Mostrando entradas con la etiqueta parto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta parto. Mostrar todas las entradas

viernes, 6 de junio de 2014




Los testimonios de mujeres que han tenido partos orgásmicos han sido recogidos por la sexología científica desde mediados del siglo pasado. El tipo de mecanismo oxitocinérgico que activa la eyección del flujo que lubrifica la vagina para el coito, o el que bombea el liquido seminal desde la vesícula seminal y produce el reflejo de eyección del semen, es el mismo que el del reflejo de eyección de la leche; y también el del reflejo de los músculos uterinos para el proceso del parto. El matrimonio Masters y Johnson efectivamente comprobó que en todos los orgasmos se producen ‘contracciones’ del útero, sea cual sea el origen del proceso orgásmico, y además registraron el latido del útero durante el orgasmo con electrodos intrauterinos (orgasmos simples, múltiples, relajación final…).

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Información sobre el medico español Dr Serrano Vicens

Para ampliar la información que apuntabamos en una anterior entrada sobre el parto orgásmico en la que os mencione las investigaciones del Doctor Serrano Vicens durante el franquismo, os copio un fragmento del libro Pariras con placer escrito por Juan Merelo-Barberá del que hemos tratado en una anterior entrada. Se trata de la parte del libro en el que lo menciona las investigaciones durante el franquismo del médico rural Doctor Serrano Vicens para que sepais algunas cosas más de tan curioso, como desconocido personaje. Tambien sirva como homenaje a su trabajo de investigador que realizo en unos momentos extremadamente difíciles y que le proporcionaron tantos sinsabores.


"Debo decir que sin el auxilio que me han
 prestado mujeres de clara inteligencia y gran
 carácter, mi obra hubiera sido imposible". 
Havelock , Elis Estudios de psicología sexual, 1913.

Durante los primeros cursos universitarios de sexología que impartí continuamente en la universidad franquista (1970-1975), un alumno me entrego un trabajo mecanografiado diciéndome: “Nos lo dio un médico que conocimos haciendo auto-stop. Nos dijo que como no podía publicar, hiciéramos con él lo que quisiéramos. Lo estamos multicopiando y repartiendo por la universidad; tambien es traducido y repartido por universidades extranjeras”. 
Cuando le pedí el original la dedicatoria de su autor, el Doctor Serrano Vicens, médico rural entonces, de Catadau (Valencia): “Esperando el interés de este estudio, y que de la manera que estime más oportuno, lo dé a leer a sus amistades”. La lectura de la investigación que durante treinta años había realizado el Doctor Serrano sobre la sexualidad femenina española me impresiono, como posiblemente debió de ocurrir con otros que pudieron conocer tan valiosa información de carácter sociológico sexual.
Su novedad, su verosimilitud y rigor, me dio esperanzas de un resurgimiento de lo que podríamos llamar: “la escuela sexológica española,” (Marañón, Saldaña, Jiménez Asua).
He expuesto la importancia de este trabajo en mis introducciones a sus ediciones libres y completas (la sexualidad femenina, de Serrano Vicens, editadas por Ruedo Ibérico, París 1972 y Editorial Jucar, Madrid 1975). Estas me sirvieron tambien para difundir, en el reacio ambiente intelectual y académico - tanto en épocas anteriores como recientes -, mis incipientes investigaciones sobre el parto orgásmico del que aquí voy a tratar.
Por ello hago patente mi agradecimiento al Doctor Serrano, desgraciadamente fallecido, no solo a nivel científico, sino tambien a nivel personal, pues hizo posible que mi investigación tuviera significación pública en el país en el que nació, aunque ahora otras actividades hayan postergado cuando en el extranjero siguen ya otros rumbos.
Después de aquella lectura me preocupe por localizar a su autor, con el que me entreviste apercibiéndome del ostracismo en que se encontraba entonces el único investigador español socio-sexológico, de rango, como pude entender en su contestación a mi carta pidiéndole la entrevista y anunciándole mi disposición para publicar su trabajo en el extranjero; en ella me decía: “Realmente estaba deseando recibir su carta, ya que no tenia noticia alguna de que hubiera llegado a Madrid mi trabajo”.
Es claro por esta manifestación que esperaba que su obra llegara a través de los estudiantes a profesionales responsables para valorarla y darle el cauce científico idóneo.  Fue entonces tambien cuando supe la consideración que gozaba el Doctor Serrano por quienes estaban cualificados para estimar su labor. Así el Doctor Marañón en 1957 le decía juzgando su investigación: “Hecha con toda lealtad científica y de la mayor trascendencia. Claro que no puede publicarse aquí, donde los asuntos sexuales tienen una absurda censura que redunda en perjuicio moral y material para nuestra humanidad. Yo espero algún día poder citar muchos de los datos”.
Kinsey, con el que en Madrid se había entrevistado el Doctor Serrano Vicens, le escribiría en 1956 proponiéndole editar aquel trabajo bajo los auspicios de la Universidad de Indiana, puesto que aquí no podía publicarse, considerándolo como el mejor trabajo europeo en su genero y proponiéndole tambien citarle científicamente, lo cual no fue posible por el fallecimiento de aquel.
Por entonces los dragones del orden moral médico y de la burocracia político-teológica permitieron algo más tarde que la difusión entre estudiantes que una revista médica lo publicara para el exclusivo uso de los profesionales de la medicina, suprimiendo algunos de los casos. Las reacciones a los que conocieron esta edición mostraban el grado de su propia represión frente a los asuntos sexuales.
Fueron pocos los profesionales que manifestaron iteres por un viejo aspecto, la capacidad masturbatoria de la mujer, que es de conocimiento antiguo en la sexología. Ahora ha sido redescubierto técnicamente en América para con medios más sofisticados canalizarla hacia soluciones terapéuticas o suplir incompetencias afectivas masculinas. Se aligera así, con el acto masturbatorio la incapacidad para dar satisfacción a la mujer del hombre robotizado para conocer solo, en el encuentro erótico, la vía reproductora del mete-saca pene-vaginal.
Al desconocer, sin duda aquellos comentaristas la exacta significación del autoerotismo en sexología pura, solo han entendido bajo la ambivalencia morbosa machista que se excita y a la vez teme el derroche de potencialidad que es para él la expresión de la sexualidad femenina por no entenderla más que bajo su obsesión genital.

