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sábado, 4 de diciembre de 2010

La vasectomía



Es una cirugía para cortar los conductos deferentes, los conductos que llevan los espermatozoides de un hombre desde el escroto hasta la uretra. La uretra es el conducto que transporta los espermatozoides y la orina fuera del pene. Después de una vasectomía, los espermatozoides no pueden movilizarse fuera de los testículos. Por lo tanto, un hombre que haya tenido una vasectomía exitosa no puede embarazar a una mujer.

Descripción
La vasectomía por lo regular se realiza en el consultorio del cirujano usando anestesia local, con lo cual usted estará despierto pero no sentirá ningún dolor.
  • Después de rasurar y limpiar el escroto, el cirujano inyectará un anestésico en el área.
  • El cirujano hará luego una pequeña incisión quirúrgica en la parte superior del escroto, ligará los conductos deferentes y los cortará por separado. El cirujano empleará puntos de sutura o una goma de piel para cerrar la herida.
A usted le pueden hacer una intervención sin incisión quirúrgica que se denomina vasectomía sin bisturí (NSV, por sus siglas en inglés).
  • El cirujano encontrará los conductos deferentes palpando el escroto y luego inyectará un anestésico.
  • Luego hará un agujero diminuto en la piel del escroto y sellará los conductos deferentes. Generalmente, el cirujano halará los conductos deferentes a través del diminuto agujero con el fin de amarrarlos y cortarlos. No se necesitarán puntos de sutura.
Por qué se realiza el procedimiento
La vasectomía puede recomendarse para hombres adultos que estén seguros de querer evitar embarazos futuros. Una vasectomía vuelve a un hombre estéril (incapaz de embarazar a una mujer).
Una vasectomía no se recomienda como una forma de control de natalidad a corto plazo. El procedimiento para anular o revertir una vasectomía es una operación mucho más complicada.
La vasectomía puede ser una buena opción para los hombres que:
  • Tengan una relación y ambos compañeros estén de acuerdo en que ya tienen todos los hijos que quieren y no desean o no pueden usar otras formas de control de natalidad.
  • Tengan una relación y su compañera tiene problemas de salud que harían el embarazo inseguro para ella.
  • Tengan una relación y uno o ambos compañeros tienen trastornos genéticos y no quieren arriesgarse a transmitírselos a sus hijos.
La vasectomía puede no ser una buena opción para los hombres que:
  • Tengan una relación y un compañero esté inseguro respecto a su deseo de tener hijos en el futuro.
  • Tengan una relación que sea inestable, que esté atravesando por una fase estresante o que sea en general muy difícil.
  • Estén pensando hacerse operar sólo para complacer a su compañera.
  • Estén confiando en engendrar hijos posteriormente guardando sus espermatozoides o anulando su vasectomía.
  • Sean jóvenes y todavía tengan muchos cambios en la vida por delante.
  • Sean solteros cuando quieren hacerse una vasectomía. Esto incluye a hombres que estén divorciados, viudos o separados.
  • No quieran, o tengan una compañera que no quiera, ser molestados teniendo que usar otras formas de anticoncepción durante la actividad sexual.
Riesgos
No existe ningún riesgo serio para la vasectomía. El semen se examinará en los meses posteriores a la operación para verificar que no contenga espermatozoides.
Como sucede con cualquier procedimiento quirúrgico, se puede presentar infección, hinchazón o dolor prolongado. El seguimiento cuidadoso de las instrucciones para el tratamiento posoperatorio reduce estos riesgos de manera significativa.
En muy raras ocasiones, los conductos deferentes pueden crecer y juntarse nuevamente. Si esto sucede, los espermatozoides se pueden mezclar con el semen, lo cual haría posible que usted embarazara a una mujer.

Antes del procedimiento
Dos semanas antes de la vasectomía, coméntele al médico respecto a todos los medicamentos, incluso los que haya comprado sin una receta, vitaminas, suplementos y hierbas que esté tomando. Posiblemente necesite reducir o dejar de tomar ácido acetilsalicílico (aspirina), ibuprofeno (Advil, Motrin ), y otros medicamentos que afectan la coagulación de la sangre durante 10 días antes de la cirugía.
En el día de la cirugía, use ropa suelta y cómoda. Limpie bien su área del escroto. Tómese los medicamentos que el médico le mandó.
Lleve consigo un suspensorio escrotal a la cirugía.

