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viernes, 6 de junio de 2014

5 mitos sobre el sexo derrumbados por la neurociencia



Parecería que nos gusta tener todo debidamente ordenado: incluso el sexo debe tener unos ciertos rituales, nos debemos comportar de una forma en particular y las cosas que nos deben gustar son muy específicas. Si nos salimos de ahí, es un mundo nuevo y extraño, poco “normal”. Tenemos un montón de ideas sobre la sexualidad y el amor pero, también existen mitos y creencias. Pero parece que la ciencia gana una vez más… así que veamos estos mitos sobre el sexo desmentidos por la neurociencia

1. Los hombres están programados para engañar 

En primer lugar, si los hombres estuvieran genéticamente programados para engañar, las mujeres no se exaltarían cuando les son infieles. Además, hay que tener en cuenta que los genes no dirigen nuestro comportamiento sexual; sí puede predisponernos a ciertas actitudes, pero nuestros lóbulos frontales, encargados del juicio y la toma de decisiones, son los que tienen mayor peso en este caso. 

2. El porno le gusta solo a los hombres 

Lo cierto es que a nuestro cerebro parece gustarle el porno: ante una imagen sexual, la respuesta del cerebro es dos o tres veces más fuerte que con cualquier otro estímulo. Y esto no solo pasa en el cerebro de los hombres, también las mujeres lo hacen, aunque con algunas diferencias en las zonas de activación cerebral. Sin duda alguna, el gusto por el porno produce lo mismo en el cerebro de hombres y mujeres. 

3. El amor y el odio son polos opuestos 

Todo el mundo piensa que el amor y el odio son dos sentimientos opuestos. En los experimentos llevados a cabo con imágenes neuronales, se vio que cuando una persona sentía odio hacia algo, se iluminaban unas partes del cerebro, algunas de las cuales eran las mismas que las del amor. 

4. Los hombres quieren sexo, las mujeres amor 

Es una historia vieja como la humanidad misma: se nos ha hecho creer que hombres y mujeres quieren cosas diferentes. Sin embargo, el cerebro nos muestra que hay una gran variabilidad entre las personas independientemente de su sexo, es más: no hay diferencias en el cerebro en la parte relacionada al amor platónico. Además, hay encuestas que muestran que los hombres y las mujeres tienen las mismas razones para tener sexo esporádico. 

5. El amor es una emoción 

Muchas veces se cataloga al amor dentro del grupo de emociones, como el enojo o la sopresa; pero si has estado alguna vez enamorado sabrás que este sentimiento no es tan fugaz como los otros. Los neurocientíficos han descubierto que el amor es algo así como una “unidad” dentro del cerebro, como la que tenemos para la comida o el sexo. El amor romántico es una experiencia física muy fuerte que no solo permite que nos reproduzcamos, sino también que tengamos una mejor relación con nuestros pares, por lo que podría decirse que el amor es un aspecto evolutivo. La neurociencia ha derrumbado algunos mitos sobre sexo, pero tú, ¿qué otros mitos y leyendas sobre este tema crees que existen? 


Artículo escrito por: Lucia Vazquez – ojocientifico.com

domingo, 19 de enero de 2014

Las 6 profesiones más infieles




Aunque la infidelidad no se condiciona por la profesión que la persona desarrolle, el exceso de trabajo, el tiempo que se pasa en la oficina, el riesgo por vivir nuevas aventuras, los viajes y el estado de ánimo, sí condicionan que se pueda presentar una infidelidad. Estos son los profesionales más adúlteros. 

