuales, emocionales o intelectuales que su pareja no le da.
La infidelidad no sucede espontáneamente, siempre hay motivos que la provocan. La lista de razones es interminable, pero los sexólogos especialistas en terapia de pareja coinciden en que en todas se intenta satisfacer las carencias en la pareja:

Las 9 razones más comunes de la infidelidad son:

1. Nos sentimos devaluados. Terminado el enamoramiento, enfrentamos a la pareja real y olvidamos a la idealizada, y sus conductas no siempre placenteras en la convivencia defraudan nuestras expectativas. Si la pareja nos abandona al centrarse sólo en sus objetivos personales y no en los de ambos, y al mismo tiempo nos relacionamos con una persona distinta que nos hace sentir más valorados, la elegimos inconscientemente como nueva compañera. Principalmente para las mujeres, es muy importante sentirnos bellas y deseadas por nuestro hombre. Si no se cumple nuestro objetivo, sentimos una gran frustración y se devalúa nuestra autoestima. Una forma de sentirnos de nuevo atractivas y deseadas, es siendo cortejadas en una relación extramarital.

2. La monotonía. Cuando nuestra pareja descuida el tiempo en común por sus actividades personales y deja de tener detalles cariñosos con nosotros, sentimos que el amor se acabó, se produce un distanciamiento y nos empezamos a sentir encadenados a pasar el resto de nuestros días en una relación que ha perdido su encanto. Un matrimonio sumido en la rutina y en el aburrimiento se puede venir abajo a causa de un encuentro con un intruso que llegue y nos aborde con el misterio, encanto y riesgo de los que carece nuestra relación.

3. Una vida sexual deficiente. El sexo es un elemento esencial en la pareja y si éste es defectuoso, quien se siente insatisfecho tiende a buscar fuera de la relación la satisfacción sexual que no encuentra en su pareja. Si a pesar de sentir un gran amor por la pareja, en la cama no encontramos nada excitante, nos vengamos teniendo relaciones sexuales con otra persona, porque estamos enojados con nuestra pareja que no quiere hacer el amor o no quiere llevar a cabo nuestras fantasías sexuales.

4. Dependencia emocional de los padres. Si nuestra pareja no es emocionalmente independiente de sus padres y no establece límites respecto a ellos, esta conducta infantil nos hace sentir sin su apoyo, y nuestra necesidad insatisfecha de ser escuchados y atendidos nos impulsa a buscar una relación extramarital.

5. Buscamos nuevas sensaciones. Si se acaba la seducción del enamoramiento y se vive en el hastío de una relación, hay quienes necesitan seguir satisfaciendo su necesidad de seguir enamorados. La curiosidad de experimentar el sexo con otras personas y de vivir la aventura es un fuerte motor para buscar un affair.

6. Idealizamos a la pareja. Para continuar idealizando a nuestra pareja, muchas veces elegimos como amante a una persona totalmente opuesta. Hay quienes llevan a cabo todas sus fantasías sexuales con el amante y no con la pareja para sentir que la siguen manteniendo en el concepto de "decente".

7. La pareja lo permite. Se dan casos en que la pareja está de acuerdo en que tengamos relaciones extramaritales, porque es consciente de que necesitamos satisfacer las deficiencias que existen en nuestra propia relación.

8. Sentimos amenazada nuestra libertad. Cuando la pareja es asfixiante o nos da pavor perder nuestra independencia y quedar atrapados en una relación, intentamos sentirnos libres cometiendo actos de infidelidad.

9. Alarde de poder. Por haber obtenido poder, dinero y una posición social, hay quienes sienten que se han ganado el derecho a tener un mayor potencial sexual con el sexo opuesto.

La infidelidad es un síntoma de la serie de crisis por las que atraviesa una pareja. Si buscamos en el fondo, descubriremos que somos infieles cuando no encontramos en nuestra pareja lo que buscamos y nuestra relación no satisface completamente nuestras necesidades. Sin embargo, superar la crisis dependerá de la forma en que podamos comunicarnos como pareja.

La infidelidad es bastante frecuente

La infidelidad ¿Se perdona?