Después del procedimiento
Usted debe ser capaz de regresar a la casa tan pronto como que el procedimiento termine y puede retornar a trabajar al día siguiente si no realiza trabajo físico pesado. La mayoría de los hombres regresa a trabajar al cabo de 2 a 3 días. Usted debe ser capaz de retornar a sus actividades físicas normales en 3 a 7 días. Es normal tener algo de hinchazón y hematomas en el escroto después del procedimiento, lo cual debe desaparecer en cuestión de 2 semanas.
Usted debe usar un suspensorio escrotal durante 3 a 4 días después del procedimiento. Asimismo, puede usar una compresa fría para prevenir o reducir la hinchazón. Los analgésicos, como el paracetamol (Tylenol), pueden ayudar a aliviar la molestia. Puede tener relaciones sexuales tan pronto como se sienta listo, por lo regular alrededor de una semana después de la cirugía.

Pronóstico
La vasectomía no afecta la capacidad de un hombre para tener una erección o un orgasmo, o para eyacular semen. TAMPOCO previene la propagación de enfermedades de transmisión sexual (ETS).
El número de espermatozoides disminuye gradualmente después de una vasectomía y, después de más o menos 3 meses, ya no hay presencia de ellos en el semen. Usted debe continuar usando un método de control de natalidad para prevenir el embarazo hasta que su muestra de semen esté totalmente libre de espermatozoides.
La mayoría de los hombres quedan satisfechos con la vasectomía y la mayoría de las parejas disfrutan el hecho de no tener que usar un método anticonceptivo.

Nombres alternativos
Cirugía de esterilización masculina; Vasectomía sin bisturí; NSV

Referencias
Nagler HM, Jung H. Factors predicting successful microsurgical vasectomy reversal. Urol Clin North Am. 2009 Aug;36(3):383-90.

Actualizado: 3/22/2010

Versión en inglés revisada por: David Zieve, MD, MHA, Medical Director, A.D.A.M., Inc., and Scott Miller, MD, Urologist in private practice in Atlanta, Georgia.
Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Genitales femeninos


El aparato reproductor femenino es el sistema sexual femenino. Junto con el masculino, es uno de los encargados de garantizar la reproducción humana. Ambos se componen de las gónadas (órganos sexuales donde se forman los gametos y producen las hormonas sexuales), las vías genitales y los genitales externos. A diferencia de los genitales masculinos los genitales femeninos son internos y comporte funciones reproductoras a través del útero, las trompas de Falopio y los ovarios.

Genitales masculinos


El aparato reproductor masculino o aparato genital masculino, junto con el femenino, es el encargado de garantizar la procreación, es decir la formación de nuevos individuos para lograr la supervivencia de la especie.
Los principales órganos que forman el aparato reproductor masculino son el pene y los testículos. Tanto el pene como los testículos son órganos externos que se encuentran fuera de la cavidad abdominal, a diferencia de los principales órganos del sistema reproductor femenino, vagina, ovarios y útero que son órganos internos por encontrarse dentro del abdomen.
Los testículos producen espermatozoides y liberan a la sangre hormonas sexuales masculinas (testosterona). Un sistema de conductos que incluyen el epidídimo y los conductos deferentes almacenan los espermatozoides y los conducen al exterior a través del pene. En el transcurso de las relaciones sexuales se produce la eyaculación que consiste en la liberación en la vagina de la mujer del líquido seminal o semen. El semen está compuesto por los espermatozoides producidos por el testículo y diversas secreciones de las glándulas sexuales accesorias que son la próstata y las glándulas bulbouretrales.

