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viernes, 14 de febrero de 2014

¿Cual es la diferencia entre sexo normal y sexo tántrico?



Hay dos tipos de clímax, dos tipos de orgasmo. Uno ya lo conoces. Llegas a la cúspide de la excitación y no puedes ir más lejos: ha llegado el final. La excitación alcanza un punto donde ya no es voluntaria. La energía te invade y sale. Te descargas, te aligeras. Expulsas la carga; puedes relajarte y dormir. Lo estás usando como si fuese un tranquilizante. 

Tu acto sexual y el acto sexual tántrico son básicamente diferentes. Tu acto sexual es para descargar; es como un buen estornudo. Expulsas la energía y aligeras el peso. Es destructivo, no es creativo. Es bueno, es terapéutico. Te ayuda a relajarte, pero nada más. 

El acto sexual tántrico es, básicamente, diametralmente opuesto y diferente. No se hace para descargar. Se hace para permanecer en el acto sin eyacular, sin expulsar toda la energía; para fundirse en el acto: al principio del acto, no al final. Esto transforma la cualidad, en conjunto, la cualidad es diferente. Intenta comprender estas dos cosas. 

Hay dos tipos de clímax, dos tipos de orgasmo. Uno ya lo conoces. Llegas a la cúspide de la excitación y no puedes ir más lejos: ha llegado el final. La excitación alcanza un punto donde ya no es voluntaria. La energía te invade y sale. Te descargas, te aligeras. Expulsas la carga; puedes relajarte y dormir. Lo estás usando como si fuese un tranquilizante. 

Es un tranquilizante natural: le seguirá un buen descanso, siempre que tu mente no esté agobiada por la religión. En ese caso, se destruye incluso el efecto tranquilizante. Si tu mente no está agobiada por la religión, el sexo podrá ser tranquilizante. Si te siente s culpable, hasta tu sueño se alterará. Te sentirás deprimido, empezarás a descalificarte y a jurar que ya no volverás a gozar. Después tu sueño se convertirá en una pesadilla. Si eres un ser natural y no estás demasiado agobiado por la religión y la moralidad, entonces podrás usar el sexo como un tranquilizante. Este es un tipo de orgasmo: llegar a la cúspide de la excitación. 

El tantra se basa en otro tipo de orgasmo. Si llamamos al primero un orgasmo cúspide, el orgasmo tántrico se podrá llamar orgasmo valle. En él no llegas a la cúspide de la excitación sino al valle más profundo de la relajación. Al principio, la excitación es necesaria para ambos. Por eso digo que al principio son iguales pero los finales son completamente diferentes. 

La excitación se usa para ambos: tanto si vas a la cúspide de la excitación como si vas al valle de la relajación. Para el primero, la excitación tiene que ser intensa, cada vez más intensa. Tienes que desarrollarte en él, tienes que ayudarlo a crecer hasta la cúspide. En el segundo, la excitación sólo es el principio. Después, una vez que el hombre ha penetrado, el amante y la amada se pueden relajar. No es necesario hacer ningún movimiento. Se pueden relajar en un abrazo cariñoso. Si el hombre o la mujer sienten que se va a perder la erección, sólo entonces se precisa movimiento. Pero después te vuelves a relajar. Puedes prolongar este profundo abrazo durante horas sin eyacular, y después los dos podéis dormir juntos profundamente. Esto -esto- es un orgasmo valle. Los dos están relajados y se encuentran dos seres relajados. 

En el orgasmo sexual corriente se encuentran dos seres excitados, tensos, llenos de excitación, intentando descargarse. El orgasmo sexual corriente parece una locura; el orgasmo tántrico es una meditación profunda, relajante. Quizá no os hayáis dado cuenta pero el hecho de que el hombre y la mujer sean fuerzas opuestas es biológico, bioenergético. Negativo-positivo, ying-yang o como quieras llamarlo, se excitan el uno al otro. Y cuando se encuentran en una meditación profunda se revitalizan. Ambos se revitalizan, se vuelven generadores, se sienten más vivos, están radiantes de nueva energía y no se pierde nada. Basta con encontrarte con el polo opuesto para que la energía se renueve. 