La infidelidad se perdona?
Cargado por psiquealo. - Eventos familiares, cumpleaños y sobre el arte de criar a los hijos.

Es un buen video sobre una consulta a una sexóloga real por lo que nos puede ser útil para hacernos una idea del desempeño profesional que se puede esperar de nosotros. El tema de la infidelidad no lo hemos tratado hasta ahora, pero si que es cierto que es uno de los motivos más frecuentes de consulta profesional en psicología y ofreceremos más información sobre el tema en siguientes entradas.

Entrevista con el psicóloga clínica y sexóloga Sophia Behrens, sobre el tema: "Se puede realmente perdonar una infidelidad???" 
Puedes ver más sobre el tema: 

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Los celos en la relación de pareja


Uno de los deseos más profundos que poseen los seres humanos es el de ser únicos, exclusivos. Ya desde los primeros años de vida se exige el amor exclusivo de la madre. Cuando en una relación se siente que el amor de la persona amada le ha sido quitado o está en peligro de serlo por una tercera persona, los celos aparecen.
Los celos son una de las emociones naturales en nuestra sociedad, como el odio o el amor, pero los éstos pueden poseer rasgos negativos como positivos. Debido a que se tiende a percibir a los celos normales como una muestra de afecto por parte de la persona amada, una justa cantidad de celos sería necesaria. Sin embargo, si en una pareja los celos son permanentes, éstos tienden a desgastar y perturbar la relación afectiva, porque surge el reproche, el reclamo, la exigencia de incondicionalidad hacia el ser querido.
Como parte de la vida amorosa de todos los individuos, los celos son sentimientos que provocan tanto goce como sufrimiento. Barthes, un reconocido semiótico francés, observa que como celosos padecemos cuatro veces:
  1. Por celosos. 
  2. Por reprocharnos estar. 
  3. Por temer que nuestros celos hieran al otro. 
  4. Por dejarnos someter a una nadería.

Otra óptica sobre el fenómeno de los celos es la que propone Bowlby con su teoría del apego. En experiencias realizadas con animales (Harlow, Lorenz, Bowlby), se determinó que el apego que éstos manifestaban por sus madres no estaban basados en la necesidad de alimentación sino en la de seguridad.
Bowlby estudio ésto en los seres humanos y postuló que en ellos se conserva la tendencia a una figura de apego durante toda la vida. Esta teoría ha ido afirmándose en las ultimas dos décadas, y a la que se han adherido importantes profesionales de la psicología. La madre, figura de apego inicial, puede ser sustituida por otra persona, por ejemplo, la pareja.
Si adherimos a esta teoría, los celos serían la emoción que manifiesta la ansiedad ante la posible pérdida de nuestra necesaria figura de apego, la que nos brindaría seguridad psicológica, (esto puede darse a nivel inconsciente aunque la relación sea controvertida).
De acuerdo a lo expresado, los celos serían una reacción natural ante la posible pérdida de nuestra pareja. Lo que determinará que los celos sean patológicos o normales es su intensidad y el hecho de que se deban a una causa justificada o infundada.

Celos normales
Si se entiende a la captación de la atención de la persona celada como una de las características de los celos, se puede entender que en ciertas situaciones los mismos son necesarios.
En el matrimonio, por ejemplo, este tipo de celos es útil, porque actúa como generador de energía vital en la pareja. Cada uno se esfuerza en mejorar para mantener encendida la llama del amor.
Los celos, como una reacción de alerta ante un bajón amoroso de cualquier miembro de la pareja, son saludables y constructivos.
Otro caso de celos positivos aparece en las personas mayores, en las que actúan como estimulantes favorables del amor. Muchas veces es como una especie de chispa energética que hasta se vuelca en otras actividades productivas, las que por años habían pasado desapercibidas.
Es muy común que se interpreten los celos como expresión de la importancia que tiene un individuo para esa persona. En las parejas recién formadas, uno de los índices para verificar si la otra persona está realmente interesada es la demostración de celos. Es así que la aparición de celos por parte de uno de los miembros de la pareja le hace saber al otro sobre sus sentimientos recíprocos y son concebidos como halagadores.

