domingo, 9 de enero de 2011

"Infidelidades en la pareja: Amor, fantasmas, verdades, secretos"


Autor MOSCONA, SARA LYDYNIA
ISBN 9789508922847
Año Edición 2007
Páginas 160
Encuadernación Rústica
Idioma Español
Precio 15,00 €uros





Sinopsis

Este libro recorre, interroga e intenta trabajar las diversas formas y encrucijadas del amor y sus fantasmas: las infidelidades en la pareja. Infidelidades que producen la ruptura de lo imaginario del amor. Podemos pensar dicha ruptura como la que podría habilitar o no, nuevos descubrimientos, nuevas maneras de vincularse. Es uno de los desafíos de este libro. Intentamos así abordar cuestiones nodales de una clínica rica, compleja y heterogénea que reconoce la fuerza con que se tiñen y entrelazan en la particularidad de cada relación, las marcas de la cultura. Coincidimos con Alejandra Tortorelli cuando señala en el prólogo que "Este texto panea vidas múltiples. Difícil no encontrarse en alguna de ellas, en algunos de sus momentos, aunque no es un libro de casos. Es un texto de singularidades que recorre no el amor sino sus situaciones, no la infidelidad según la transgresión de la norma sino las infidelidades según las vidas vividas." Nuestro anhelo como autoras, apunta a que los futuros lectores, haciendo trabajar al texto, lo sigan produciendo como tal.

sábado, 8 de enero de 2011

Psicopatología y agresión sexual


De acuerdo a un estudio sobre sesenta "violadores y abusadores sexuales procesados y/o condenados" por la Justicia Federal de USA, las personas que cometen un delito sexual no son, contra lo que comúnmente se cree, seres solitarios. La investigación también vino a revelar que casi el 62 por ciento de los detenidos por delito sexual nunca se alcoholizó y el 85 por ciento jamás consumió drogas. Pero no es lo único: el 80 por ciento de ellos no tenía antecedentes penales por robo, estafas u homicidios. Para muchos especialistas, una persona que decide violar a otra no es alguien "obsesionado" por el sexo ni busca la violación para procurarse placer sexual. Si viola, se apunta, es porque ese acto representa para él la forma más acabada de sentir sobre otro el poder de una dominación física total y de una humillación psicológica extrema.

miércoles, 5 de enero de 2011

El esperminador: Cecil Jacobson


Cecil Jacobson, un doctor británico experto en fertilidad, ha ayudado a docenas de mujeres en Estados Unidos a tener bebés. El problema es que el padre de todos estos niños es él. Se calcula que en la localidad al menos 75 son suyos. Mientras que las víctimas están escandalizadas, él no cree haber hecho nada malo. Su mujer le apoya: "Cualquiera se hubiera sentido afortunado de tener su esperma". Este documental profundiza en porqué un respetado doctor le ha dado la espalda a la medicina.

Adicción sexual, conducta sexual compulsiva no parafílica, conducta sexual fuera de control

Interesante trabajo sobre adicciones en lo que se refiere a la conducta sexual y sobre estrategias de intervención terápeutica y farmacológicas. Se refiere a la Conducta Sexual Compulsiva como (CSNP) y hace sobre ella una breve aproximación desde el punto de vista de la neurología.

Adolescencia: El cuerpo efervescente


El pediatra Santiago García-Tornel y el catedrático en Pediatría Antonio Carrascosa analizan los comportamientos y los inevitables cambios físicos de esta etapa de la vida. Hablamos con ellos para saber ¿cuáles son los falsos mitos de la adolescencia? ¿la adolescencia es inevitable? ¿qué seríamos sin adolescencia?

Terapía aversiva: una "cura" para la homosexualidad

Imagen sobre Terapia aversiva
tomada de la película: "La Naranja Mecánica".