jueves, 9 de septiembre de 2010

El clítoris


El clítoris es el órgano eréctil que se encuentra en la parte superior de la vulva de la mujer. Etimológicamente clítoris en latín significa Llave.
Está unido a los labios menores y recubierto parcialmente por éstos. De hecho, habitualmente son sólo visibles el capuchón y el glande del clítoris, que se hallan en la parte superior de los labios menores, y que forman apenas una décima parte del volumen total del clítoris.
Cuando las células de la cara interna del prepucio del clítoris se descaman y hacen la degeneración grasa que les caracteriza, forman el esmegma, como en el caso masculino. La higiene habitual impide que éste se acumule. Si lo hiciera, produciría irritaciones y adherencias, como sucede, de hecho, en los casos de fimosis del clítoris.
En él se concentran los nervios que producen placer sexual en la mujer. En efecto, este órgano no tiene otra función conocida hasta el momento que la de causar placer de tipo sexual a la mujer, por lo que en algunas sociedades del continente africano se practica la mutilación sexual de las mujeres: la ablación de clítoris consiste en su mutilación antes de que las jóvenes lleguen a tener la menstruación para tratar de impedir que conozcan el placer sexual.
El clítoris en toda su longitud puede llegar a tener un tamaño de 10 a 13 cm, mientras que el glande clitoriano mide entre 3 y 4 mm de ancho y 4 y 5 mm de largo (en estado de reposo) mientras en erección puede alcanzar los 1 a 1.5 cm de longitud en la mujer promedio. La parte visible del clítoris es el glande y es extremadamente sensible a la estimulación directa en la mayoría de mujeres, prefiriendo la estimulación indirecta a través del prepucio o capuchón clitoriano, el glande constituye solo la octava parte de todo el clítoris. El clítoris está formado por los mismos tejidos del pene y, en su mayor parte, funciona igual que este. La única diferencia importante entre los dos, es que la uretra de la mujer no pasa a través del cuerpo del clítoris.
El clítoris tiene tres porciones: el glande, el cuerpo y las raíces. Las tres estructuras miden en conjunto 10 a 13 cm promedio, lo cual es una sorpresa para la mayoría de las personas que desconocen ésto, lo que pasa es que, casi todo el clítoris está oculto y sólo una pequeña porción del glande es visible.
Glande: Es la única porción visible del clítoris y tiene muchas terminaciones nerviosas que lo hace sumamente sensible. Es la estructura del organismo que tiene más terminaciones nerviosas, al punto que duplica las que tiene el  glande del pene y más que la lengua y la punta de los dedos. En algunas mujeres el estímulo clitoridiano directo es doloroso y algunas no toleran ninguna forma de estímulo porque experimentan dolor, aún cuando sea tocado indirectamente, de allí que el glande está protegido por el prepucio. Durante el orgasmo es cuando más sensible se pone y por eso se retrae y se esconde debajo del capuchón del clítoris, para evitar el contacto directo. El tamaño medio del glande del clítoris, cuando no está erecto, es de unos 4 a 5 mm, pero varía entre 1 a 1,5 cm durante la relación sexual.
Cuerpo: Está formado por dos estructuras llamadas cuerpos cavernosos, que están unidos y parecen como una sola estructura. Tienen forma cilíndrica y su interior es como una esponja que se llena de sangre durante el estímulo sexual, al igual que lo hacen los cuerpos cavernosos del pene. El cuerpo del clítoris se puede palpar durante la excitación sexual como un cordón, cubierto por piel, que se encuentra por debajo del hueso púbico. La longitud del cuerpo del clítoris varía entre 4 y 5 cm.
Raíces: Los dos cilindros que forman el cuerpo del clítoris, al llegar al hueso púbico se separan y amoldan a la forma de los huesos pelvianos, formando una "V" invertida. La longitud de las raíces del clítoris puede llegar a medir hasta 6 a 7 cm.
Casi todas las mujeres tienen el glande del clítoris pequeño, pero en contadas excepciones puede haber un crecimiento exagerado llamado “clitoromegalia”. En el momento de la excitación sexual, los cuerpos esponjosos del clítoris se llenan de sangre y puede llegar a tener un aspecto similar al de un pene pequeño.
Puede estar asociado a problemas endocrinos de las glándulas suprarrenales o bien, puede tener un origen congénito. Es una situación incómoda para la mujer, que siente que tiene un pene en vez de un clítoris.
En el desarrollo embrionario, hay una fase en que ambos sexos son indistinguibles. El desarrollo del clítoris y los órganos sexuales externos de la mujer comienzan a partir de la 7ª semana de la vida embrionaria. El clítoris se desarrollará a partir del tubérculo genital análogo al glande del hombre.
En fases muy tempranas, el clítoris realmente parece un pequeño pene, pero, gracias a la acción de las hormonas maternas, adquiere su localización —anterior a la uretra— y tamaño, más pequeño que en el varón. Una malformación relativamente común es la masculinización de los órganos sexuales femeninos externos, y en especial el clítoris, que se vuelve de un tamaño mayor.