El acto sexual tántrico se puede repetir todas las veces que quieras. El acto sexual corriente no se puede repetir todas las veces que quieras porque pierdes energía, y tu cuerpo tendrá que esperar para volver a recuperarla. Y cuando la recuperes, la volverás a perder. Parece absurdo. Desperdiciar toda la vida en ganarla y perderla, ganarla y perderla: es como una obsesión. Lo segundo que hay que tener en cuenta es que tal vez lo hayas observado o tal vez no pero si te fijas, los animales nunca disfrutan del sexo. No disfrutan durante el coito. Fijaos en los babuinos, los monos, los perros o cualquier tipo de animal. Durante el acto sexual no están felices ni disfrutando, ¡no lo parece! Parece más un acto mecánico; es como si una fuerza natural les impulsara a hacerlo. Si alguna vez has visto a los monos durante el coito habrás visto que al terminar se separan. Si te fijas en sus caras no están extáticos, es como si no hubiese sucedido nada. Cuando la energía lo requiere, cuando es excesiva, la expulsan. El acto sexual corriente es exactamente así, pero los moralistas han estado diciendo lo contrario. Dicen: «No te abandones, no “disfrutes”.» Dicen: «Esto es lo que hacen los animales.» ¡No es cierto! Los animales jamás disfrutan; sólo el hombre puede disfrutar. Y cuanto más profundamente puedas disfrutar, más elevada será la humanidad resultante. Si tu acto sexual se puede convertir en un acto meditativo, extático, alcanzarás lo más elevado. Pero no te olvides del tantra: es un orgasmo valle, no una experiencia cumbre. ¡Es una experiencia valle! 

En Occidente, Abraham Maslow ha hecho muy famoso el término experiencia cumbre. Vas hacia la cumbre a través de la excitación y después caes. Por eso sientes una caída después del acto sexual. Es natural: estás cayéndote desde la cumbre. Jamás sentirás eso después de una experiencia de amor tántrico. Entonces no caerás. No puedes caerte porque estás en el valle, mejor dicho, estás ascendiendo. 

Después de un acto sexual tántrico, no has caído sino que has ascendido. Te sientes cargado de energía, más vital, más vivo, radiante. Ese éxtasis puede durar horas, incluso días. Sólo depende de la profundidad con que lo hayas realizado. Si empiezas a practicarlo, antes o después te darás cuenta que la eyaculación es una pérdida de energía. No es necesaria, a menos que necesites tener niños. Y con un acto sexual tántrico te sentirás profundamente relajado durante todo el día. Basta una sola experiencia tántrica para que te sientas relajado durante varios días, cómodo, en casa, no violento, no enfadado, no deprimido. 

Una persona así no puede ser un peligro para los demás. Si puede, ayudará a los demás a ser felices. Si no puede, al menos no hará infeliz a nadie. Solamente el tantra puede crear un nuevo hombre, y entonces crecerá el hombre que pueda conocer la eternidad, el no egocentrismo y la no dualidad con la existencia.

Publicado en: Sexlecciones
 

jueves, 7 de octubre de 2010

Sexo tántrico (Video)


Sexo Tántrico from Juan Carlos Soriano Giménez on Vimeo.

En este video se nos explica muy bien algunos aspectos interesantes de la practica del sexo tántrico para la sexología hoy en día. Concretamente nos referimos a las técnicas basadas en el yoga que consiguen un mejor control en las fases de la meseta y la eyaculación en el hombre y de control de la musculatura pubo-coxigena. Cuando nos hablan de control de eyaculación, orgasmo seco y hombres multiorgásmicos hemos de tener en cuenta que esto se logra con muchos años de practica y en personas con muy buena forma física lo que no quita para que no pueda ser útil en otro tipo de parejas menos preparadas. En la mujer intervienen técnicas para lograr sensaciones neurales de orgasmo más intensas que pueden ser muy útiles como terapia en vaginismo y problema de frigidez.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Sexo tántrico (Bhamra asana)