  1. Médicos, enfermeras y paramédicos Las largas jornadas laborales y el estrés hacen que estas personas se acerquen más. Además, los turnos en la noche propician un panorama ideal para una aventura. Según la encuesta, estas infidelidades suceden en un 37% con compañeros de trabajo y en un 25% con pacientes. 
  2. Profesores universitarios Cada vez es más frecuente la idea del estudiante de estar con un profesor experimentado. Ellos están en el segundo lugar del ránking con el 18%. 
  3. Pilotos y azafatas Su trabajo impide que pasen largos periodos de tiempo con su familia o sus parejas. En consecuencia, su vida sexual suele ser irregular. 
  4. Psicólogos Esta profesión hace que los pacientes se sienta comprendidos y a su vez atraídos por sus doctores, quienes muchas veces también logran entablar vínculos afectivos. 
  5. Abogados y secretarias Largas reuniones y no disponer de un horario determinado pueden incitar a la atracción y los juegos en la oficina. 
  6. Profesionales de los medios de comunicación Escritores, periodistas, fotógrafos, diseñadores, productores, camarógrafos y otras personas relacionadas con este tipo de trabajo pueden ser más vulnerables, pues comparten con otras personas diferentes escenarios y viajes durante mucho tiempo. 

En este orden de ideas, el portal de infieles también menciona en la lista a los militares, los músicos, los vendedores, los modelos, los barman y los deportistas como posibles adúlteros.


jueves, 19 de julio de 2012

Vuelve la doble moral: los jóvenes se casan con chicas "bien" pero ligan con las promiscuas

UN ESTUDIO DEMUESTRA QUE LA INFIDELIDAD LES DUELE MÁS A LAS MUJERES 

Articulo publicado en El Confidencial

Al contrario de lo que podría esperarse, la juventud mantiene los estereotipos sexuales de tiempos pasados y los perpetúa con sus actitudes. Pero, a la vez, muchos jóvenes, en especial las chicas, mantienen actitudes sexuales mucho más abiertas y activas que hace años, lo cual provoca choques inevitables entre unas y otras ‘filosofías’ de cama. Estamos asistiendo a una batalla de mentalidades. 
Por una parte, los jóvenes se están volviendo más conservadores, asegura Jesús M. Canto Ortiz, profesor de Psicología de la Universidad de Málaga, en parte gracias a un movimiento pendular. “La gente de cierta edad se creyó lo de la revolución sexual y decía que el sexo podía realizarse sin amor, que no se podía censurar a una persona por haber estado con otra, que los celos eran simple egoísmo. Ante el fracaso de esas ideas, nos hemos ido al otro extremo, como si dijéramos que ya que eso no vale, nos vamos a la postura opuesta”. 
Eso lleva a situaciones paradójicas, ya que al chico no le importa relacionarse con mujeres que tengan relaciones sexuales con frecuencia, pero cuando se trata de establecer una relación de pareja, sí le importa, y mucho su pasado sexual. “La vieja doble moral está ahí, esa que decía voy con putas pero me caso con la virgen, está cobrando nuevas expresiones”. 
Además, este viraje hacia el conservadurismo viene apoyado, asegura Canto Ortiz, en estudios genéticos y neuropsicológicos que exageran las diferencias “cuando dicen que la mujer es más emocional y el hombre menos, se suele entender que el hombre no lo es en absoluto y que la mujer lo es siempre, lo que dista mucho de ser cierto. Eso de el hombre es de Marte y la mujer de Venus es una simplificación”. 
Canto ha publicado, junto con Pilar Moreno, Jesús San Martín, Fabiola Perles, Gianluigi Moscato y Rosa María Reyes, el artículo Celos y sexismo: un estudio intercultural y que indaga en las diferencias entre hombres y mujeres a la hora de enfrentarse a la infidelidad. 
El estudio se realizó con dos grupos de personas: uno español (compuesto por 200 mujeres y 117 hombres) y uno cubano (102 mujeres y 98 hombres), que desvelaron algunas diferencias en cuanto a la percepción del dolor en los dos tipos de infidelidades, la emocional y la sexual. 
En la muestra española, tanto hombres como mujeres escogieron la emocional como la peor infidelidad, la más estresante, mientras que los cubanos no se ponían de acuerdo. Para los hombres, la peor infidelidad fue la sexual (en un 64% de los casos), mientras que en el caso de las mujeres, un 50% consideraba también la peor la sexual, y el otro 50% pensaba que era peor la emocional. 
Lo que sí quedó más claro fue el hecho de que cualquier tipo de infidelidad le provoca más dolor, en general, a las mujeres que a los hombres. Además, el estudio confirma que las mujeres tienden a manifestar las emociones con más intensidad que los hombres y que las personas más celosas son las que más afectadas se ven por la infidelidad sexual. 
“No hablamos de los celos en el estudio desde una perspectiva patológica. No estamos intentando encontrarles una explicación psicológica, sino que los vemos como algo común. En ese sentido, hemos tratado de analizar qué diferencia a los hombres y a las mujeres, No podemos decir que las diferencias sean debidas íntegramente a la cultura ni tampoco que sea algo puramente instintivo. Desde luego, este es un factor, pero también afectan variables culturales como el sexismo o la cultura del honor”, añade Canto.