La fuerte unión de la parte superior de los labios menores con el clítoris, hace que el movimiento de penetración del pene mueva los labios y, de esta manera, se estimula el clítoris.
Para un 20-30% de mujeres, este estímulo es suficiente para producir un orgasmo, cuando se combina con las sensaciones causadas por el pene, acariciando las paredes vaginales durante los movimientos de empuje.
Otro 20-30% alcanzan el orgasmo con la penetración, pero necesita estímulos clitoridianos simultáneos, el resto sólo lo logran con manipulación del clítoris o del capuchón del clítoris; o sea que, un 70 a 80% de las mujeres necesitan un estímulo del clítoris para lograr el orgasmo.
Hay muchos hombres, que desconocen esta excesiva sensibilidad por lo que les gusta estimular el clítoris en forma directa, cuando a la mayoría de las mujeres le gusta la estimulación indirecta, sobre el capuchón que cubre el cuerpo del clítoris. La mayoría de las mujeres se masturban estimulando la zona del clítoris, cuidando que se mantenga lubricado.
El término clítoris procede del griego antiguo κλειτορίς (kleitorís), que fue reintroducido sin cambios en el Renacimiento. El primer médico antiguo en haberlo nombrado fue Rufo de Éfeso (siglos I-II d. C.). Además, se sabe que en griego existía un verbo derivado: κλειτοριάζω (kleitoriázō), que significaba "acariciar(se) el clítoris para producir placer".
La literatura médica moderna menciona por primera vez la existencia del clítoris hacia el siglo XVI, aunque hay disputas sobre el momento exacto. Renaldo Columbus (también conocido como Mateo Realdo Colombo) fue un profesor de cirugía en la Universidad de Padua, en Italia, y publicó en 1559 un libro, llamado De re anatomica, en el que describió "la sede del placer femenino". Columbus concluyó que "como nadie ha descubierto estos detalles y su propósito, si se permite que le dé nombres a cosas que descubro, debería ser llamado 'el amor o dulzura de Venus'."
La aseveración de Columbus fue rechazada por su sucesor en la universidad, Gabriele Falloppio (descubridor de las trompas de Falopio, actualmente denominadas tubas uterinas), que se adjudicó el ser el primero en descubrir el clítoris. En el siglo XVII, el anatomista holandés Caspar Bartholin (véase glándulas de Bartolino) rechazó ambas pretensiones, diciendo que el clítoris ya era ampliamente conocido por la ciencia médica desde el siglo II.
Durante la época victoriana del siglo XIX, las mujeres que padecían de problemas uterinos, hormonales o emocionales eran diagnosticadas con una supuesta enfermedad llamada histeria femenina, la cual no tenía remedio y solo podía ser aminorada por medio de masajes de clítoris (equivalentes a lo que hoy en día reconocemos como masturbación). Los médicos manipulaban la vulva de la "paciente" hasta que esta alcanzaba el orgasmo, momento en que se aplacaban los síntomas de su mal. La lista de síntomas asociados con este mal era tan larga que llegó un momento en que el número de casos se convirtió en una epidemia; casi cualquier dolencia leve podía servir para diagnosticar histeria. Cabe notar que muchos de esos síntomas -por ejemplo la pesadez abdominal, la "lubricación vaginal excesiva" y la conducta lujuriosa- serían reconocidos hoy en día como indicios de frustración sexual.
El famoso ginecólogo William Masters y la trabajadora social Virginia Johnson (conocidos popularmente por sus dos apellidos juntos: Masters & Johnson) son considerados pioneros del estudio de la respuesta sexual humana; ambos efectuaron extensos estudios sobre el clítoris.
En los años 1970 la palabra clítoris era considerada ofensiva en los medios de comunicación estadounidenses, pero en los últimos años ha desaparecido de la lista de palabras tabú. Uno de los logros más importantes de la sexología científica es poner de relieve el importante papel que tiene el clítoris en la satisfacción sexual de la mujer y las relaciones sexuales en su conjunto.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Anatomía erógena de los genitales femeninos