Celos en la pareja
Los celos forman parte de la relación amorosa. La ilusión que se tiene de ser único y extraordinario en el mundo se esfuma al entrar en escena "un tercero".
La soledad provoca tal angustia que exacerba el miedo de perder a la persona amada. Justamente para contrarrestar esa angustia es que surgen los celos. A su vez, demuestran el dolor que conlleva darse cuenta que uno no es irremplazable.
En una pareja es importante respetar la libertad de cada miembro, su estado anímico y sus necesidades. Cuando en ocasiones uno de los integrantes de la pareja se cree propietario de los sentimientos de él o de ella, entonces, el equilibrio se rompe y aparecen los celos.
El perfil psicológico de la persona que siente celos se relaciona con la baja autoestima y la inseguridad. Estas personas, además de tener reacciones emocionales negativas, tienen necesidades de estimación y demanda continua de aprobación. La persona celosa reclama un sacrificio, desea ser amado incondicionalmente, siendo incapaz de sacrificarse, puesto que suele ser demasiado egoísta y desconfiado. Por estas necesitadas de estimación, suelen demandar constante aprobación.
Cualquier cambio en el contexto de la pareja puede llegar a ser motivo para una reacción de celos en personas. Aparecen pensamientos de engaño y se atiende selectivamente a señales de alerta, creando de esta manera un rival imaginario inexistente. Al no poder controlar estos sentimientos la persona se torna cada vez más insegura e hipervigilante, generando, como consecuencia, reacciones agresivas o "escenas de celos".
A largo plazo, los interrogatorios se vuelven rutina,la persona celosa controla la libertad y movimientos de su pareja y la relación comienza a deteriorarse. La comunicación se ve reducida exclusivamente a las preocupaciones y pensamientos del celoso.
El bienestar de la pareja teñida de celos se va debilitando paulatinamente. En una pareja donde los celos predominan, se presenta la frustración y la pérdida que provocan odio y agresión. Así, llegan cuestionar si realmente existe amor entre los ellos.
James Parr, filósofo existencialista, propone causas y prevenciones de los celos románticos en su libro "Nuevas maneras de amar": cómo la autenticidad transforma las relaciones". En este libro expone su creencia sobre los celos y dice que surgen en una relación amorosa debido a tres factores: comparación, competencia y el temor a ser reemplazado.
Si la persona se vuelve más autónoma y creativa la probabilidad de que los celos se produzcan es menor, ya que la relación entre estos tres factores se torna menos significativa.
Si uno se ama a sí mismo, la comparación con los otros disminuye y cuando la competencia no existe, se es menos vulnerable a sentir celos. Al volverse irremplazable en una relación los celos desaparecen.
Según Parr, la manera básica para prevenir los celos, es volverse una persona única e irremplazable para la persona amada, y para eso, tornarse más auténtico es lo que se necesita. Así, se trasciende el peligro de ser reemplazado por potenciales rivales.
En ocasiones, cuando los celos aparecen, son debido a malinterpretaciones de situaciones ambiguas. En vez de parar a pensar en otras posibles explicaciones, se permite que las emociones inunden el razocinio. Por este motivo, es muy importante tomarse un momento para analizar tanto las impresiones como los pensamientos que atraviesan la mente en situaciones ambiguas.

Señales de alarma
  • Necesita controlar todos los movimientos de su pareja. 
  • Opina que sos un ingenuo o una ingenua y te pueden engañar. 
  • No le gusta que salgas sólo/a o con tus amigos. 
  • No le gusta que lleves cierto tipo de ropa provocativa. 
  • Sólo te quiere para si. 
  • Arma una escena de celos sin motivos. 
  • Cree saber más sobre usted que usted mismo/a.

Tácticas para evitar los celos
  • Inténte que se sienta seguro/a de su relación, mostrando lo bien que están juntos, pero sin dar explicaciones de lo que haces constantemente. 
  • Aclare desde el principio cualquier situación que le pueda llevar a crear una sospecha más. 
  • No intente que reconozca que todo lo que le ocurre es por celos. 
  • Explíquele cómo te sientes cada vez que te espía o te interroga. 
  • Preguntale por qué no puede confiar en ti si es que realmente te quiere.