Las pinturas bengalíes muestra repetidamente a la diosa en posición con el dios Shiva. El hombre esta tendido de espaldas y la mujer se arrodilla sobre él mientras le ayuda a que la penetre. Ella puede inclinarse hacia delante como Shakti, rozando con sus pechos el pecho de su dios y mirandole largamente el fondo de sus ojos.
Esta posición era tambien favorita de los griegos y de los romanos, incluida Mesalina, y es atrayente por diversos motivos en la sexualidad madura. Ayuda al hombre a aguantar durante más largo tiempo y da a la mujer más control y mayor libertad para encontrar su propio ritmo y aire. El placer se acrecienta si ella se pone un cojín bajo los muslos. La mujer puede elegir entre un movimiento de vaivén o uno circular o una combinación de ambos. Si ella flexiona hacia atrás sus músculos antes de moverse, el roce del clítoris será más intenso. Es una posición muy descansada para el hombre, dado que ella puede hacer la mayor parte del trabajo antes de caer entre sus brazos.

Tomado del libro: "Método Oriental del amor" de Kamala Devi. Ediciones ATI; Barcelona (1977)

viernes, 24 de septiembre de 2010

Sexo tántrico (Asanas)

Un ejemplo de iconografia de las asanas es esta imagen religiosa budista tantrica de corte moderno que representa el momento del coito de un Buda con su Sakhti. La postura se conoce como Yab Yum y es una de las varias que se hace sentados de cuclillas.