Hace algunos años la homosexualidad era considerada una enfermedad mental; usualmente a su carga patológica se le sumaba la problemática moral y social. Así, los centros psiquiátricos acogieron a muchas personas cuyo único “problema” era sentirse atraídos por personas del mismo género. En un intento de “curar” la homosexualidad, se utilizaron los tratamientos más diversos, uno de ellos fue la terapia aversiva.
La terapia aversiva es un tratamiento psiquiátrico en el cual el paciente se expone a dos estímulos de manera simultánea: uno de ellos es la actividad o estímulo que se desea erradicar y el otro es un estímulo que provoca cierto grado de displacer o incluso dolor. Vale aclarar que los orígenes de este tratamiento se fundamentan en los experimentos de Pavlov pero en la actualidad no se utiliza, al menos en los países occidentales; si bien se prohibió hace tan solo cuatro años. Este tratamiento no era utilizado únicamente para “curar” la homosexualidad sino también para combatir la pedofilia o para eliminar hábitos infantiles tan inocuos como chuparse el dedo o para dejar de fumar y beber.
Pero sin lugar a dudas esta terapia fue ampliamente utilizada para curar la homosexualidad, usándose los más diversos estímulos aversivos. Por ejemplo, el caso más conocido proviene del 1962 cuando el joven capitán Gerald William Clegg-Hill fue arrestado en Southampton y sentenciado a seis meses de terapia aversiva. Pasados tres días el capitán murió, los doctores que atendieron el caso afirmaban que su muerte se debió a causas naturales pero un examen realizado 30 años después confirmó que la causa de la muerte fueron una serie de convulsiones que le produjeron un estado comatoso, resultado de las inyecciones de apomorfina, un fármaco que produce fuertes vómitos. Así, la terapia consistía en mostrar fotografías de hombres desnudos seguidas de inyecciones de apomorfina que le provocarían violentos vómitos. De esta manera, el capitán asociaría las náuseas y los vómitos con la homosexualidad, haciendo que ésta se convirtiese en una idea repugnante que lo condujese a cambiar su orientación sexual.
En el año 1965 se produjo otro caso que llegó a los medios de la mano de la BBC, el de Peter Price, un joven que fue enviado a un hospital psiquiátrico en Chester para que se tratase su homosexualidad. En esta ocasión los doctores decidieron combinar las imágenes de hombres desnudos con electroshock y diferentes drogas de potentes efectos secundarios.
Pero al mismo tiempo, otros jóvenes eran sometidos a tratamientos idénticos; como es el caso de Colin Fox, que ingresó por voluntad propia en un hospital de Manchester para intentar encajar en las expectativas de su familia y olvidar sus impulsos homosexuales. También en este caso el electroshock fue el estímulo aversivo que se unía a la presentación de imágenes de hombres en poses eróticas.
En la actualidad no se conoce cuántas personas se expusieron (de manera voluntaria o no) a este tratamiento que llegaba a ser altamente doloroso pero se conoce que era muy usual en la década de los "50" y los "60", sobre todo en los institutos de salud mental militares.
Según un informe realizado en el año 1987por la American Medical Association, este tipo de terapia se comenzó a utilizar en el año 1935. En aquel momento al paciente se le pidió que fantaseara con hombres mientras recibía las descargas eléctricas. Después de cuatro meses el doctor consideró que el tratamiento había tenido un 95% de éxito.
En otro experimento realizado en el 1967, a los hombres se les propiciaba una dosis de tetosterona mientras le mostraban videos de hombres desnudos de forma que pudiesen excitarse y provocar una vez más el estímulo doloroso o desagradable. En esta ocasión se sometieron al tratamiento un total de 43 hombres, pero se reveló que en el 31% de la muestra no fue efectivo.
Vale aclarar que muchas de las personas que suministraban estos tratamientos probablemente actuaban de buena fe (si bien no puede excluirse que existieran algunos particularmente propensos al sadismo). En aquel tiempo ellos consideraban que el tratamiento era un mal menor para aliviar un mal mayor; compartiendo la cognición social que afirmaba que la homosexualidad era una enfermedad como la esquizofrenia, no es extraño que se aplicasen los mismos tratamientos, el electroshock.
En resumen, páginas negras de la historia de la Psicología y la Psiquiatría que estaban motivadas por el desconocimiento científico y la adopción de los estereotipos sociales.

Fuentes:
  • D’Silva, B. (Agosto, 1996) When gay meant mad. En: The Independent.
  • (Agosto, 1996) Dark Secret: Sexual Aversion. En: BBC.
  • Council on Scientific Affairs of the American Medical Association (1987) Aversion therapy. Journal of the American Medical Association; 258(18): 2562-2565.
  • Macculloch, M. J. et. Al. (1967) Aversion Therapy in Management of 43 Homosexuals. British Medical Journal; 2: 594-597.
Publicado originalmente en el Rincón de la Psicología:

lunes, 3 de enero de 2011

Trastorno de identidad de genero: Danny


Generalmente la identidad de género sigue una línea que es congruente con el fenotipo del individuo, sin embargo, un número muy pequeño de niños experimentan su identidad de género incongruente con su fenotipo. El resultado en tales casos en adultos es variado y no se pueden predecir con certeza. Solamente en una minoría de estos niños, sin importar la socialización fenotípica y educación, esta incongruencia persistirá en la edad adulta y se manifestará como transexualismo. No es posible identificar una sola causa para el transexualismo: su causalidad es altamente compleja y multifactorial. La condición requiere un proceso de diagnóstico cuidadoso, basado en gran parte en la autovaloración, facilitada por un profesional especialista.

Gigolos: Prostitución masculina


Prostitución masculina es una forma de la prostitución que se refiere a varones que prestan servicios sexuales. En diferentes culturas e idiomas este fenómeno social tiene diferentes nombres populares como el gigoló (si el prostituto busca sólo clientes femeninos) y "taxiboy" (si busca clientes de su mismo sexo) entre otros. "Prostituto", al contrario de su contraparte femenina "prostituta", es menos usual. Prostitutos que ofrecen servicios a clientes de su mismo sexo, pueden considerarse ellos mismos como heterosexuales, pues muchos de ellos mantienen relaciones heterosexuales aparte de su trabajo de prostitución e incluso muchos de ellos están casados. Si bien la prostitución masculina tiene muchas referencias históricas desde el mundo antiguo como la prostitución masculina en Grecia, en la actualidad esta se ha venido relacionando especialmente con el llamado turismo sexual.

Adicción a la masturbación: Paul


La adicción a la masturbación es una adicción similar a la de sustancias como el alcohol u otras drogas de abuso. En una adicción de proceso, el sentimiento eufórico o estimulante, proviene de sustancias quimicas (neurotransmisores) liberados en el cerebro, en lugar de una fuente externa. A medida que la mente se acostumbra a la liberación de esta sustancias, busca recursos contínuos para obtener esa estimulación. Cuando el cerebro comienza a necesitar este “estímulo”, el adicto se entrena para llegar al clímax más rápido y más a menudo. Además, el adicto se acostumbra a las sensaciones de la masturbación, en ocasiones hasta el punto en que la actividad sexual “normal” no es satisfactoria.

sábado, 1 de enero de 2011

Hormonas de pasión y de ternura


Cuando un hombre se enamora con pasión, en los primeros tiempos, sus niveles de testosterona bajan y una hormona conocida como neutrofina invade su torrente sanguíneo recorriendo todo su cuerpo y cambiando su metabolismo y la forma en que se siente. Cuando una mujer se apasiona, los niveles de testosterona suben y se reúnen con la neutrofina que también rebosa su sangre. Sin embargo, cuando la pareja rebasa los dos años, a veces hasta en menos tiempo, los niveles de estas hormonas regresan a la normalidad y otro químico hace su aparición en la sangre de la pareja, todavía enamorada aunque no apasionadamente, esa es la oxitocina, la hormona de la confianza, la que se encarga de inducir el parto y producir la leche materna. Es la hormona del amor pausado, la testosterona y la neurotrofina son las reinas de la pasión.