Reflexiones para una persona celosa
  • Piensa que tu pareja está contigo porque te quiere como eres. 
  • Si tienes amistades, ¿No es lógico que tu pareja también las tenga? 
  • Es importante fomentar aficiones al margen de tu pareja. 
  • Cuando le asalten dudas calmate y luego habla sobre ellas. 
  • No se puede desconfiar de alguien que confía en ti. 
  • Tu pareja es libre de estar a tu lado. 
  • Tu pareja es una persona y no una propiedad.

Distintas manifestaciones de celos
Las distintas escuelas psicológicas tienen diferentes enfoques sobre los celos, según el punto de referencia que tomen para evaluarlos desde el pensar, actuar y sentir del ser humano.
En hombres, con temperamento depresivo, tristes, con problemas en sus relaciones conyugales la reacción de los celos ha de ser depresiva y la tragedia final irá precedida de una gran angustia y de una lucha interna agobiante.
En cambio, en hombres de gran trabajo, acción, responsabilidad, la reacción celosa será activa, dinámica, explosiva, extendida en el espacio y en el tiempo. No se conforman, luchan siempre, pues corren al unísono el sentimiento amoroso y la razón analítica.
A su vez, los tímidos y opacos, sufren para sí, los celos son poco expresivos, aunque padecen mucho daño interior.
Las mujeres y hombres de emociones rápidas, de irritación fácil, de carácter colérico, poseen celos pasionales y terribles, y que suelen esclavizar a la persona amada.
Siente desprecio hacia la mujer que engañan con una mujer más joven. Su autoestima decrece, su orgullo se destruye y en compensación, busca un sustituto joven a quien se le brinda plenamente para tratar de apagar los celos que la angustian y agobian.
Los que padecen de alteraciones hormonales, hombres o mujeres, tienen celos patológicos que pueden ir acompañados de cambios radicales en el carácter y conducta. La glándula que más influye en los estados de celos es la Tiroides. Su disfunción puede traer manifestaciones somáticas: cervicales, genitales, corazón y otros órganos efectores. Son más importantes aún, las alteraciones psíquicas y de comportamiento, con estados de celos muy dinámicos y cambiantes.
Las bruscas descargas hormonales, traen variaciones en el comportamiento sexual, alteraciones en la conducta y sadismo intelectual para con su par.

Delirio celotípico
Los celos tienen una compleja psicopatología, y los celos patológicos se presentan en diversas situaciones, incluyendo la paranoia conyugal (síndrome de Otelo), limitada al delirio de celos que involucra a la pareja.
El delirio es una radical modificación de las relaciones del individuo con la realidad que se debe a creencias inamovibles que provocan una alienación de su Yo, es decir, que la persona se despoja de su anterior personalidad.
Este trastorno afecta la concepción del mundo que tiene la persona implicada en su noción del YO. El Yo esta vinculado a su "mundo" de una manera en particular, representando así la construcción de la realidad y su manera de desenvolverse en la misma. El Yo del sujeto elabora sistemáticamente los valores de realidad que lo vinculan con el mundo. Esta ligazón esta constituida por las creencias, que son las que le asignan significado a todos los fenómenos del mundo y su grado de realidad para el Yo.
El delirio es la inversión de las relaciones de la realidad del Yo con su mundo, mientras que las ideas delirantes son temas que trastocan las relaciones del Yo con su mundo. En el caso de los celos, la relación que se produce es la de retracción del Yo, por frustración, ya que el Yo pierde su unidad, intimidad y su dominio del pensamiento.
En el delirio celotípico lo que sucede es que el sujeto transforma la situación de la relación amorosa en una situación triangular. El tercero introducido es un rival sobre el que se proyecta resentimiento y odio, acumulados por las frustraciones que ha sufrido o sufre el delirante celoso, que se siente burlado y abandonado.
Así la persona se torna hipervigilante, y tiene que sondear sentimientos, descubrir intenciones y desbaratar artimañas de su pareja. Generalmente, es mediante las encuestas y su propia reflexión que la persona delirante "esclarece" el misterio y llega a una "verdad", absoluta para él.
Cuando el delirio celotípico se ha formado, se sistematizan "pruebas", "pseudocomprobaciones", "falsos recuerdos", interpretaciones delirantes, de ilusiones, de la percepción, y de la memoria.
La angustia del paciente por delirios sobre la infidelidad de su esposa/o se convierte fácilmente en ira. La persona puede hacer de forma incesante acusaciones, espiar o seguir a su esposa/o, y malinterpretar acciones simples, como la forma en que se cierra una cortina como un mensaje al amante. Puede requerir la confesión de forma constante, asegurando el perdón. La agresión física es un peligro real.
En personas con problemas relacionados con el alcohol, la presencia de delirio celotípico es muy común. Las dudas y sospechas patológicas con respecto a la fidelidad de la pareja son utilizadas como excusas para explicar la dependencia al alcohol.
La conducta alcohólica interactúa de una manera especial con los celos. Durante la intoxicación, las sospechas son ligeras y transitorias, mientras que durante la abstinencia, persisten las convicciones firmes, que en ocasiones, tales acusaciones, pueden acompañarse con violencia.
Aunque la impotencia sexual y la disminución del deseo sexual son efectos del consumo excesivo de alcohol, en personas alcohólicas con celotipia, estos fenómenos son interpretados de otra manera. Por ejemplo, se le puede atribuir la frialdad propia, efecto del alcohol en exceso, a una falta de interés sexual por parte de la pareja, porque obtuvo satisfacción sexual con otra persona. A su vez, un individuo que consume alcohol en exceso que tiene impotencia puede sospechar que su pareja está buscando tener relaciones sexuales con otra persona.