Uno de los temas que más interés suscitan en el tema del sexo tántrico, es el de las asanas o posturas de la pareja durante el coito. Es posible encontrarla ilustradas en muchos sitios y son bastante famosas y conocidas; por lo que no me extendere mucho sobre el tema, porque seguramente habreis oido hablar del Kama sutra y las esculturas eróticas de los templos de Khajuraho. Que son contenidos iconográficos muy difundidos tanto por el interés que despiertan el tema del sexo como por su calidad artistica y gran valor cultural.
Una puntualización hay que hacer sobre estas dos grandes obras de la cultura hindustani. Tanto el texto como las esculturas son de indole religioso. Lo que pasa es que nosotros los occidentales tendemos por motivos culturales a no tratar o incluso reprimir la sexualidad en este tipo de temas. Pero para entender algo sobre lo que vamos a exponer hay que tener en cuenta la forma de ver las cosas de la religión desde la perspectiva hindú.
Ellos parten; entre otros conceptos más metafísicos en los que no tenemos tiempo de entrar, de que la vida de los hombre pasa por tres fases en las que un principio religioso es el que prima.
En la primera parte de la vida del hombre lo más importante es lograr el "Arta" que podamos definir como prosperidad material de bienes y relaciones sociales para subsistir. No tener en cuenta el "Arta" durante esta fase de la vida para los hindúes es algo parecido a lo que nosotros llamaríamos pecado porque lograr el "Arta" es la fase previa a las otras fases más elevadas. Por eso se dice que en la primera parte de la vida se es un guerrero en el que se lucha por conseguir una prosperidad material con la que afrontar las fases siguientes.
En la segunda parte de la vida del hombre lo más importante es lograr el "Kama" que se podría muy bien definir con el concepto nuestro de Amor con un componente muy claro de sexualidad enfocada claro esta a un fin reproductivo. Los hombres que han logrado tener "Arta" en la fase primera ahora se han de ocupar sobre todo del "Kama" para engendra los hijos que podrán mantener y ser bendecidos. Como durante muchas épocas de la civilización de la India las mujeres y los hombre se han casado en matrimonios concertados era muy importante para el bienestar y la felicidad de la pareja que los hombres pudieran hacer disfrutar sexualmente a sus esposas que solían ser más jóvenes que ellos para poder tener familias amplias en las que se perpetuara el prestigio del linaje. Puntualizo que esto tiene un cierto matiz machista pero no estamos juzgando sino describiendo lo que sucedía o lo que nos cuentan. Es por eso que eran tan importantes y estaban sancionados por el prestigio de ser escrituras sagradas libros como el Kama sutra que vuelvo a repetirlo es un libro basicamente religioso que trata de un principio sagrado que se llama "Kama" y que trata del sexo o de como se consigue una mejora de tu vida espiritual a traves del sexo. Aparte de las posturas durante el coito que de hecho no desarrolla tanto como la gente se cree trata de cosas tan curiosas desde nuestra mentalidad como la pureza o impureza ritual de practicar sexo oral, como ha de ser una prostituta para que sus clientes ganen "Kama" y que tipo de prostitutas se han de evitar porque perderias "Kama", a que mujeres se puede seducir para ganar "Kama". Si seduces y mantienes relaciones con la esposa de un Brahman pierdes todo el "Kama" que tenias, no en vano los que escribieron esto eran sacerdotes brahmanes. Y un largo etcétera de muchas más cosas todo muy clasificado y riguroso en forma de compendio de preceptos sexuales tanto para hombres como para mujeres.
En la tercera parte de la vida del hombre lo más importante es lograr el "Dharma" que podríamos considerar análogo a lo que nosotros conocemos como "salvación del alma". Por lo que un hombre que ha logrado medios materiales "Arta" para subistir y engendra una hermosa familia a traves del "Kama" se concentra en la practica de la espiritualidad más elevada que le permitira reencarnarse en una casta superior para la otra vida. Este concepto es el más importante de todos y que yo lo desarrolle aquí excedería con mucho en lo que pretendo por lo que lo menciono tan solo.
Todo esto viene a cuento porque es importante conocer que el tema de las posturas durante el coito del hombre con la mujer, tiene desde el punto de vista del tantrismo una importancia muy grande porque son una de las formas de trascender la realidad hacia otra más elevada.
Estas asanas o posturas no están tan desarrolladas como se cree en el Kama sutra sino más bien en el Ananga Ranga que es muchos siglos posterior y no tan sagrado como el libro de Vatsayama. Pero que  se ha usado como complemento del más antiguo por desarrollar y adaptar a contextos posteriores los temas que trata el más antiguo y prestigioso libro. Por lo general suele acompañarlo en las ediciones y es normal encontrarlos juntos cuando lo veamos traducido al español. Eso si nosotros decimos solamente a los dos libros Kamasutra, todo junto y nos parece que significa algo asi como libro sobre sexo y posturitas de follar sin tener en cuenta que la palaba "Sutra" es en sanscrito texto sagrado y que hay muchos otros sutras sobre muchos aspectos más.
La cuestión es que el tema de las asanas lo tengo que tratar con cuidado porque no estamos haciendo un blog sobre rumorología sexual. En el Kama sutra y en el Ananga Ranga se describe con precisión por escrito una determinada postura y se nos explican sus beneficios. El que en las ediciones posteriores estas posturas de coito se ilustrara para facilitar el aprendizaje y que estuvieran muy difundidas no quita a que originalmente estuvieran escritas con rigor. Si os pongo la imagen de una asana y no pongo algo de documentación sobre esta ¿para que os sirve? y ¿qué trabajo serio sobre el tema he hecho que no podais encontrar en otros sitios?
Por lo tanto es algo que ya tengo estudiado y veremos como se me da y si la acierto o fracaso que a todo como en la vida esta uno expuesto. Como en todo, no soy yo el que esto trata de primera mano y me gustaria citar a los que sigo que son por este orden: Vatsayama autor original del Kama sutra; Kalyana Malla, poeta del siglo XV que compuso el Ananga Ranga y el polifacetico aventurero británico Richard Francis Burton al que tenemos que agradecer que tradujera al ingles ambos libros y de cuya versión han bebido todos las demás traducciones a lenguas occidentales que se han hecho. Uso tambien material de la que es autora Kamala Devi, conocida activista por los derechos de la mujer, difusora y adaptadora de conceptos tántricos en el mundo actual y cuyos libros os recomendare en entradas sucesivas.
Acabada esta un poco larga introducción os pongo algo más desarrollados algunos aspectos importantes ha tener en cuenta sobre las asanas tántricas que después desarrollare en sucesivas entradas.