Los genitales femeninos son un gran desconocido desde el punto de vista erógeno (que no reproductivo). Se podría argumentar que este desconocimiento mayor de los genitales femeninos (o sus zonas más erógenas) se debe en parte a la ubicación de los mismos (más ocultos que los masculinos), pero lo cierto es que se debe principalmente a factores educativos. Cuando se habla de “anatomía sexual” se suele hacerse referencia a la anatomía genital, sobre todo a la anatomía genital reproductiva (órganos internos). Pero insistiremos en la idea de que todo el cuerpo es erógeno, no sólo los genitales. Todo el cuerpo tiene que ver con la sexualidad, y es fuente potencial de placer.
Es importante que cada mujer conozca su propia geografía sensual, reconozca todas y cada una de sus partes. Debido a la educación recibida a nivel erótico y también a nivel genital, muchas mujeres desconocen su propia anatomía erógena. A las mujeres se les enseña a comportarse como “bellas durmientes” a nivel erótico (y, por cierto, también a otros niveles). Se presiona y se educa a la mujer, de forma más o menos directa, para que asuma que su erótica no existe (o no tiene sentido) si no es en función de una pareja. Por ejemplo, se le enseña que no debe mirarse los genitales, ni tocarlos, ni explorarlos de ninguna manera, ya que cuando llegue el hombre adecuado y el momento adecuado, ya se encargará él de hacerlo.
Muchas veces el silencio y la ignorancia que existen alrededor de los genitales femeninos, en los hombres y también en las mujeres, es realmente sorprendente. Mujeres con varios hijos ignoran por dónde orinan, o piensan que orinan por la vagina. Mujeres que llevan años manteniendo relaciones coitales con su pareja, ignoran dónde está su clítoris. Muchas mujeres afirman que sus genitales son feos, a pesar de que NUNCA los han observado en un espejo. Otras piensan que sus labios menores son deformes, porque jamás han visto otros o los han mirado con detenimiento. Estos casos son frecuentes en mujeres adultas y también en jóvenes.
Un punto a tener en cuenta por las mujeres en el caso de las parejas heterosexuales es que la mujer no puede esperar que el hombre sepa o aprenda a estimularla y acariciarla correctamente, cuando ella misma ignora cómo hacerlo. Es responsabilidad de la mujer explorar y descubrir su propio cuerpo, aprender a acariciarlo, y comprender su funcionamiento (zonas sensibles, formas de alcanzar el orgasmo, ritmos biológicos, regla, etcétera). Al igual que es responsabilidad del hombre conocer el suyo propio.
Esto hará posible que disfrute su erótica por sí misma o sí mismo, y también en compañía. Por ello, vamos a dedicar unas líneas a hablar de la anatomía erógena genital en la mujer.
Podemos observar en la ilustración los genitales externos femeninos, el conjunto de los cuales se denomina “Vulva”. En la vulva apreciamos distintas partes:
Pubis o monte de Venus: El pubis es la parte inferior del vientre, que forma un triángulo entre las piernas. En los adultos y adultas, el pubis está cubierto de vello. Es una zona carnosa y blanda, debido a la abundancia de tejido adiposo.
Labios mayores: Con las piernas abiertas, la mujer puede advertir entre ellas un área cubierta de vello y ligeramente adiposa (como el pubis). Estos son los labios mayores. En la mayoría de las mujeres son de un color ligeramente más oscuro que el resto de la piel, como el escroto de los hombres.
Si se colocan los dedos encima de los labios mayores, rodeando el introito vaginal por ambos lados, y se ejerce una suave presión el efecto puede ser muy excitante para muchas mujeres. Esto se debe a que bajo los labios mayores se encuentran los bulbos vestibulares, dos bultos de tejido eréctil que representan un papel muy importante en la estimulación erótica, en la excitación y el orgasmo.
Labios menores o ninfas: son unos pliegues muy suaves desprovistos de vello que se encuentran rodeados por los labios mayores, y que se tornan más oscuros y se hinchan durante los periodos de excitación erótica. Al contrario que ocurre con los labios mayores, las ninfas carecen de grasa y de vello. Los labios menores son el equivalente (desde el punto de vista del desarrollo embrionario) a la piel del pene masculino. Al igual que los labios mayores, los labios menores son muy sensibles a las caricias.
Perineo o periné: entre el ano y la parte inferior de los labios menores hay un área muy pequeña y extremadamente sensible: es el perineo. En esta zona las caricias con algo de presión suelen ser muy estimulantes para muchas mujeres.
Ano y zona circundante: la hendidura que encontramos entre las nalgas es enormemente sensible. Así mismo, el área que rodea el ano es muy receptiva y su caricia produce sensaciones que algunas mujeres encuentran muy placenteras.
El canal anal es una zona erógena por excelencia tanto en hombres como en mujeres, no obstante su estimulación requiere lubricación y una lenta preparación (y por supuesto, para ser disfrutadas estas caricias deben ser deseadas)
Clítoris: el clítoris es sin duda el punto más excitante, el más exquisito, el de mayor potencial para el placer de la anatomía femenina. La única función del clítoris es proporcionar placer a su dueña, y no hay otra parte del cuerpo, ni en el hombre, ni en la mujer, que tenga únicamente este cometido. Sólo el clítoris.
En la ilustración podemos ver su localización, en el lugar en que se unen los labios menores. Sin embargo, esto que es perceptible a la vista, y que se suele denominar “clítoris”, es sólo la punta de un complejo sistema mucho más amplio, y parte del cual no está a la vista. Este conjunto de estructuras, que se denominan 'complejo clitoral', constituyen un conjunto funcional del que hablaremos detenidamente en el próximo artículo.