Referencias bibliográficas
Gross, Richard (1994): "Psicología de la ciencia y la conducta". México, D.F. 
Kaplan, H.; Sadock, B.; Grebb, J. (1997): "Sinopsis de Psiquiatría". Baltimore, Maryland, William Wilkins; Argentina, Editorial Panamericana. 
Kaufmann, Friedrich (comp.) (1996): "Psicología general: elementos para una introducción". Buenos Aires - Argentina. Ed. De Belgrano.

Las siete maneras más frecuentes de causar la incomunicación en las parejas



La causa más frecuente de malestar y conflictos en las parejas es debida a la falta de comunicación entre ellos. Tanto la comunicación como la incomunicación es algo que vamos construyendo con nuestras acciones y conocer la forma en la que construimos la incomunicación dentro de una pareja es una forma muy útil de aprender que cosas debemos evitar para mejorar nuestra comunicación.
No sólo por la sabiduría popular sino también por la práctica en el trabajo con parejas, la base de la mayoría de los conflictos en la pareja está en la incomunicación, la incapacidad de la pareja  de encontrar herramientas para expresar sus puntos de vista.
En muchas parejas estables se establecen una serie de dinámicas, que se han llamado “juegos de comunicación” que acaban por destruir una relación de pareja. Todos esos “juegos” parten de un gesto sencillo, que conlleva a una acción a la que se atribuyen malas interpretaciones.
En esa incomunicación un miembro de la pareja está más preocupado de decirle al otro que escucharlo, donde hay un juego de poderes en donde se desea salir victorioso, y también se expresan de forma agresiva mediante gritos, ironías, gestos, etc

La tentación de cambiar al otro
“No creí que fueras así”: dice uno/a, y el otro/a responde “¿cómo creías que era?, ¿dónde estabas cuando me conociste?.
Esto ocurre cuando uno/a se ha enamorado de un fantasma e intenta que se acomode, no es la pareja real. Es una trampa grande ya que impide la consolidación de una pareja madura y real. Se intenta que el compañero/a se acomode a sus propias expectativas.
Lo importante es entender que la frase “Algún día cambiará” nunca llega. Además aceptar aquello que se quiere, y negociar aquellas partes que uno no puede pedir que cambie.