Las asanas son una serie de posturas psicoyógicas desarrolladas para facilitar a todo el mundo que trascienda la condición humana ordinaria y alcance la conciencia cósmica cabalgando del poder interior. Muchas de estas asanas son conocidas por la mayoría de hindúes, es más puede ser que compruebe que varias de las asanas que se explican seguidamente usted las ha practicado durante varios años. Los tántrikas, siempre eclécticos, adaptaron, elaboraron y aumentaron las antiguas posiciones amorosas de los hombres para fomentar la corriente de energía sexual. Recordad su aspecto espiritual al efectuar las posiciones.
Los tantrikas dicen que la espiritualidad no desciende de lo alto sino que es descubierta en nuestro interior. La abnegación y la renunciación absoluta carecen de objetivo en esta búsqueda ya que los mejores resultados se obtienen con el uso de la capacidad total tanto emocional, como física y mental. Practicar con éxito las asanas debe acarrear el despertar y la iluminación que ayuda a uno a alcanzar el potencial cegador de la energía de Shiva.
La mayoría de los manuales amorosos hindúes, que los tantrikas usan y difunden, dan cuenta de cinco posiciones sexuales fundamentales, similares a las que se practican en todo el mundo y a menudo son deliciosamente ilustradas. Esas asanas básicas o bandhas, son: la mujer acostada de espaldas (el uttana bandha), acostada de lado (el tyriak), sentada (el upavishta), de pie (uttita) y finalmente cuando la mujer es penetrada por detrás (los vyanta bandha). Cada uno de esos grupos tiene numerosas subclasificaciones, que pueden agregar una enorme variedad a la vida sexual de una pareja, con sutiles variaciones en cuenta el ángulo, la profundidad de penetración y la fricción.
A veces hay extrañas reglas, tales como: "el hombre debe tenderse siempre con su lado izquierdo y la mujer sobre el derecho" que no necesariamente deben de ser seguidas porque provienen del espíritu clasificatorio de los que las compilaron hace tiempo.
Una gran diferencia entre el sexo hindú y el musulmán y el occidental es la preferencia del primero por las posiciones en las que el hombre y a veces la mujer esta en cuclillas, sentado sobre su trasero, con las rodillas bien separadas, en una posición agachada. Si una persona esta habituada a sentarse de cuclillas y tiene un buen equilibrio y los músculos de sus piernas no se acalambran, tendra la ventaja adicional de exponer bien parte de sus genitales, dandole excelente control y manteniendo a su pareja más alerta y consciente de lo que ocurre con la posición acostada, que fomenta la somnolencia e incluso el sueño. Los hindúes, lo mismo hombres que mujeres y niños están acostumbrados a pasar largos ratos en cuclillas, jugando, defecando, cosiendo, moliendo especias o gramineas sobre una piedra en el suelo de la cocina, simplemente descansando o incluso encaramados en las ramas de los arboles durante horas, contemplando partidos de fútbol o de criquet o carreras de caballos. Otros orientales, particularmente en el Pacifico, disfrutan de la posición tanto para los preliminares amorosos como para el coito. El ponerse de cuclillas no es difícil de aprender y es una gran cosa para relajarse.
Otra diferencia es la gran afición de los hindúes lo mismo para las posiciones sentadas que para las más atléticas, como todos sabemos por las fotografías de las esculturas eróticas.
Muchos de los consejos de la extensa literatura hindú referente al sexo, conciernen al besarse, acariciarse, el cabello, los senos, vientre, nalgas, yoni y lingam. Las parejas a menudo empiezan los preliminares amorosos ojeando manuales de amor ilustrados. Los mejores son las traducciones de Sir Richard Burton del Ananga Ranga y el Kamasutra. En realidad estos libros dedican la mayor parte de su espacio a los preliminares amorosos que al acto sexual en si y con seguridad que tan enfasis refleja una lección bien aprendida. La intención de unos preliminares tan largos era apresurar la puesta a punto sexual de la mujer, como tambien el paroxismo de placer al mismo tiempo que retrasaba el orgasmo del hombre. A éste se le advertía que debía prestar atención a respirar de ella y a los chillidos amorosos y otras indicaciones de que estaba a punto y deseosa de la efectiva penetración y satisfacción. Todos los autores previenen de las terribles consecuencias para la armonía matrimonial si la esposa es usada sexualmente prescindiendo de su felicidad y satisfacción.
Vatsayama hace mención de cierta forma de unión en la cual las delicadezas del juego preliminar y el resplandor final no deben emplearse. Le llama "Unión de los eunucos". La mujer es mirada despectivamente como un ser de una casta inferior o una criada y es usada solamente para satisfacer el deseo del hombre.
En ese punto los tantrikas están en vehemente desacuerdo con Vatsayama. En sus ritos sexuales, todos los compañeros, incluso las prostitutas de las castas más inferiores, no solamente son tratados como iguales, sino divinizadas y consideradas como diosas.
Debe tenerse en cuenta que la mujer no es algo más que un pasivo instrumento para ser tocado en la ejecución por un solo por el hombre. Ella tiene una particularidad igualmente plena en las actividades eróticas, si no más, ya que la actividad interior de su yoni puede ser constante, especialmente en las asanas menos activas, como la mula bandha cuando el hombre no puede atacar.
Mientras lean esta parte dense cuenta de como las asanas tántricas varían en cuanto a la relajación y la tensión. El Mula bandha debe de ser puesto al final de una escala que mida la tensión y la fricción en un proceso de una reacción, por lo tanto solamente es bueno para las parejas muy orgásmicas. Esa asana exige una pareja que, después de una practica larga, le basta con el movimiento de la contracción vaginal para que se presente el orgasmo. Simplemente yacen tocandose solamente los genitales para correrse. Tal relajado coito hacia el orgasmo puede ser una novedad para mucha gente, pero esa actitud de dejar que suceda es particularmente tántrica. Al otro extremo de la escala algunas posiciones tántricas son las más poderosas y cinéticas que conozco. Asanas tales como la Yoni asana están saturadas de tensión y de fricción, con chispazos eléctricos que casi pueden notarse.
La pareja puede moverse simultáneamente o turnandose, uno representa la energia y otro la materia, uno ejecutando el trabajo mientras el otro descansa, puede quizás alternarse el ritmo provocador, sorprender al otro y luego empujar sin cesar hasta que ambos sean presas de contracciones. Haciendo por turno puede aprenderse a cómo excitarse cada vez con menor movimiento físico.
Otras asanas agregan movimientos que combinan el placer atlético del juego de los músculos con la elegancia y la gracia de la danza. Las figuras de piernas, brazos, troncos y cabezas son todas consideradas y refinadas estéticamente. A veces un pequeño detalle, como sostenerse mutuamente el cabello, sobre la cabeza en grandes mechones, redondea la combinación.
Desde luego que la belleza de la linea y de la forma no es lo único a considerar. Tambien producen diferentes matices de sensación y aumentan el placer de los cambios de posición, de ángulo de contacto y la fricción.