viernes, 6 de julio de 2012

Matrimonio tabu: Infidelidad homosexual


Puede que no haya una escena más impactante en la vida de una pareja que descubrir que uno de los cónyuges tiene una relación con otra persona. El dolor es aún mayor cuando se trata de una infidelidad gay. Aunque cada vez es menos frecuente, el que una esposa se entere de que su marido le es infiel con otro hombre sí sucede en la vida real: "Hubo un período, a principios y mediados de los 80, en que estas situaciones fueron comunes. Tiene que ver con la aparición del Sida: las mujeres empezaron a infectarse con el VIH y así se enteraban de que sus maridos tenían relaciones con otros hombres". En EEUU., según una encuesta del The New York Times, se estima que 1,7 millón a 3,4 millones de mujeres están o estuvieron casadas con un hombre gay. En esa nación, uno de los casos más conocidos fue el del ex gobernador de Nueva Jersey, James McGreevy, quien tras darlo a conocer se separó de su segunda esposa.

jueves, 19 de abril de 2012

¿Por qué somos infieles?

Una investigación sobre la infidelidad hecha por la Facultad de Psicología y el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) revela que el ser infiel se debe tanto a factores genéticos, como biológicos, químicos, psicológicos, ambientales, sociales y culturales.
Asimismo, el estudio refiere que el bonito arte de pintar el cuerno va en aumento en el país, donde 15% de las mujeres y 25% de los hombres han sido infieles tanto física como emocionalmente, aunque si se trata sólo de “sentimientos”, la cifra aumenta a 35% para ellas y 45% para ellos.
Pero por qué es que las chicas buscan integrar a un tercero. Veamos, en orden de importancia, esto es lo que el estudio arroja: por problemas de comunicación con la pareja, insatisfacción sexual, falta de amor, porque les atrae alguien más, por dinero y por venganza ante una infidelidad previa.
Y ahora vayamos del otro lado. Ellos, meten la pata, primero, porque se sienten atraídos por otras personas, tienen mala comunicación con su pareja, no están satisfechos sexualmente, se sienten faltos de amor, creen que la higiene de su pareja no es la mejor, por problemas económicos y por vengar alguna infidelidad.
Ellas son infieles porque buscan cariño, comprensión y afecto. Ellos, para buscar placer y refrendar aquello de ser hombre.
En cuanto a los lugares que “propician” la infidelidad, el estudio de la UNAM arroja que en primer lugar lo ocupan los centros de trabajo, seguidos de los bares y gimnasios.
La investigación se hizo durante un año entre 300 parejas de entre 25 y 40 años de edad que están casadas, viven en unión libre o mantienen un noviazgo.

miércoles, 4 de abril de 2012

Vigilar a tu pareja ¿Un comportamiento aceptable?