La oferta y la demanda de la conquista
Es el juego de “Romeo y Julieta”, un enamoramiento plagado de idealizaciones. Es el periodo donde se sedujeron para estar juntos y donde sólo mostraron lo que el otro quería ver, proponiéndose como mejor opción.
Después de ese primer periodo llega la parte más  real donde se puede ver los defectos del otro, y ahí surge la angustia y la separación. Comienzan las ganas de querer cambiar el otro, y la frustración que conlleva  de cara a conseguir la pareja ideal.
Si existe desilusión es porque de alguna manera se construyó una ilusión del otro.

No somos dos, sino seis
Esto tiene que ver con la pareja y su relación con sus familias de origen o políticas, es decir, dos figuras reales que son la pareja, más el padre y la madre de cada uno como figuras identificatorias.
Afecta a la fluidez de la relación porque las creencias, valores y modelos se basan en el modelo recibido de la propia familia de origen. Cuanto mayor sea la diferencia, mayor será el conflicto.
Lo importante es transformar esas diferencias en complementariedades, que son la base de ser una pareja.

Acercarse y alejarse
La interacción en la pareja se basa de una excesiva dependencia. El que ofrece apoyo comienza a asfixiarse y a tomar distancia, y el más desvalido se siente rechazado y comienza a atosigarlo, que a su vez genera más distancia.
Es el juego del “gato y el ratón” donde indica una falta de compromiso que necesita una relación de pareja. Se vive la relación afectiva como asfixiante, y se tiende a huir de la relación, mientras que el otro cuanto más de trata de acercarse más de aleja.

El amo y el esclavo
Hay una figura que se establece como vencedora, y la otra como vencida, la que va generando rabia que, tarde o temprano, descargará en una forma de venganza: “¿te acuerdas cuando te dije?”, “es que siempre te tengo que decir todo”, etc…
Tampoco hay espacio para las críticas, que se convierten en descalificaciones que van subiendo de tonalidad y pueden llegar a convertirse en agresiones verbales con riesgo de terminar en un caos de violencia física.
Se meten en disputas que terminan en escaladas de agresión mutuas, igual que en la película de la “Guerra de los Roses”.
El problema en la pareja es que se confunde competir con compartir, en vez de encontrar una respuesta reflexiva sobre lo que el otro nos ha dicho, se inicia una pelea donde ninguno se escucha, sino que se ataca.

El juego de los supuestos
Los supuestos son comunes en la comunicación entre las personas, por la creencia que se conoce al otro, y se da por sentado lo que el otro quiere expresar mediante un gesto, palabra, o actitud, “como ya te conozco, sé lo que vas a decir, pensar, sentir, etc”.
Suponer lo que el otro dice y no preguntar directamente, hace que se vayan generando malas interpretaciones, y empieza un conflicto que crece como una bola de nieve. El problema está en que las respuestas a partir de las suposiciones.
Lo importante es que la pareja logre comunicarse especificando lo que trataron de transmitir. Una simple pregunta puede aclarar cualquier error de interpretación y evitar futuros malentendidos.

La triangulación de los celos
Puede ocurrir cuando uno de los miembros de la pareja se siente celoso/a e inseguro/a  fantasea que el otro miembro centra su atención en otra persona. Empieza a  “perseguirle, acosarle y a controlarle”. Un retraso en la llegada a casa puede ser el detonante de una catástrofe amorosa.
La situación se repite a lo largo del tiempo, la persona “controlada” se siente tan oprimida en la relación que empieza a buscar momentos de “oxigenación”. Esto hace que la persona que controla esté segura de la fantasía de que le están engañando.
En una pareja, el celoso se siente inseguro, tiene miedo de ser abandonado. En cambio, una persona con la autoestima saludable no piensa que su compañero/a pueda enamorarse de otro/a.
Quizás este es el juego más peligroso. El objeto de celos puede ser real o fantaseado, o bien ser un grupo de amigos, la televisión, deporte, etc.
El problema es que de las desvalorizaciones y reproches mutuos pueden terminar construyendo un círculo vicioso, y un día a la persona acusada de infidelidad, alguien le diga algo agradable, se le pueden iluminar los ojos, “alguien le ha dicho algo agradable sin descalificarlo”  y ser en comienzo de una infidelidad real que se originó en una fantasía.

(Basado en “siete juegos de incomunicación entre parejas” de M.Ceberio)