Tomado del libro: "Método Oriental del amor" de Kamala Devi. Ediciones ATI; Barcelona (1977) pag: 81, 82, 83 y 86

jueves, 23 de septiembre de 2010

Sexo tántrico (Pelicula: "No mires para abajo")


No mires para abajo - Trailer from Ramiro on Vimeo.



Pelicula de cine por Filmtrailer.com

Una buena aproximación a lo que es el sexo tántrico desde un punto de vista occidental, bueno al fin y al cabo los argentinos dicen que son casi europeos ¿no? es la pelicula de Elíseo Subiela: "No mires para abajo". Como es un material que podeis pedir en cualquier videoclub o adquirirla en tiendas especializadas en cine o por internet os puede ser más útil para entender las posibilidades que tiene la sexología con respecto al tantrismo que las palizas que os meto en las entradas del blog. Entre otras cosas a destacar tiene una muy interesante relación entre el sexo como erotismo y la muerte. Ya habréis oido hablar de la relación "Eros y Thanathos". La muerte y el sexo van unidos porque lo que se empeña en destruir la primera lo reconstruye la segunda y eso es en gran parte la clave de la existencia. Contado en un lenguaje cinematográfico cuidado puede ser una agradable experiencia y quizás tambien una recomendable herramienta de trabajo.


La coproducción francoargentina No mires para abajo (2008), dirigida por Eliseo Subiela, autor conocido sobre todo por sus adaptaciones a la pantalla del mundo poético de Oliverio Girondo: El lado oscuro del corazón (1992) y El lado oscuro del corazón 2 (2001), protagonizadas por el hoy ya popular Darío Grandinetti. Con No mires para abajo, Subiela se adentra, con su particular imaginería onírica, en el sexo tántrico, que preconiza el orgasmo seco de los hombres (sin eyacular).