Vigilar a la pareja no es una nueva moda. De hecho, desde hace décadas las mujeres y los hombres se han preocupado por controlar a sus parejas y para ello han recurrido a las técnicas más inverosímiles, incluso a contratar a detectives privados. Sin embargo, ahora con el desarrollo de Internet y los teléfonos móviles es mucho más fácil vigilar a las parejas.
Según un estudio realizado en la London School of Economics and Political Science, el 44% de las parejas casadas espía secretamente las actividades online de su pareja.
En primer lugar, los investigadores le preguntaron a un total de 992 parejas británicas qué comportamientos consideraban inaceptables del otro y si se espiaban. Así, se pudo apreciar que las personas no eran felices si:
  • Su pareja se enamoraba de otro(a) online (90%).
  • Tenían sexo virtual con alguien que no fuese ellos (84%).
  • Flirteaba con otros (69%).
  • Hablaba sobre los problemas de la pareja con otras personas (70%).

Por supuesto, los hombres y las mujeres no siempre coincidieron en sus ideas. Se apreció que para las mujeres el uso de Internet por parte de sus esposos se vivía de forma más dramática de cómo lo vivenciaban los hombres. Una controversia menor despertaron actividades como la compra online, ver material pornográfico o jugar.
Luego llegó la parte más conflictiva del estudio: averiguar cuáles eran las técnicas más usadas para espiar a la pareja. En este sentido, se comprobó que en el 44% de las parejas, uno de sus miembros espiaba al otro. Específicamente, el 20% de los hombres espiaban a sus esposas, el 43% de las mujeres hacían lo correspondiente con sus maridos y, un 37% de las parejas se espiaban mutuamente.
Los métodos de espionaje más usados eran:
  1. Leer el correo electrónico del otro. Un 10% de las parejas entrevistadas se leían mutuamente los correos pero sin que el otro lo sospechase.
  2. Leer los mensajes de texto del móvil. Nuevamente, una práctica común en el 10% de las parejas.
  3. Revisar la historia del navegador para descubrir todas las páginas y sitios web que ha visitado. Un 4% de las parejas.

No obstante, hubo quienes llegaron más lejos ya que algunos hachearon contraseñas, usaron software de monitorización y asumieron otra identidad virtual para provocar a sus parejas.
Lo cierto es que los datos son preocupantes, sobre todo si se tiene en cuenta que una de las bases de la relación de pareja debe ser la confianza en el otro. Quizás podríamos preguntarnos: ¿qué sentido tiene espiar al otro? ¿no sería mucho más sencillo preguntar? ¿vale la pena vivir con dudas para asumir constantemente el papel del detective? Obviamente, cada cual extraerá sus propias conclusiones.

Fuente:
  • Helspera, E. J. & Whitty, M. T. (2010) Netiquette within married couples: Agreement about acceptable online behavior and surveillance between partners. Computers in Human Behavior; 26(5): 916–926.

Escrito por Jennifer para Rincón de la Psicología.

miércoles, 12 de enero de 2011

Monogamia: ¿Infidelidad negociada?


¿Dejar que tu hombre duerma con otra mujer puede ayudar a tu relación? La autora y ex amante Holly Hill cree que sí. "Una de las cosas que he aprendido es que una mujer que negocia la infidelidad con su pareja es más poderosa que quien se queda en casa pensando por qué llegará tarde del trabajo", dijo. "Es mejor pasear al perro con correa que dejar que se escape por un agujero del jardín trasero". Las memorias de Hill, Sugarbabe, detallan sus aventuras con una serie de hombres casados. El libro vendió 24,000 copias en su nativa Australia, según su publicista, y recientemente llegó a los estantes en Estados Unidos. Holly Hill es su seudónimo. "Pensé que serían los hombres quienes querrían el libro, pero las mujeres fueron quienes lo compraron, porque lo que le dice a las mujeres es que, aunque sus hombres las engañan, aún las aman y quizás están buscando a alguien del montón.

domingo, 9 de enero de 2011

"Infidelidades en la pareja: Amor, fantasmas, verdades, secretos"


Autor MOSCONA, SARA LYDYNIA
ISBN 9789508922847
Año Edición 2007
Páginas 160
Encuadernación Rústica
Idioma Español
Precio 15,00 €uros