María Victoria Ramírez es psicóloga y sexóloga.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

La intersexualidad


Conocemos como intersexualidad a un grupo de afecciones donde hay una discrepancia entre los genitales internos y externos (los testículos o los ovarios).
El término antiguo para esta afección, hermafroditismo, provino de juntar los nombres de un dios y una diosa griegos, Hermes y Afrodita. Hermes era el dios de la sexualidad masculina (entre otras cosas) y Afrodita la diosa de la sexualidad, el amor y la belleza femeninas.
Aunque los términos antiguos todavía se los puede encontrar en artículos y obras de referencia, han sido reemplazados por parte de la mayoría de los expertos (al igual que pacientes y sus familias) dado que son engañosos, confusos e insensibles. Este grupo de afecciones cada vez más se está llamando trastornos del desarrollo sexual (DSD, por sus siglas en inglés).

Causas
La intersexualidad se puede dividir en 4 categorías:
(Es necesario saber que en muchos niños, la causa de la intersexualidad puede permanecer indeterminada, incluso con las técnicas de diagnóstico modernas).

Intersexualidad 46, XX: La persona tiene los cromosomas de una mujer, los ovarios de una mujer, pero los genitales externos con apariencia masculina. Esto generalmente es el resultado de un feto femenino que ha estado expuesto a hormonas masculinas en exceso antes del nacimiento. Los labios mayores (“labios” o pliegues de la piel de los genitales externos femeninos) se fusionan y el clítoris se agranda para aparecer como un pene. Esta persona generalmente tiene un útero y trompas de Falopio normales. Esta afección también se denomina 46, XX con virilización y solía llamársele pseudohermafroditismo femenino. Existen algunas causas posibles:
  1. Hiperplasia suprarrenal congénita (la causa más común)
  2. Hormonas masculinas, como la testosterona, consumidas por la madre durante el embarazo.
  3. Tumores productores de hormonas masculinas en la madre, entre los cuales los más comunes son los tumores ováricos. A las madres que tengan hijos con intersexualidad 46, XX se les debe hacer un chequeo, a menos que haya otra causa clara
  4. Deficiencia de aromatasa, que puede no notarse hasta la pubertad. La aromatasa es una enzima que normalmente convierte las hormonas masculinas a hormonas femeninas. El exceso de actividad de la aromatasa puede llevar a exceso de estrógenos (hormona femenina) y la escasez de actividad a intersexualidad 46, XX. En la pubertad, estos niños XX, que han sido criados como niñas, pueden comenzar a tomar características masculinas.