¿Podria ser cierto que algunas mujeres experimentan orgasmos durante el parto?

Imagen del documental.


Es uno de los artículos más serios y desarrollados sobre el tema que he encontrado para poner un asunto tan polémico en un marco que podamos tratar de forma responsable y profesional:

Articulo escrito originalmente por: VIV GROSKOP en el diario londinense "The Guardian" y publicado por el diario español "El Mundo"


Amber Hartnell en ningún momento había pretendido tener un parto orgásmico. Simplemente, le sucedió. "Sencillamente, logré alcanzar ese estado de éxtasis en el que se suceden esos picos orgásmicos. Eran como oleadas arrolladoras que iban penetrando hasta lo más profundo de mí mientras yo reía y gritaba. No me sentía como si estuviera teniendo contracciones. Eran, más bien, como una especie de arrebatos. Y, de hecho, no experimenté dolor, sino sensaciones verdaderamente intensas".
Para la mayoría de las mujeres que han dado a luz -y, también, para la mayoría de los hombres que lo han presenciado- tales "sensaciones" no son otra cosa que un eufemismo de dolor: la mayoría de ellas no ha experimentado durante el parto nada que pudiera parecerse mínimamente a un orgasmo.
Pero Amber Hartnell afirma que eso fue lo que le ocurrió a ella mientras daba a luz a su hijo Orus, un niño que tiene ya tres años y medio. El parto de Amber fue natural, en una bañera especial para parturientas que tenía en su casa y duró 12 horas. Tales "arrebatos orgásmicos" se le estuvieron produciendo durante dos tercios, aproximadamente, de dicho tiempo y hasta el final del proceso.
"Desde luego, fue el placer más extraordinario y avasallador que haya podido experimentar en mi vida", comenta Amber Hartnell. "Fue algo así como si una suerte de flujo energético hubiera recorrido todo mi interior". Además, asegura que no tuvo que prepararse demasiado antes de dar a luz.
"Habitualmente, hago yoga para mantener mi cuerpo flexible y he practicado la meditación. Pero únicamente había leído un libro sobre partos, porque no quería llenarme la cabeza de información. Lo que quería, en realidad, no era otra cosa que abrirme al proceso".
Ahora, aquella experiencia suya se ha convertido en un acontecimiento global. Amber Hartnell, de 29 años de edad, un ama de casa que vive en la isla de Kauai, en Hawai, aparece en un documental titulado 'Parto Orgásmico', que se ha emitido en EEUU, y que se está proyectando en numerosos eventos especiales en todo el mundo.
El propio marido de Amber Hartnell la había filmado mientras ella estaba dando a luz y ambos se mostraron de acuerdo en permitir que el director del mencionado documental utilizara las imágenes.
La respuesta del público ante el documental ha sido tanto de fascinación como de horror. Para muchas mujeres, la idea de que el hecho de dar a luz a un hijo pueda ser una experiencia de carácter orgásmico resulta algo demasiado extravagante y hasta ofensivo.
Una bloggera que se encuentra en un estado de gestación muy avanzado, escribe que "puede entender el dolor como algo natural en el proceso de dar a luz, así como hacer que el cuerpo lo supere, transformándolo en lo más agradable. ¿Pero orgásmico? No. En mi opinión, quien lo encuentre orgásmico necesita ayuda".
Amber Hartnell, sin embargo, afirma recibir cientos de mensajes de entusiastas seguidoras suyas, incluyendo entre ellos los de varias mujeres embarazadas que cambiaron sus planes para el parto a raíz de haber visto la película.
El título del documental es, de hecho, equívoco. Mientras que se entrevista a varias mujeres que aseguran haber tenido un orgasmo durante el parto, la película trata de los denominados nacimientos serenos, es decir, partos naturales en un ambiente del propio hogar, sin hacer uso de ninguna clase de medicamentos.
Únicamente en un entorno como éste, unas cuantas mujeres han sido capaces de alcanzar el orgasmo en el curso del parto, según afirma Marsden Wagner, ex director de Salud Infantil y de Mujer de la Organización Mundial de la Salud. "Es preciso que todo sea igual que cuando se hace el amor", asegura este médico en el documental. "Ha de ser un proceso tranquilo, seguro e ininterrumpido".
En el documental aparece también May Gaskin, la más famosa activista a favor del parto natural en EEUU, cuyo libro Comadrona Espiritual es la biblia sobre partos para madres modernas. Defensora del 'nacimiento extático' -un parto agradable y sin medicamentos-, May Gaskin hizo una encuesta a 151 mujeres, de las que 32 afirmaron haber tenido un parto orgásmico. May asegura que un nacimiento extático es "el momento cumbre más natural del que haya oído hablar, donde la mujer descubre realmente su cuerpo".
"La presión que ejerce la cabeza del bebé sobre las paredes de la vagina, así como la apertura y dilatación de los tejidos mientras la cabeza del niño desciende, proporciona a algunas mujeres una inesperada sensación de excitación sexual, incluso de éxtasis", añade.
Debra Pascali-Bonaro, la productora de la película, una educadora prenatal, asegura que esa capacidad de la mujer para sentir un placer físico de gran intensidad durante el parto es 'el secreto mejor guardado'. Tan bien guardado que muchas argumentan que tal fenómeno no existe. Por tanto, el debate es sobre si lo que han experimentado esas mujeres ha sido un verdadero clímax sexual o, simplemente, lo que han sentido no ha sido sino una especie de respuesta sadomasoquista, confundiendo el dolor intenso con el placer.

¿Puede el orgasmo de una mujer embarazada provocar el parto?



Buscando más información sobe el parto con placer para poder contrastar, me encontré con este video, que me parece bastante serio y profesional, en el que se hacen una serie de preguntas a una psicóloga especialista en sexología y esta las contesta. Os pongo la información del video aquí debajo:

Muchas mujeres temen que tener un orgasmo pueda provocarles contracciones que aceleren el parto. La psicóloga Mª José Miguel Quilis (Apai) explica en este vídeo que esto no se produce así. Si quieres saber más, entra en http://www.elembarazo.net

Experimentar orgasmos durante el parto



La calidad del audio no es muy buena y esta en ingles, pero nos sirve para introducir algo más sobre el tema del parto con orgasmo que ya os adelante en una anterior entrada en la que comentábamos un libro. Lo primero que tengo que hacer constar es que por lo que he averiguado es un tema muy polémico, para hacerme una especie de primera aproximación al tema diría que es una técnica de partos de los conocidos como sin dolor. Hasta allí ya vamos fijando de que estamos hablando porque lo que es seguro es que cuando vaya ampliando información me voy a encontrar con reacciones muy contarías que lo califican sencillamente como un timo y algo incluso peligroso. Así que andaremos con pies de plomo con este tema.

martes, 31 de agosto de 2010

"Parirás con placer"



"Parirás con placer" es una de las sorpresas que te puede deparar el perder el tiempo en Google Books. Se trata de un libro ya antiguo, fue publicado en 1980 y puede considerarse uno de los primeros libros en los que se divulgaban investigaciones serias sobre sexología a nivel español. Me he quedado muy sorprendió al conocer las investigaciones de un medico rural de Catadau, el Doctor Serrano Vicens sobre el papel del orgasmo para la facilitación del parto en pleno franquismo y la consideración a nivel cientifico y rigor investigador que tenían sus investigaciones a nivel de profesional como el doctor Marañon y el norteamericano Kinsey. Evidentemente no publico nunca y su mecanoescrito circulaba de forma apócrifa en las escuelas universitarias de medicina porque una vez el Doctor Serrano se lo dio a principios de los años setenta a unos jovenes que habia recogido haciendo autostop en la carretera al modo que ahora se hace con las licencias Creative Commons.
Tengo que leer más cosas, aún estoy al principio del libro, pero os puedo asegurar que promete.