El joven Eloy (Leando Stivelman) se vuelve sonámbulo a la muerte de su padre. Una noche sale al tejado en tal estado y comienza a recorrer las azoteas vecinas, cayendo por un vano a la cama de Elvira (Antonella Costa), que vive junto a su mística abuela. A partir de este encuentro fortuito -el destino, que dirían otros- Eloy y Elvira comienzan a mantener relaciones sexuales, pero no de forma convencional, sino a través de las técnicas tántricas con las que se pretende ir más allá de lo puramente carnal para profundizar en el espíritu. Elvira se convierte así en maestra del joven, que accederá a los deseos de la mujer… Para Eliseo Subiela, “La síntesis de la intención ideológica del film está en el texto de André Breton con que se inicia la película, condensada en la certeza de que “a Eros incumbe restablecer el equilibrio en estos tiempos roto en provecho de la muerte…”. La idea era contar una historia de amor muy simple, una “aventura iniciática”, que sirviera de marco para transmitir ese mensaje a favor de Eros, en contra de la grosería y la perversión que hoy tiñe a la mayoría de los mensajes que reciben los jóvenes con respecto a las relaciones sexuales. En el lanzamiento utilizamos una frase que para mí resume la intención última de la película: “Para aprender a hacer el amor como Dios manda””. Con respecto a la línea que separa lo erótico de lo explícito, el director afirma: “Yo quería hacer un “antiporno”, con dos actores que se pasarían teniendo sexo y practicando distintas posiciones eróticas durante 90 minutos. Sin duda era una propuesta “arriesgada”. Mi idea era que esos dos personajes debían tener la inocencia de dos criaturas en el paraíso, antes de que apareciera la noción del “bien” y del “mal”. Pero lograr eso significaba varios desafíos. El primero estaba en mí mismo. Mi mirada sobre esos amantes debía estar limpia de todos los “condicionamientos” y “prejuicios” de mi formación cultural. De alguna manera yo también debía filmar la película con esa misma “inocencia edénica” que pretendía de los actores. Para eso trabajé el tema con una “coaching terapeútica” durante un par de meses”.

Para poder hacer No mires para abajo había que encontrar a dos actores dispuestos a estar desnudos casi constantemente y que no tuvieran excesivos pudores. Subiela recuerda así su búsqueda y su hallazgo: “Cuando originalmente la película iba a ser una co-producciòn con España. dos prestigiosas actrices españolas con las que mucho me hubiera gustado trabajar, reconocieron sincera y honestamente que no se atrevían a semejante riesgo. Encontrar a Antonella Costa fue un “milagrito”. Más allá de sus dotes actorales reconocidas internacionalmente, Antonella tiene la relación con su cuerpo imprescindible para lograr el “tono” que yo prretendía de la pelìcula. Luego encontré a Leandro Stivelman un muy jóven actor de teatro al que, viéndolo sobre el escenario, le sospeché la misma relación “no conflictiva” con su cuerpo. Luego faltaba “un pequeño detalle”: que la “química” entre ambos actores fuera buena. En este caso, más que en ningún otro, si no hubiera habido entre ambos la “empatía” que hubo, eso se hubiera notado hiriendo mortalmente la credibilidad de las escenas”. A la hora de rodar, el ambiente de las escenas eróticas debía ser adecuado: “La habitación de Elvira, donde transcurren todas las escenas eróticas, fue construída en un set de filmación al que tenían acceso muy pocas personas. Hubo dos kinesiólogos que realizaron con ambos actores trabajos de relajación muscular antes de cada filmación. Entre toma y toma encendíamos sahumerios y poníamos música “relajante”. Pocas veces como en este caso, he tenido la sensación de haber hecho mas que una “obra artística”, una película que “sirve”. Por lo menos esa es la esperanza”.

No mires para abajo es una buena manera de adentrarse en una tradición muy poco conocida en Occidente, una filosofía de vida que casa la carnalidad con el alma y que ha sido alabada, y experimentada, por intelectuales de todo el mundo (en España, sin ir más lejos, el polifacético y controvertido Fernando Sánchez Dragó).