Intersexualidad 46, XY: La persona tiene los cromosomas de un hombre, pero los genitales externos no se han formado completamente, son ambiguos o claramente femeninos. Internamente, los testículos pueden ser normales, estar malformados o ausentes. Esta afección también se denomina 46, XY con subvirilización y solía llamársele pseudohermafroditismo masculino. La formación de los genitales masculinos, externos y normales depende del equilibrio apropiado entre las hormonas masculinas y femeninas; por lo tanto, requiere una producción y funcionamiento adecuado de las hormonas masculinas. La intersexualidad 46, XY tiene muchas causas posibles:
  1. Problemas con los testículos. Los testículos normalmente producen hormonas masculinas pero, si no se forman apropiadamente, esto llevará a subvirilización. Existen muchas causas posibles para esto, incluyendo disgenesia gonadal pura XY.
  2. Problemas con la formación de testosterona. Ésta se forma a través de una serie de pasos; cada uno requiere una enzima diferente. Las deficiencias en cualquiera de estas enzimas pueden provocar testosterona inadecuada y producir un síndrome de intersexualidad 46 XY diferente. Tipos diversos de hiperplasia suprarrenal congénita pueden encajar en esta categoría.
  3. Problemas con el uso de testosterona. Algunas personas tienen testículos anormales, producen cantidades adecuadas de testosterona, pero todavía tienen intersexualidad 46, XY.
  4. Deficiencia de 5-alfa-reductasa. Las personas con esta deficiencia carecen de la enzima necesaria para convertir la testosterona a deshidrotestosterona (DHT). Existen al menos cinco tipos de deficiencia de 5-alfa-reductasa. Algunos de los bebés tienen genitales masculinos normales, algunos genitales femeninos normales y muchos tienen algo de los dos. La mayoría cambia a genitales masculinos externos alrededor del tiempo de la pubertad.
  5. Síndrome de insensibilidad a los andrógenos (AIS, por sus siglas en inglés). Es la causa más común de intersexualidad 46, XY. Aquí las hormonas son todas normales, pero los receptores para las hormonas masculinas no funcionan apropiadamente. Existen más de 150 defectos diferentes identificados hasta ahora, y cada uno causa un tipo diferente de AIS. A este síndrome también se lo ha denominado feminización testicular.

Intersexualidad gonadal verdadera: Aquí la persona debe tener tanto tejido ovárico como testicular. Esto podría ser en la misma gónada (un ovotestículo) o la persona podría tener un ovario y un testículo. Puede tener cromosomas XX, cromosomas XY o ambos. Los genitales externos pueden ser ambiguos o pueden tener apariencia masculina o femenina. Esta afección solía llamarse hermafroditismo verdadero. En la mayoría de las personas con intersexualidad gonadal verdadera, la causa subyacente se desconoce, aunque en algunos estudios con animales ha sido vinculada a la exposición a pesticidas comunes para la agricultura.


Trastornos de intersexualidad compleja o indeterminada del desarrollo sexual: Muchas configuraciones de cromosomas distintos a las combinaciones simples 46, XX o 46, XY pueden ocasionar trastornos del desarrollo sexual y abarcan, entre otros, 45, XO (solamente un cromosoma X) y 47 XXY, 47, XXX: ambos casos tienen un cromosoma sexual adicional, sea un X o un Y. Estos trastornos no ocasionan una condición de intersexualidad donde haya discrepancia entre órganos genitales externos e internos. Sin embargo, puede haber problemas con los niveles de hormonas sexuales, el desarrollo sexual en general y alteración en los números de cromosomas sexuales.