Sinopsis

Este libro recorre, interroga e intenta trabajar las diversas formas y encrucijadas del amor y sus fantasmas: las infidelidades en la pareja. Infidelidades que producen la ruptura de lo imaginario del amor. Podemos pensar dicha ruptura como la que podría habilitar o no, nuevos descubrimientos, nuevas maneras de vincularse. Es uno de los desafíos de este libro. Intentamos así abordar cuestiones nodales de una clínica rica, compleja y heterogénea que reconoce la fuerza con que se tiñen y entrelazan en la particularidad de cada relación, las marcas de la cultura. Coincidimos con Alejandra Tortorelli cuando señala en el prólogo que "Este texto panea vidas múltiples. Difícil no encontrarse en alguna de ellas, en algunos de sus momentos, aunque no es un libro de casos. Es un texto de singularidades que recorre no el amor sino sus situaciones, no la infidelidad según la transgresión de la norma sino las infidelidades según las vidas vividas." Nuestro anhelo como autoras, apunta a que los futuros lectores, haciendo trabajar al texto, lo sigan produciendo como tal.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Swinging: Celos y traición emocional


Swinging: Celos y traicion emocional
Cargado por raulespert. - Vídeos sociales y ecológicos.

En materia de amor y sexualidad, lo que imponen las reglas de las sociedades occidentales es que es un asunto de dos. La vida en pareja parece que lleva implícito la exclusividad sexual... Mirando a otras culturas, en cambio, la sexualidad no es un asunto privado en el que sólo participan dos personas, sino que puede ser ampliado: se puede hacer el amor en presencia de otras personas, o hacerlo entre tres o más parejas. En nuestra sociedad estas posibilidades se reducen, por regla general, al mundo de los sueños y las fantasías eróticas. Pero no nos engañemos, aún siendo así las normas sociales en materia sexual, el intercambio de parejas o swinging se está extendiendo cada vez más en los últimos años como una práctica pactada con la pareja. A muchas personas les permite la realización de sus fantasías y la introducción de novedades sexuales y creatividad en sus prácticas sexuales.

sábado, 30 de octubre de 2010

La infidelidad: Podcast de Radio del programa "Preguntaselo a Irene"



Estoy tratando de utilizar como recursos unos podcast de un programa de radio que suelo oír. La persona que lo hace es la Psicóloga y Terapeuta en constelaciones familiares Irene López Assor que me interesa bastante porque trasmite en un lenguaje muy asequible de cara el público algunos conceptos psicológicos que nosotros solemos manejar en un lenguaje más especializado. Como especialistas en sexología muchas veces tendremos que hacer cosas parecidas. No os digo que copiéis el estilo de Irene, es un estilo para un público determinado como vosotros tambien tendréis en su día el vuestro. Pero como ejercicio de difusión de contenidos y feed-back social con la gente con la que tenemos que tratar es muy bueno.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Principales motivos de la infidelidad

Hablamos de motivos, no de excusas. Con estas se podrían llenar libros enteros

Una de las peores traiciones hacia nuestra pareja o por parte de ella es la infidelidad. Generalmente pensamos que la persona infiel es la única culpable, sin embargo la infidelidad es el resultado de la crisis de una pareja, pues quien es infiel lo hace porque busca en otra persona cuestiones sexuales, emocionales o intelectuales que su pareja no le da.
La infidelidad no sucede espontáneamente, siempre hay motivos que la provocan. La lista de razones es interminable, pero los sexólogos especialistas en terapia de pareja coinciden en que en todas se intenta satisfacer las carencias en la pareja:

Las 9 razones más comunes de la infidelidad son:

1. Nos sentimos devaluados. Terminado el enamoramiento, enfrentamos a la pareja real y olvidamos a la idealizada, y sus conductas no siempre placenteras en la convivencia defraudan nuestras expectativas. Si la pareja nos abandona al centrarse sólo en sus objetivos personales y no en los de ambos, y al mismo tiempo nos relacionamos con una persona distinta que nos hace sentir más valorados, la elegimos inconscientemente como nueva compañera. Principalmente para las mujeres, es muy importante sentirnos bellas y deseadas por nuestro hombre. Si no se cumple nuestro objetivo, sentimos una gran frustración y se devalúa nuestra autoestima. Una forma de sentirnos de nuevo atractivas y deseadas, es siendo cortejadas en una relación extramarital.