Síntomas
Los síntomas asociados con la intersexualidad dependerán de la causa subyacente, pero pueden abarcar:
  • Genitales ambiguos al nacer
  • Micropene
  • Clitoromegalia (agrandamiento de clítoris)
  • Fusión parcial de los labios
  • Testículos aparentemente no descendidos (que pueden resultar ser ovarios) en niños varones
  • Masas labiales o inguinales (ingle), que pueden resultar ser testículos, en las niñas
  • Hipospadias [la abertura del pene está en un lugar diferente a la punta; en las niñas, la uretra (canal urinario) se abre en la vagina]
  • Genitales que aparte de esto tienen apariencia inusual al nacer
  • Anomalías electrolíticas
  • Ausencia o retraso de la pubertad
  • Cambios inesperados en la pubertad

Pruebas y exámenes
  • Análisis de cromosomas
  • Niveles hormonales (por ejemplo, nivel de testosterona)
  • Pruebas de estimulación hormonal
  • Pruebas de electrolitos
  • Pruebas moleculares específicas
  • Examen endoscópico (para verificar la ausencia o presencia de la vagina o el cuello uterino)
  • Ecografía o resonancia magnética para evaluar si los órganos sexuales internos están presentes (por ejemplo, el útero)

Tratamiento
Lo ideal es que un equipo de profesionales médicos con experiencia en intersexualidad deba trabajar en conjunto para entender y tratar el niño con intersexualidad, así como comprender, aconsejar y apoyar a toda su familia.
Los padres deben entender las controversias y cambios en el tratamiento de la intersexualidad en los últimos años. En el pasado, la opinión que prevalecía era que generalmente era mejor asignar un sexo lo más rápido posible, a menudo sobre la base de los genitales externos, en vez del sexo de los cromosomas, e instruir a los padres para no tener ambigüedad en sus mentes en cuanto al sexo del niño. A menudo se recomendaba una cirugía rápida en la cual se extirpaba el tejido testicular u ovárico del otro sexo. En general, se consideraba más fácil reconstruir los genitales femeninos que los genitales masculinos funcionales, de tal manera que si la elección “correcta” no era clara, al niño a menudo se le asignaba el sexo femenino.
En los últimos tiempos, la opinión de muchos expertos ha cambiado. Un mayor respeto por las complejidades del funcionamiento sexual femenino los ha llevado a concluir que los genitales femeninos insuficientes pueden no ser intrínsecamente mejores que los genitales masculinos insuficientes, incluso si la reconstrucción es “más fácil”.  Además, otros factores pueden ser más importantes en la satisfacción del sexo que los genitales externos funcionales. Los factores cromosómicos, neurales, hormonales, psicológicos y conductuales pueden todos influir en la identidad sexual.
Ahora muchos expertos instan a demorar la cirugía definitiva por el mayor tiempo que sea sano hacerlo y lo ideal es que se involucre al niño en la decisión sobre su sexo.
Claramente, la intersexualidad es un asunto complejo y su tratamiento tiene consecuencias a corto y a largo plazo. La mejor respuesta dependerá de muchos factores, incluyendo la causa específica de dicha afección. Es mejor tomarse el tiempo para comprender el asunto antes de apresurarse a tomar una decisión. Un grupo de apoyo para la intersexualidad puede ayudar a las familias a enterarse de las últimas investigaciones, y puede brindar una comunidad de otras familias, niños y adultos que han enfrentado la misma situación.

Grupos de apoyo
Los grupos de apoyo son muy importantes para las familias que enfrentan la intersexualidad.
Diversos grupos de apoyo pueden diferir en sus puntos de vista con relación a este tema tan sensible. 

Pronóstico
En caso de que se presente es importante que la información trate sobre las afecciones individuales. El pronóstico depende de la causa específica de la intersexualidad y no sirve de mucho las ideas preconcebidas que se tengan sobre el mismo o por falta de conocimiento. La perspectiva en general es de una mejora y sin excesivos problemas de identidad e integración social con comprensión, apoyo y tratamiento apropiados.

Nombres alternativos
Trastornos del desarrollo sexual; DSD; Hermafrodita; Seudohermafroditismo; Hermafroditismo