2. La monotonía. Cuando nuestra pareja descuida el tiempo en común por sus actividades personales y deja de tener detalles cariñosos con nosotros, sentimos que el amor se acabó, se produce un distanciamiento y nos empezamos a sentir encadenados a pasar el resto de nuestros días en una relación que ha perdido su encanto. Un matrimonio sumido en la rutina y en el aburrimiento se puede venir abajo a causa de un encuentro con un intruso que llegue y nos aborde con el misterio, encanto y riesgo de los que carece nuestra relación.

3. Una vida sexual deficiente. El sexo es un elemento esencial en la pareja y si éste es defectuoso, quien se siente insatisfecho tiende a buscar fuera de la relación la satisfacción sexual que no encuentra en su pareja. Si a pesar de sentir un gran amor por la pareja, en la cama no encontramos nada excitante, nos vengamos teniendo relaciones sexuales con otra persona, porque estamos enojados con nuestra pareja que no quiere hacer el amor o no quiere llevar a cabo nuestras fantasías sexuales.

4. Dependencia emocional de los padres. Si nuestra pareja no es emocionalmente independiente de sus padres y no establece límites respecto a ellos, esta conducta infantil nos hace sentir sin su apoyo, y nuestra necesidad insatisfecha de ser escuchados y atendidos nos impulsa a buscar una relación extramarital.

5. Buscamos nuevas sensaciones. Si se acaba la seducción del enamoramiento y se vive en el hastío de una relación, hay quienes necesitan seguir satisfaciendo su necesidad de seguir enamorados. La curiosidad de experimentar el sexo con otras personas y de vivir la aventura es un fuerte motor para buscar un affair.

6. Idealizamos a la pareja. Para continuar idealizando a nuestra pareja, muchas veces elegimos como amante a una persona totalmente opuesta. Hay quienes llevan a cabo todas sus fantasías sexuales con el amante y no con la pareja para sentir que la siguen manteniendo en el concepto de "decente".

7. La pareja lo permite. Se dan casos en que la pareja está de acuerdo en que tengamos relaciones extramaritales, porque es consciente de que necesitamos satisfacer las deficiencias que existen en nuestra propia relación.

8. Sentimos amenazada nuestra libertad. Cuando la pareja es asfixiante o nos da pavor perder nuestra independencia y quedar atrapados en una relación, intentamos sentirnos libres cometiendo actos de infidelidad.

9. Alarde de poder. Por haber obtenido poder, dinero y una posición social, hay quienes sienten que se han ganado el derecho a tener un mayor potencial sexual con el sexo opuesto.

La infidelidad es un síntoma de la serie de crisis por las que atraviesa una pareja. Si buscamos en el fondo, descubriremos que somos infieles cuando no encontramos en nuestra pareja lo que buscamos y nuestra relación no satisface completamente nuestras necesidades. Sin embargo, superar la crisis dependerá de la forma en que podamos comunicarnos como pareja.

La infidelidad es bastante frecuente

La infidelidad ¿Se perdona?


La infidelidad se perdona?
Cargado por psiquealo. - Eventos familiares, cumpleaños y sobre el arte de criar a los hijos.

Es un buen video sobre una consulta a una sexóloga real por lo que nos puede ser útil para hacernos una idea del desempeño profesional que se puede esperar de nosotros. El tema de la infidelidad no lo hemos tratado hasta ahora, pero si que es cierto que es uno de los motivos más frecuentes de consulta profesional en psicología y ofreceremos más información sobre el tema en siguientes entradas.

Entrevista con el psicóloga clínica y sexóloga Sophia Behrens, sobre el tema: "Se puede realmente perdonar una infidelidad???" 
Puedes ver más sobre el tema: